A 43 años. Tres fragmentos por Víctor Hugo Carreño. (Fragmento 3, 2da parte final)


Juan Navarrete Espinoza.
Estudiante de Historia UACh.
San Carlos, Corral. 

“Contra el presente vergonzante, el Socialismo surgirá.” El presente exige Historia: contra el no-socialismo, reivindicamos la matriz política y el legado socialista.

14947469_10205957612899186_836453738901917473_n

“Nuestro Partido se define como un Partido de la Clase trabajadora, no solo por sus declaraciones escritas, sino por su composición social y su política revolucionaria […]Tenemos conciencia de que en la hora presente, serán muchos los dirigentes, mandatarios o simples militantes que irán quedando en el camino, no física sino moralmente, victimas incapaces de avanzar junto a la marea de la Historia. Ha sido el propio compañero Presidente Salvador Allende, quien así lo ha advertido al solicitar a todos los trabajadores la denuncia implacable, reiterada, de aquellos altos funcionarios, parlamentarios o dirigentes que no encaucen su comportamiento dentro de la rigidez de la nueva moral (…) el Partido Socialista no es ni siquiera la suma numérica de sus afiliados, es mucho más que eso, es un legado histórico de proyecciones más vastas que un dirigente o un diputado, es en síntesis “El Pueblo Militante.” [Uldaricio Figueroa, declaración del Comité Regional del PSCh, “El Correo de Valdivia”, mayo de 1971.]

“La verdad, la verdad, es que desde el punto de vista ideológico, en mi opinión, el Partido Socialista en Chile no existe. El “partido socialista” hoy día no es más que un grupo de socialdemócratas, que está preocupado de sus cosas personales, de sus prebendas, de utilizar la actividad política como una forma de enriquecerse (…) Entonces la clase política actual, o sea el “partido socialista” no es Socialista. Es cualquier cosa, menos Socialista […] Nadie puede negar que los “Socialismos reales” fracasaron, pero las posiciones iníciales del Partido Socialista, las de Oscar Schnake, Marmaduke Grove y todos esos grandes líderes que hubieron antes, eso en mi opinión está absolutamente vigente […] Estamos alejados del Partido porque no interpreta ni remotamente, ni los principios más elementales del Partido Socialista. Entonces, ¿qué hacer en un Partido que no tiene mucha diferencia con la Democracia Cristiana, con los radicales, con la UDI, con Renovación Nacional?” [Benito Alarcón, 2015]

En la parte anterior (Fragmento 3, 1era parte) ya hemos caracterizado medianamente, en términos gruesos, el perfil histórico y la singularidad identitaria del PS. Ese tronco histórico, esa matriz socialista chilena. El paso siguiente frente a la situación actual, es preguntarse: ¿este conjunto gravitante de personas que ocupan, ejercen y llevan las riendas de la institucionalidad partidaria- las que por cierto deberían representar institucionalmente la continuidad histórica del Socialismo Chileno- beben hoy del perfil histórico del PS? ¿responden a la matriz socialista del PS?

EL PRESENTE VERGONZANTE.
Lo que vemos hoy es un Partido en el que se ha “desdibujado” el perfil identitario del PS, su fuerza motriz, y en el cual sus dirigencias han manipulado a su antojo la institucionalidad partidaria, viciándola conforme a sus intereses. La institucionalidad partidaria ha sido “vaciada” del otrora perfil marxista crítico y transformador, para terminar dejando un Partido “de espaldas” a su propia Historia. Hoy contemplamos el poderío de una elite que minó la agudeza de análisis, el debate partidario, la crítica y autocrítica, la democracia interna partidaria, etc, para conformarse en los marcos del Neoliberalismo. Es este Partido de “lotes” con sus respectivos caudillos, sus “liderazgos” personales, que han reemplazado la otrora rica vida interna socialista, esa donde las diferencias eran en torno a proyectos políticos que respondieran a los intereses estratégicos de las clases populares.

Planteamos aquí que ha habido una seria, una aguda degeneración de la estructura orgánica partidaria, de su funcionamiento y el afianzamiento de grupos de poder muy difíciles de desplazar en las condiciones políticas imperantes intra Partido. Hablamos de una estructura viciada, que hace infructífera la lucha por desplazar a dichos grupos de poder, en una institucionalidad funcional precisamente a su poderío. A esto se agrega que el otrora predecible “reemplazo generacional” de nueva militancia, es también hoy una instancia viciada, caldo de cultivo para el oportunismo, los intereses y ambiciones personales, asi como también para “nuevos rostros” que no hacen mas que volverse “apóstoles” de lo establecido. En contraposición, los jóvenes con inclinaciones honestas de izquierda no están interesados en ingresar a una institucionalidad partidaria que remotamente se asemeja a la del PS que fue interprete de la Clase. No es de sorprender, por tanto, que sea muy difícil el desplazamiento de los “dueños de fundo” para lograr una “recuperación” y “izquierdización” de la nombrada degenerada institucionalidad. La involución de la institucionalidad otrora socialista, para el que escribe, es definitiva.

Claro está que este es un análisis global, de conjunto, ya que sabemos que en este Partido participan aun militantes “puros y sinceros”. Sin embargo, creemos que dichos elementos honestos y consecuentes con el perfil histórico del PS -que de manera convencida participan en este entramado institucional- están aislados, con pocas posibilidades de influir para darle otro curso al conjunto de este Partido, aunque puedan meritoriamente realizar un buen trabajo a niveles locales (vaya para ellos un saludo a sus esfuerzos).

Algunos rebatirán: podría “ser natural” el cambio ideológico de un Partido. El PS “de ayer” entonces habría cambiado, o “evolucionado” al “PS de hoy”, “el PS fue así y ahora es así”, punto; “Chile es otro.” Nosotros decimos terminantemente NO; puede haber cambio, pero quienes han negado sistemáticamente los principios fundamentales, las bases ideológicas, los elementos fundacionales, las ideas motrices; vale decir, las vigas maestras del Socialismo Chileno, hacen OTRO Partido, hacen otra cosa que no se corresponde con la identidad histórica del PS.

El “PS” del Chile neoliberal es un Partido despojado de todo lo que hacía “Socialista” al Partido Socialista, de todo lo que lo hizo al PS un Partido encarnado auténticamente en las clases populares y vocero de sus intereses. Esta “cosa” es un extraño “PS” que se ha acomodado en la somnolencia del Neoliberalismo, con un conjunto de “nuevas caras” que han hecho suya -consciente e inconscientemente- la ideología y fraseología neoliberal. Es un “engendro” instrumental a la “estabilidad” del modelo neoliberal, que ha terminado siendo parte activa del plan de conjunto dictatorial: la Democracia espuria y limitada, sobre la base del Neoliberalismo intocable. Lejos por tanto esta de este no-socialismo la otrora tarea fundamental de trabajar por “la conciencia de clase”, de hacer claridad política en las clases populares sobre su situación de explotación, la necesidad de su organización y su papel revolucionario en la Historia. Estos no-socialistas son pregoneros de la Democracia, aunque no crean en ella, o más bien, crean una noción conservadora de ella. Aunque no hagan más que “dar tumbos” y repetir algunos clichés.

La descomposición ética y moral ha sido una característica visible del poderío de estos “nuevos socialistas”. En ellos han brillado los vicios y la baja moral, desde el clientelismo político a las prácticas decadentes intra partidarias, como la manipulación, el boicot, el oportunismo. No quedan fuera por cierto las ambiciones políticas personales y los intereses creados con el omnipotente mundo empresarial del Chile neoliberal. Una serie de vicios que, en definitiva, en palabras de Lucho Díaz “(…) se han ido instalando al interior del Partido y que son parte de un proceso de descomposición general iniciado hace mucho tiempo, que ha ido socavando todos los pilares sobre los que se asienta la Historia heroica y honesta del Partido Socialista: sus pilares organizativos, ideológicos, programáticos.” Es este “extraño” Partido, este conjunto de poco creíbles “rostros” el que mi generación ha visto en toda su podredumbre política, en todas sus bajezas, y que hoy capitaliza y usufructúa en cierta medida del trabajo político honesto de décadas del Socialismo Chileno. Hoy los “lideres”, las “figuras” de este extraño “Socialismo” son personas como Camilo Escalona, Osvaldo Andrade, Fulvio Rossi, Isabel Allende, etc. Personajes que parecen ser los agoreros de una viciosa somnolencia, de una Democracia “vaciada” de contenido ético y moral, y que están lejos por cierto de concitar honesta credibilidad y compromiso en las clases populares y la sociedad en general. Aunque hoy por hoy intenten hacerse eco y perfumarse de vientos transformadores, claro está, de “la boca para afuera”.

En base a todas las consideraciones anteriores, ha de decirse con todas sus letras que este conjunto de personas, esta elite de poder “instalada con camas y petacas” que ocupan, ejercen y “tienen las riendas” de esta institucionalidad partidaria NO SON SOCIALISTAS, no responden a la matriz histórica del Partido, “no beben de su origen”. Ellos hacen otro Partido, un Partido NO SOCIALISTA. No es extraño por tanto que hoy este “PS” elija alcaldes(as) no-socialistas, intendentes(as) no-socialistas, diputados(as) no-socialistas, senadores(as) no-socialistas, presidentes(as) no-socialistas. No importa que a veces sus dirigentes agiten los símbolos o recurran de manera oprobiosa y cínica a la figura de los grandes mártires, para los ojos del observador joven, o de los más viejos, el legado heroico del Socialismo Chileno en sus manos es “como agua y aceite” que no logran confundirse. No importa lo que digan, quienes nos movemos en las aguas de la Historia sabemos la distancia entre lo que las personas pueden representarse de sí mismas o puedan querer representar a los demás y lo que realmente son y hacen en la realidad práctica.

Las previsiones estratégicas de Carlos Lorca y la Dirección Clandestina Socialista caída en 1975 no eran infundadas, cuando en marzo de 1974 ponían como imperativo histórico superar los defectos y vicios del Partido para ser capaces de enfrentar a la dictadura y su proyecto histórico. A una profunda contrarrevolución, se hacía necesaria una profunda y enérgica voluntad de superar aquellos escollos para no terminar siendo parte de la regresión. Y vale decir que ellos cumplieron con aquel imperativo, a costa de sus vidas. Hoy tendríamos que decirles que el PS fue víctima del retroceso histórico; tendríamos que decirles que la institucionalidad partidaria ha sido degenerada y hoy sirve para el poderío de lotes y caudillos no-socialistas. Tendríamos que decirles que no tenemos un instrumento partidario Socialista al servicio de las clases populares sino un “PS del orden”.

LA VIGENCIA DEL SOCIALISMO CHILENO
Para hablar hoy de la vigencia del Socialismo Chileno, se requiere señalar primero la vigencia de su núcleo gravitante: el Marxismo. Aquí hablamos de un Marxismo crítico. Hablamos de una lectura seria, profunda y creativa/creadora del acervo marxista, de Marx, de Engels, de Lenin, etc. La piedra base del Marxismo, que duda cabe fue puesta por Marx, cuyo trabajo investigativo y analítico es descomunal, así como la seriedad de su acometido y la agudeza de su pensamiento. Lo anterior hace que hoy Marx siga contribuyendo a la compresión de nuestra realidad. Bien les haría a los pregoneros, a los “pseudoapologistas” de esta Democracia leer al Marx periodista de “La Gaceta Renana”, sus primeros escritos públicos, donde el maestro “se juega el pellejo” por un Liberalismo radical. Bien les haría sentir la fundamentación acuciosa y critica, la honradez del intelectual serio, el compromiso político, y la honestidad que se respira ahí y en toda su obra.

La vigencia de Marx y del Marxismo, es la vigencia del análisis materialista de la Historia, de esa perspectiva de análisis que pone el acento en las condiciones materiales de la existencia, en la producción y reproducción del género humano y sus necesidades en interacción con la naturaleza en toda sociedad. Esa perspectiva que dilucida la trabazón existente entre la organización social y política con el orden económico. Hablamos también del análisis marxista de la naturaleza del sistema capitalista, su carácter expansivo y homogeneizador, su irracionalidad interna respecto de la persona humana. Hablamos de la división de la sociedad en clases sociales propietarias y explotadas, así como del hecho histórico de la lucha de clases. Hablamos de la necesidad y legitimidad de construcción de un nuevo orden de cosas que supere el Capitalismo y que forje una nueva relación de la especie humana con la naturaleza, permitiendo su existencia futura. Hablamos del fenómeno de la enajenación del hombre en el Capitalismo respecto de su trabajo, sus cualidades, potencialidades, producciones, etc. Así como del reto ético y moral, puesto a la orden del día, de un humanismo socialista.

Señalada la vigencia del Marxismo, muchos serían los elementos habría que revisar y rescatar creativamente de la experiencia histórica del Socialismo Chileno, entre ellos su tradición de independencia y autonomía ideológica, su papel crítico de los “socialismos reales”, el Marxismo entendido de manera crítica y creadora, la atención en las condiciones particulares de la formación social chilena y la consecuente defensa de un proceso revolucionario que leyera las condiciones particulares del país, la formulación de líneas estratégicas como el Frente de Trabajadores, los debates tácticos sobre la pluralidad de formas de lucha, los aportes teóricos y las experiencias prácticas de construcción de Partido, la inmensidad de experiencias concretas de organización y lucha, la sensibilidad a las experiencias latinoamericanas y mundiales, los aportes teóricos en torno al humanismo socialista, etc.

Queremos decir, siguiendo al profesor Cesar Cerda, y tal como lo apuntara el “Documento de marzo” de 1974, que “los Partidos no surgen por decretos”, y así es; el PS “se hizo carne” en las clases populares en décadas de luchas. Nosotros queremos agregar, tampoco “mueren o perecen por decreto”. Por ello es que consideramos que lleva a confusión y equívocos el enunciado de que el Socialismo Chileno “dejó de existir” sin hacer una distinción entre el Legado Socialista y los no-socialistas. Hay en ello por cierto una incomprensión de la naturaleza de un Partido histórico y clave como lo fue el PS, cuestión que ya señalamos en la parte anterior de este texto. Señalamos también que parte de la vigencia del PS es la constatación de su arraigo popular: “El arraigo del PS entre las masas populares, a lo largo de todo el país, es un factor esencial que testimonia su vigencia”, como apunta también acertadamente el “Documento de marzo”. Aquí hemos intentado hacer claridad sobre la complejidad de la regresión sufrida por el PS en la actualidad, y decimos que el Partido Socialista, en su acepción amplia, en cuanto Legado histórico EXISTE y conserva su VIGENCIA (Véase la primera parte de este fragmento). Hemos dicho que su institucionalidad ha sido degenerada en otra cosa, de la mano de grupos de poder no-socialistas, en cuanto no responden al perfil histórico y la identidad del PS

REIVINDICAR EL LEGADO
Frente al “presente vergonzante” Que nos queda entonces. Nosotros respondemos: EL LEGADO. La honda, la profunda y ancha dimensión histórica del Legado Socialista. La vocación transformadora y revolucionaria de ese legado. El espesor ético y moral de ese legado. La vigencia y el potencial creador del legado.

Nosotros decimos: el Partido Socialista es una experiencia histórica de la clase, y en cuanto legado político que se ha hecho carne en la clase, esa experiencia histórica que aun yace y late, DEBE SER REIVINDICADA, debe ser ponderada como parte de ella.

El Legado Socialista es parte de la experiencia y memoria de nuestra clase, es por tanto nuestro. Es legítimo que ese legado pueda ser apropiado, fructificado para las nuevas luchas de la clase misma. No hacerlo sería perder un trozo gigantesco de nosotros mismos, sería una “automutilación” de nuestra propia Historia. Seria desandar camino y a la larga terminar “dados vuelta de espaldas” a la experiencia histórica, haciéndonos parte del retroceso histórico que comenzó la dictadura y que ha sido llevado a nuevos extremos por la Concertación.

Reivindicar el aporte fundamental del Socialismo Chileno a la izquierda, es un imperativo histórico al cual no vamos a renunciar. Aquí no está por cierto “la receta” para esa gran tarea, ello no lo resuelve este texto, aunque quisiera. En este escrito hemos querido dejar constancia de lo primero: una convicción y la fundamentación de dicha convicción.

Por eso, contra el “presente vergonzante”, contra el no-socialismo nosotros decimos: Socialismo Chileno. Contra los no-socialistas nosotros decimos: Socialistas, los que han sido consecuentes con el perfil histórico del Partido, el único valedero; esos socialistas con los que nos encontramos en nuestros caminos: feriantes, campesinos, colectiveros, taxistas, contadores, profesores jubilados. Los ex brigadistas, los ex industrialinos, los ex comercialinos, los ex intendentes, los ex regidores, los ex alcaldes, los ex diputados. Los autoexcluidos y los exiliados.

Contra el “presente vergonzante” decimos Socialistas, como Marmaduke Grove, Raúl Ampuero, Clodomiro Almeyda, Taty Allende, Eugenio González, Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas, Exequiel Ponce, Carmen Lazo, Carolina Wiff, Ariel Mancilla, Arnoldo Camú, Julio Cesar Jobet, Elmo Catalán.
Decimos Socialistas, como Benito Alarcón, como Uldaricio Figueroa, Carlos Espinoza, Leda Santibáñez, Sandor Arancibia, Jisella Pincheira, Humberto Alacid, Rosa Angulo, María Miranda, Leopoldo Rosales, Ester Sáez, Alfredo Gallardo.
Decimos Socialistas, como Víctor Carreño Zúñiga.

“Ni Allende, ni Lorca, ni Elmo Catalán, ni Víctor Carreño, ni los miles de militantes que lo dieron todo por el Partido y su pueblo, pidieron jamás nada a cambio como no sea el reconocimiento agradecido y la imitación de su generosidad. Hacer referencia a ellos, como lo hacen dirigentes y mandatarios, sin compartir en los hechos sus conductas ejemplares, son actos de cinismo inaceptables.” [ Luis Díaz, 2013.]

“Yo creo que todos los que estuvimos en ese entonces metidos en la Juventud, todos los que estuvimos en la formación de esos núcleos, no vamos a cambiar nunca la forma de pensar, no vamos a transar jamás en la forma de luchar, de creer en lo que significa para nosotros el Socialismo, que es lo que buscamos, no vamos a transar nada de eso por un puesto de trabajo, por un par de pesos más o par de pesos menos. Y el ejemplo está muy claro. ¿Cuantos de la gente de ese entonces ocupan hoy un cargo público? Yo diría que ninguno… ninguno. ¿Cuántos de esos jóvenes de ese entonces militan hoy dentro del Partido Socialista aquí en Valdivia? Doy un solo nombre, de los que yo conocí: Xxxx Xxxxxx, solo. ¿Y dónde están los demás?, que éramos tantos… No hay ninguno. ¿por qué no están ahí? ¿por qué no estamos ahí? Porque hoy día nosotros no tenemos nada que hacer en este Partido de hoy día.” [Roberto Pino, 2015]

“¿Dónde estarán hoy día esos muchachos de la guardia socialista (Serapio, Pitin, Roger, el Gringo, Santanita, Joel, y tantos otros)? No dudo que honrando el recuerdo del Jefe. Así era Víctor, lucido, generoso, organizador infatigable, gran respetuoso de las jerarquías partidarias; cuan justificado estaba para nuestros enemigos, que, pese a su juventud, Víctor estuviera en sus listas negras.” [Sandor Arancibia, 1990]

10665245_10201740683478586_3288991134971316339_n

Juan Carlos Navarrete Espinoza FUENTES(citadas y no) del Fragmento 3(partes 1 y 2)
Documentos: Declaración de principios del PSCh (1933), Programa del PSCh (1947), Resoluciones del Congreso de Linares (1965), Documentos de la Conferencia Nacional de Organización (1966) Resoluciones del Congreso de Chillan, (1967), Documento de marzo (1974), Estatutos del PSCh (1933, 1959, 1962, 1972)
Prensa: El Correo de Valdivia (mayo 1971, julio 1972)
Libros:
-Arancibia Valenzuela, Sandor, “Agenda de un Intendente. El golpe de Estado en Valdivia”, Comisión Chilena de Derechos Humanos, 1990.
– Jobet, Julio Cesar, “El Socialismo Chileno a través de sus Congresos”, Editorial PLA, Santiago, 1965”
– Jobet, Julio Cesar, “El Partido Socialista de Chile” (2 vols) PLA, Santiago, 1971.
– Mason, Patricio, “El Movimiento obrero y la Republica Socialista de 1932”, Editorial Cambio, Colección Nueva Historia, 1986.
Articulos/columnas:
– Luis Diaz, “El clientelismo político de Alfonso de Urresti”, 2013.
– Pollack, Benny; Rosenkranz, Hernán. “Una ideología latinoamericanista: Apuntes sobre el Partido Socialista Chileno”, Nueva Sociedad Nro. 37, julio-agosto 1978, Págs. 95-108.
– Luis Ortega Martínez, “Del Frente de Trabajadores al Congreso de Chillán. Los Socialistas de Chile entre 1956-1967.” Departamento de Historia, USACh. Revista de Historia y Ciencias Sociales Palimpsesto, Nº1, Vol. I, 2004.
– César Cerda Albarracín, “El movimiento social y el Partido Socialista de Chile: una experiencia histórica. A propósito de los 40 años de la caída de su primera dirección clandestina.”, 2015.
-Víctor Muñoz Tamayo, “El Partido Socialista de Chile y la presente cultura de facciones. Un enfoque histórico generacional (1973 – 2015)”, 2016.
Entrevistas: Benito Alarcón (2015), Roberto Pino (2015).

 

003-aaa-logo-matiasCRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

II CARLOS MARX

GLOSAS MARGINALES AL “TRATADO DE ECONOMÍA POLÍTICA” DE ADOLFO WAGNER 1

Párrafo 01:

[…]  Valor. Según el señor Wagner, la teoría del valor de Marx es “la piedra angular de su sistema socialista” (p.45). Como yo no he construido jamás un “sistema socialista”, trátase evidentemente de una fantasía de los Wagner, Schäffle e tutti quanti. Además: según esto2, Marx “encuentra la sustancia social común del valor de cambio, el único a que aquí se alude, en el trabajo, la medida de la magnitud del valor de cambio en el tiempo de trabajo socialmente necesario, etc.”

1: Estas glosas marginales son el último trabajo económico de Marx. Fueron encontradas en un cuaderno de extractos de lectura de los años 1881-82, que lleva por título “Cosas económicas en general (X)” Las glosas que publicamos aquí son una selección traducida de la edición de El Capital preparada y publicada por el “Instituto Marx-Engels-Lenin” de Moscú /Verlag für Literatur und Politik, Viena-Berlín), pp. 841-853 (Apéndice). Para facilitar la inteligencia de estas glosas (que fueron redactadas por el autor para su publicación, pues se trata de simples notas-comentarios de lecturas), Los redactores alemanes de esta edición han interpolado en el texto algunas palabras aclaratorias, entre paréntesis cuadrados. De la citada edición alemana están tomadas también las notas que aquí figuran con la indicación (Ed) El titulo exacto del libro a que se refieren las glosas de Marx es éste: Adolf Wagner, Allgemeine oder theoretische Volkswirtschaftslehere. Erster Teil, Grundlegung, Grundlagen der Volskwirtschaft Volkswirtschaft und Recht, besonders Vermögenrecht. Segunda edición, notablemente corregida y aumentada, Leipzig y Heidlberg, 1879. Publicado como tomo I del Lehrbuch der politischen ockonomie in einzelnen selbständigen, reed. Por A. Wagner y E. Natze (Ed.)

2: Las palabras “según esto” deben, indudablemente, tacharse para que el texto tenga sentido (Ed.)

– Página –713 —   El CAPITAL “TOMO I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

https://unidadmpt.wordpress.com/2012/05/08/transcribiremos-a-la-letra-el-capital-de-carlos-marx-tomo-uno/

¡SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG!

Tweets mentioning @Daniel206_73

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Antícapitaslista, ¡¡¡ Unidad Latinoamericana !!!, Campesinos- Jornaleros, chile, Compañero Presidente Doctor salvador Allende, Peones - Proletarios, SUTRA-CHILE, Trabajadores al Poder, unidad, Varios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s