Señor candidato ¡¡¡ TÉNGASE PRESENTE!!!


Los Representantes Comunistas en el Parlamento

(Por Luis Emilio Recabarren)

El objeto que nos lleva al Parlamento, a la Cámara de Diputados o al Senado, es única y exclusivamente conquistar una posición más para nuestra propaganda revolucionaria, antiparlamentaria, anticapitalista, y de ataque directo al estado burgués y a sus instituciones decrépitas.

Un representante comunista no va al Congreso a hacer política, a “cooperar con los burgueses, a pedir empleos, a mendigar sueldos, o a intrigas entre pasillos”.

El parlamentario comunista investido de la representación de un partido serio que encierra en sí las aspiraciones y la voluntad de las masas ya no sumisas; va a la Cámara a destruir, a despedazar con su crítica libre y severa, la dialéctica jesuítica y sofística, de los representantes burgueses; y a iluminar, con el resplandor de la doctrina comunista los problemas vitales que nos acosan.

El representante comunista en la Cámara, sigue siendo antiparlamentario, sigue combatiendo el parlamentarismo; y sus ideas en el Congreso, no difieren de las que expresara en vísperas de elecciones, y en su vida privada, ante sus electores.

Los que confunden, al Diputado comunista con el Diputado burgués, no saben lo que dicen.

Votar por un candidato burgués, equivale a votar por un enemigo. Todo burgués es necesariamente conservador; y todo burgués investido de una representación o de un poder, es necesariamente reaccionario; sufragar, pues, por un candidato burgués, sólo sirve para ayudar a la reacción, al chauvinismo, a la filosofía pantagruelica de los amos imperialistas, cuya obtusa mentalidad perpetúa los axiomas de los pangloss clásicos.

La “política” comunista de que hablan con énfasis de oráculos nuestros adversarios,
“cooperadores” o apolíticos, no perjudica al proletariado, a los diversos sindicatos, o a la causa de la revolución.

Poderoso banquero pagó banquete a Guillermo Teillier en medio de una condecoración a la entonces mandataria de Chile, Michelle Bachelet.

Poderoso banquero pagó banquete a Guillermo Teillier en medio de una condecoración a la entonces mandataria de Chile, Michelle Bachelet.

David Rockefeller, Michelle Bachelet (PS),Guillermo Teillier (PC) juntos y revueltos

Y no puede ser de otro modo, ya que los hombres que mandamos a los puestos de mayor responsabilidad saben ceñirse estrictamente a los principios y directivas del partido, que resguardan en todo momento, y según el más recto criterio, los intereses de “todo” el proletariado, en general.

El Partido Comunista desde hace un año, tiene en el Parlamento, dos representantes. Inútil afirmar que su “política”, para usar la palabra preferida de los que tratan, en vano! de desprestigiarnos, no ha dañado los intereses proletarios, ni disminuido el entusiasmo revolucionario,-ni debilitado la fe en un mañana mejor. Por el contrario, los intereses de los trabajadores han sido defendidos con calor; el entusiasmo revolucionario se levanta hasta en los ranchos de paja y de terrón de nuestros trabajadores rurales, hasta donde ha llegado la palabra de nuestros diputados comunistas; y la fe en días mejores se enciende en los cerebros de todos los que sufren, de todos los que padecen, de todos los que penan, como la promesa de una vida nueva.

Nuestros compañeros actúan en las Cámaras con el aplauso unánime, con la aprobación más entusiasta, de la verdadera masa laboriosa de la nación.

A nadie, pues, le será permitido aseverar- sin recurrir en una mala fe manifiesta-, que, cuando presentamos un candidato a Senador por la provincia, es porque deseamos hacer política, cooperar con la burguesía, y llevar al proletariado por una vía que no le conviene.

Nosotros sostenemos que la tarea de propaganda y de crítica que desde un sillón del Senado puede hacer un representante comunista, beneficia y alcanza a todo el proletariado, y que, por lo tanto, toda la masa trabajadora, que en el fondo, es comunista, por más que no esté inscrita en su totalidad en nuestros registros- por cuanto piensa y obra, como aconseja el Partido Comunista, que no es otra cosa en suma, que la expresión política de la táctica ofensiva y defensiva del proletariado-, debe poner en movimiento todos los resortes de la agitación y de la propaganda, para asegurar el mayor éxito posible a la candidatura comunista, desentendiéndose de los clamores (lamentaciones de eunucos) de los pesimistas a outrance; de los predicadores de la inacción, de la resignación y de la somnolencia; y de la voz monocorde de las sirenas impúdicas del cohecho.

¿Qué es el Partido Comunista?

En primer lugar no es ni será jamás un partido político, puesto que no admitirá nunca relaciones políticas con los partidos de la clase capitalista. La acción electoral sólo la admitimos como un instrumento de lucha y con carácter revolucionario, nunca con carácter político.

El Partido Comunista tiene por objeto inmediato, capacitar, orientar y disciplinar científicamente a sus adherentes, para que constituyan la vanguardia revolucionaria del pueblo y desparramados sus miembros en todos los sindicatos, ayuden a dirigir la marcha del proletariado hacia el triunfo final de nuestras aspiraciones de abolir el sistema capitalista con todas sus injusticias y miserias.

LUIS EMILIO RECABARREN S.

La Federación Obrera, Santiago, 07- abril – 1922.

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LA MERCANCÍA

CAPÍTULO II

EL PROCESO DEL CAMBIO

Párrafo 08:

El intercambio inmediato de productos presenta, de un lado, la forma de la expresión simple de valor y de otro lado todavía no la presenta. Esta forma era: X mercancía A = z mercancía B. La del intercambio directo de productos es: es x objeto útil A= z objeto útil B* Aquí, los objetos A y B no tienen, antes de ser cambiados, carácter de mercancías: es el acto de cambio el que los convierte en tales. La primera modalidad que permite a un objeto útil ser un valor de cambio en potencia es su existencia como valor de uso, es decir como una cantidad de valor de uso que rebasa las necesidades inmediatas de su poseedor. Las cosas son, de por sí, objetos ajenos al hombre y por tanto enajenables. Para que esta enajenación sea recíproca, basta con que los hombres se consideren tácitamente propietarios privados de esos objetos enajenables, enfrentándose de ese modo como personas independientes las unas de las otras. Pues bien, esta relación de mutua independencia no se da entre los miembros de las comunidades naturales y primitivas, ya revistan la forma de una familia patriarcal, la de un antiguo municipio indio, la de un estado inca, etc. El intercambio de mercancías comienza allí donde termina la comunidad, allí donde ésta entra e contacto con otras comunidades o con los miembros de otras comunidades. Y, tan pronto como las cosas adquieren carácter de mercancías en las relaciones de la comunidad con el exterior, este carácter se adhiere a ellas también, de rechazo, en la vida interior de la comunidad. Por el  momento, la proporción cuantitativa en que se cambia es algo absolutamente fortuito. Lo que las hace susceptibles de ser cambiadas es el acto de voluntad por el que sus poseedores deciden enajenarlas mutuamente. No obstante, la necesidad de objetos útiles ajenos va arraigando, poco a poco. A fuerza de repetirse constantemente, el intercambio se convierte en un proceso social periódico. A partir de un determinado momento, es obligado producir, por lo menos, una parte de los productos del trabajo con la intención de servirse de ellos para el cambio. A partir de este momento, se consolida la separación entre la utilidad de los objetos para las necesidades directas de quien los produce y su utilidad para ser cambiados por otros. Su valor de uso se divorcia de su valor de cambio. Esto, de una parte. De otra, no encontramos con que es su propia producción la que determina la proporción cuantitativa en que se cambian. La costumbre se encarga de plasmarlos como magnitudes de valor.      

*Pie de página:*Allí donde no se cambian todavía dos objetos útiles distintos, sino que, como ocurre con frecuencia en los pueblos salvajes, se ofrece como equivalente de un tercer objeto una masa caótica de cosas, el intercambio directo de productos no ha salido aún de su fase preliminar.

- Página -50-51–   El CAPITAL “TOMO I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

http://unidadmpt.wordpress.com/2012/05/08/transcribiremos-a-la-letra-el-capital-de-carlos-marx-tomo-uno/

¡SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG!

Contáctanos al  Correo: unidadmpt@gmail.com

Tweets mentioning @Daniel206_73

About these ads

Dejar un comentario

Archivado bajo ¡¡¡ Unidad Latinoamericana !!!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s