“PELANTARU…” INCURSION DE RIBERA EN TERRITORIO PURENSE


030pelantaru-incursion-de-ribera-en-territorio-purense

Ribera inició su penúltima campaña en la primavera de 1603. Con la intención de abrir el camino al sur, levantó un fuerte en el vado de Chepe, en la desembocadura del Biobío, posición que le permitiría asegurar el puerto de Concepción y poner un píe en territorio enemigo.

En seguida, partió al fuerte de Nuestra Señora de la Halle, con el objeto de mejorar su fortificación y aumentar la guarnición con los indios amigos y la caballería.

De regreso a Concepción, encontró el refuerzo de setenta y cinco hombres que le había enviado el Virrey con el capitán Francisco de Orellana. En el mismo barco, llegó don Francisco de Talaverano Gallego a reemplazar en su cargo al anciano Pedro Vizcarra.

Alonso de Ribera tenía decidido realizar una expedición al reducto rebelde de Purén, pero postergó la operación a la espera de los refuerzos que debían venir con Pedro Cortés. Este arribó a Concepción el 12 de febrero de 1604, con trescientos sesenta y un solados. El galeón “Nuestra Señora de las Mercedes” traía también el situado que el Rey asignara a Chile, y la nómina de los sueldos a pagar al ejército que, además está decirlo, era muy por debajo de las aspiraciones de soldados, oficiales y hasta el propio gobernador.

Con todos estos auxilios, pudo reunir quinientos ochenta hombres para iniciar su campaña. Para no arriesgar el grueso de sus tropas en una incursión en territorio prohibido, envió una vanguardia con el capitán Alonso Cid Maldonado, quien a su vuelta, pudo informar al gobernador de la gran cantidad de mieses que había en esas tierras.

Ribera dispuso entonces la partida de dos escuadrones a cargo de Álvaro Núñez de Pineda de la Barrera, con la misión de penetrar hasta Angol y Molchén y destruir todo lo que hallasen a su paso. Los españoles alcanzaron hasta las posesiones del poderoso Nabalburi y le quitaron “ciento veinte piezas y se mataron hasta una docena de gandulces”. Además, liberaron a una cautiva cristiana que el cacique había convertido en su mujer y en la que había engendrado una hija. El soldado que la encontró no pensó nada mejor que bautizar a la niña y después degolló en presencia de su madre, para evitar que se propagara la sangre del odiado guerrero purense. Este acto inhumano llenó de dolor a Nabalburi que amaba profundamente a la española y a su hija, y sólo sirvió para alimentar más el odio en los corazones de los araucanos que peleaban por la liberación de su nación.

Pero las incursiones no causaban el perjuicio deseado en el ejército indio. Siendo su táctica la guerra de guerrillas, nunca estaban en el mismo lugar y los castellanos jamás lograban sorprender a los jefes principales. Si atacaban el costado occidental de la cordillera de Nahuelbuta, los mapuches cruzaban con gran rapidez por pasos secretos a través de la enmarañada selva y se refugiaban en el ala oriental. Si sucedía a la inversa, desaparecían en los intrincados parajes de las ciénagas de Purén y Lumaco.

Alonso de Ribera entró el 28 de febrero con el grueso de sus tropas en tierra de los purenses, y se mantuvo nueve días talando campos y destruyendo cosechas.

En un acto de arrojo y desprecio inauditos, Pelantaru se acercó al campamento del gobernador con sólo diez jinetes y comenzó a burlarse de él. Tal insolencia, que causó una zapateta a don Alonso, no podía quedar sin castigo y mandó en su persecución a uno de sus mejores capitanes con caballeros escogidos. Pero todo fue inútil. La rapidez  de los caballos araucanos y la habilidad de sus diestrísimos amos pudieron más que la ira castellana. Los soldados debieron volverse con las manos vacías después de una infructuosa búsqueda por los más ocultos rincones.

El gobernador comenzó entonces por apoderarse gradualmente de algunas isletas, de donde sacó el ganado y quemó las chozas, hasta llegar  a uno de los más recónditos  reductos, la isla de Paillamacu lugar en que vivía Anganamón, brazo derecho de Pelantaru.

Después de realizar un gran trabajo rellenando con fajina y tierra los pantanos para permitir el paso de las tropas, y preparar un despliegue en forma para dar la acometida, se encontraron con la isla vacía. Debieron contentarse con incendiar la abandonada casa de Anganamón y llevarse una yunta de bueyes y un negro que había sido su esclavo.

El resultado de la operación fue bastante desalentador: seiscientas rucas quemadas y veintiséis cautivos liberados. La intención había sido acabar con el centro de operaciones de la resistencia india, y sólo consiguieron pelear contra fantasmas.

¿Qué les importaba a los guerreros araucanos la destrucción de seiscientos ranchos que volverían a levantar en un par de días? ¿Qué significaba para ellos un techo cuando estaban acostumbrados a dormir a campo abierto sobre la verde alfombra de los pastos?

Por el contrario, en vez de atemorizarse como pretendía el gobernador, había aprovechado su ausencia para atacar los establecimientos españoles, e incluso, al regreso de su incursión tuvo escamaruzas con ellos en las cercanías del fuerte de Nacimiento.

 

logo-11CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

III

SIETE ARTICULOS DE ENGELS SOBRE EL TOMO PRIMERO DE “EL CAPITAL”

INTRODUCCIÓN por Ernst Czóbe

Párrafo 05:

Había que evitar a todo trance que ocurriera lo mismo con El Capital. Para Marx, el “éxito” de su obra representaba muchas cosas: no sólo el reconocimiento científico del valor de sus estudios, sino también una venta rápida del libro, la perspectiva de una segunda edición, la traducción de la obra al inglés y al francés, la consolidación de sus condiciones financieras, bases todas para la preparación y edición de los tomos segundo, tercero y cuarto de El Capital, cuyos originales, como es sabido, existían ya en gran parte, por aquel entonces, en la misma forma en que Engels habría de encontrarlos a la muerte de Marx. 

– Página –724 —   El CAPITAL “TOMO I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

https://unidadmpt.wordpress.com/2012/05/08/transcribiremos-a-la-letra-el-capital-de-carlos-marx-tomo-uno/

¡SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG!   

Tweets mentioning @Daniel206_73

Deja un comentario

Archivado bajo Antícapitaslista, ¡¡¡ Unidad Latinoamericana !!!, Campesinos- Jornaleros, chile, Compañero Presidente Doctor salvador Allende, Peones - Proletarios, SUTRA-CHILE, Trabajadores al Poder, unidad, Varios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s