“PELANTARU…” LA SITUACION EN EL SUR


025pelantaru-la-situacion-en-el-sur

 

Mientras en el norte el gobernador tomaba todas estas medidas, en el sur el coronel del campo buscaba ansiosamente la forma de enviar mensajeros a la capital. Al volver de su expedición a Chiloé para sofocar la rebelión de los isleños y expulsar a los corsarios, comprendió que con la gente que disponía no alcanzaba a cubrir las necesidades de las ciudades australes.

En tanto buscaba el medio de hacer llegar sus misivas a Santiago, tratando de construir embarcaciones que lograran alcanzar hasta Valparaíso, o enviar un propio que cayera en manos de los mapuches, se aplicó a darles guerra sin cuartel, extremando su crueldad. Pensando que podía atemorizarles, realizó periódicas malocas a sus tierras, arrasó sementeras y mató a hombres, mujeres y niños.

Pero esta táctica había de volverse en su contra, pues si ya era crítica la condición alimenticia, más difícil se tornó al no contar siquiera con las cosechas de los indios, y mientras más endurecía la mano en sus castigos, más rebeldes se ponían los naturales.

Considerando que la situación de los pobladores de Osorno era en extremo desesperada, el coronel decidió despoblar la ciudad y trasladar a todos los moradores a Chiloé, donde había más recursos y no serían hostigados permanentemente.

Con este objetó partió a Castro con setenta soldados para traer hombres y caballos que ayudaran a traer hombres y caballos que ayudaran a realizar el traslado. Pero el duro trato que había aplicado tanto a los indios como a sus propios hombres, dio frutos. Un mestizo llamado Lorenzo baquero, que había sufrido una fuerte sanción impuesta por el coronel, vio que se le presentaba la ocasión de tomar venganza y se puso en contacto con los comarcanos para prepararle una encerrona. Aprovechando que Del campo detuvo su marcha poco antes de llegar a Carelmapu, con el fin enviar algunos hombres a preparar piraguas para cruzar el canal y se quedó con un reducido grupo de soldados, lo atacaron repentinamente. Le sorprendieron cuando se estaba cambiando de camisa,  sin embargo el coronel cogió sus armas y se defendió bravamente. El mestizo Baquero le enfrentó lleno de odio y le dio un lanzazo tan potente que le traspasó de parte a parte.

Los que habían ido por embarcaciones con el capitán Pedraza alcanzaron al oír el fragor de la pelea, pero llegaron cuando el hecho estaba consumado y los asaltantes se retiraban. Temerosos de que pudieran desenterrar el cadáver para cortarle la cabeza y llevarla como trofeo, decidieron no sepultarlo sino echarlo al agua, en una parte profunda con grandes piedras atadas al cuello para que se fuera al fondo

Pedraza tomó el mando y continuaron a hacia Castro tropezando con toda clase de obstáculo y trampas que los indios le pusieron en el camino. Cuando, finalmente consiguieron llegar a Carelmapu, juntaron madera necesaria para construir una balsa y usaron sus camisas para calafatear las junturas. Así lograron llegar a Chiloé.

Entretanto, en Santiago, el gobernador Ribera no se había estado quieto tratando de enviar refuerzos a Osorno, Valdivia y Villarrica. Despachó desde Valparaíso dos naves cargadas de pertrechos y voluntarios para ayudar a los sureños. Una de ellas había arribado recién desde Chiloé con el capitán Francisco de Rosa, cuñado de Del Campo, y la hizo volver en cuanto la tuvo estibada. La otra llamada La Pintidilla, zarpó el 9 de noviembre de 1601 en dirección a Valdivia, al mando de Francisco Hernández Ortiz, el  llevaba el encargo de ponerse a las órdenes del coronel con las nuevas tropas, o de reemplazarlo si le hubiera acontecido algo.

Trece días más tarde arribaron a Valdivia y se dirigieron por tierra a Osorno. En el trayecto, se percataron de la magnitud de la rebelión y del hambre que azotaba a los naturales. Al pasar cerca de unos roqueríos pudieron observar a un indio que, desesperado por la falta de alimentos, se estaba  comiendo a su mujer.

En Osorno, se impuso Hernández Ortiz de la muerte del coronel y procedió a tomar el mando. Los acongojados pobladores se alegraron tanto de con la llegada  de estos auxilios, que les agasajaron con semillas de nabos, único alimento que les quedaba.

La situación de los osorninos alcanzaba a extremos realmente angustiosos. Habiéndose terminado los perros y gatos, cierto día encontraron un caballo que uno de los vecinos tenía oculto en su caballeriza; le cortaron un pedazo del anca y se lo comieron. En otra ocasión, salieron a maloquear en busca de comida por los ranchos de los comarcanos. En una ruca hallaron la olla puesta en el fuego, con hojas de nabo y el pie de un hombre cociéndose con las hierbas. El hambre era tal que nadie hizo asco al comerse el guisado.

La principal misión de Ortiz consistía en dejar bien abastecida la plaza osornina para ir luego en socorro de Villarrica. Sin embargo, los víveres traídos se hicieron pocos ante la gran miseria que existía en la ciudad. Resolvió entonces ir primero a Chiloé, a buscar el resto de los soldados del coronel y traer más alimentos, pero a mitad de viaje, se encontró con el capitán Pedraza que venía de vuelta con caballos y bastimentos.

Ortiz reunió a los capitanes y vecinos. Todos estuvieron de acuerdo en que era más conveniente repoblar primero Valdivia y servirse de esta plaza como escala para dar ayuda a Villarrica. La decisión postergada nuevamente el auxilio a esta ciudad, pero era acertada. La posesión de Valdivia les abría la puerta al mar, camino lógico y fácil para las comunicaciones y llegada de recursos.

Después  de avituallar la ciudad, partió en dirección a Valdivia, acompañado de un gran séquito, compuesto principalmente por algunas viudas y otras damas desamparadas. a quienes pensaban despachar a Concepción. “Y con ellas sus familias y chusma, que fue poca, pues llegaron a número de setecientas personas por todas, sin los soldados e indios conas, que también eran setecientos.

La compañía de mujeres y niños hizo particularmente lenta la marcha. En cuanto llegaron al puerto se pusieron a levantar la marcha. En cuanto llegaron al puerto se pusieron a levantar un fuerte con la madera que no se había quemado en el ataque de Pelantaru, pero se encontraron con la desagradable noticia de que la Pintadilla, el barco en que habían venido, había sido atacado. Se acercaron durante la noche en ochenta canoas al mando de un mestizo llamado Durán y comenzaron a darle hachazos al casco para hundirlo, pero fueron rechazados por la tripulación tras grandes dificultades.

Después de embarcar a las mujeres y niños dejó en Valdivia una dotación de ciento veinte hombres a cargo del capitán Rodrigo Gatica y partió por fin en auxilio de Villarrica.

En el camino, fue atacado por los comarcanos pero les desbarató con facilidad y cogió algunos prisioneros. Por les desbarató con facilidad y cogió algunos prisioneros. Por ellos supo que Villarrica había caído en poder de los rebeldes. No pudiendo creer tan gran desgracia continuó la marcha y fue nuevamente interceptado por otro grupo más numeroso que venía encabezado por el mestizo Durán. Les venció y apresó al cabecilla, quien le confirmó la pérdida de la ciudadela, afirmándole que él mismo se encontraba en el ataque. Indignado por su traición hizo que le arcabucearan.

En el encuentro, un yanacona al servicio de un padre mercedario recibió un flechazo que le hizo una leve herida en el brazo. La flecha iba envenenada con coliguay, a la costumbre araucana, y el pobre infeliz se fue hinchando lentamente y perdiendo los rasgos de la cara. Una hora después cayó muerto del caballo, sin que el buen fraile pudiera ayudarle, pues no llevaba solimán que era el antídoto de ese veneno.

Consternado por la noticia de la caída de Villarrica Ortiz determinó regresar Osorno que estaba expuesta al ataque de los naturales en cualquier momento.

 

008-aa-logo-huenanteCRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

II CARLOS MARX

GLOSAS MARGINALES AL “TRATADO DE ECONOMÍA POLÍTICA” DE ADOLFO WAGNER

Párrafo 06:

Además, dice que “procedo arbitrariamente”, porque “sólo reduzco estos costos a la llamada prestación de trabajo, en su sentido más estricto. Esto presupone siempre una prueba que hasta ahora nadie ha aportado, a saber. La de que el proceso de producción puede desarrollarse sin la mediación de esa actividad de los capitalistas privados que crea e invierte el capital” (p. 45)

– Página –714 —   El CAPITAL “TOMO I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

https://unidadmpt.wordpress.com/2012/05/08/transcribiremos-a-la-letra-el-capital-de-carlos-marx-tomo-uno/

¡SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG!

Tweets mentioning @Daniel206_73

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Antícapitaslista, ¡¡¡ Unidad Latinoamericana !!!, Campesinos- Jornaleros, chile, Compañero Presidente Doctor salvador Allende, Peones - Proletarios, SUTRA-CHILE, Trabajadores al Poder, unidad, Varios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s