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Organización territorial-comunal, lucha NO+AFP y centralidad del trabajo: la experiencia de Manos Construyendo en Osorno

Por Manos Construyendo

http://www.auroraroja.cl/

Es sin duda la lucha y el movimiento que desde la “vuelta al sistema democrático parlamentario” ha sido capaz de producir las mayores franjas de trabajadoras y trabajadores organizados bajo un mismo fin. Y es que la lucha por derribar el sistema previsional impuesto por la dictadura militar se ha transformado en un verdadero eje de articulación socio-política a niveles nacionales, pero también territoriales. Y es dentro de esos procesos de articulación desde el territorio o la comuna donde pondremos hincapié en este breve escrito.

Pero antes de exponer nuestra experiencia con respecto a la plataforma NO+AFP en la comuna de Osorno, fijaremos algunas coordenadas mínimas que puedan hacer visible nuestro espacio de síntesis territorial urbano en la comuna de Osorno.

Manos Construyendo es un espacio de síntesis multisectorial en el cual convergen trabajadores de servicios o retail, trabajadoras de la educación, estudiantes universitarios, pobladores y artistas populares. Nació como proyecto a comienzos del 2016 y se ha constituido como una organización socio-política pública que busca fortalecer el trabajo territorial de Osorno en una serie de ejes de inserción, en los cuales destacan la organización y educación poblacional, la organización en el mundo del trabajo y el plano sindical y la organización y difusión en el plano de la cultura popular.

Ya volviendo al tema del conflicto previsional, debemos señalar que fue en medio de los mismos procesos de movilización explosivos que nuestra organización comenzó un recorrido de inserción en el mundo del trabajo. De aquella forma fuimos capaces de ir asumiendo roles de convocatoria y propaganda de las diferentes manifestaciones masivas por NO+AFP, teniendo activa participación en el resurgimiento de la coordinadora NO+AFP provincia de Osorno (incluso participando uno de nuestros miembros en la vocería de esta), asumiendo tareas de agitación y difusión en diferentes poblaciones de la comuna de Osorno, junto con dotar la lucha previsional de elementos de profundización política y programática para lo cual levantamos una serie de iniciativas de debate e información (como foros y escuelas sindicales).

Todo el proceso anterior de arduo trabajo también nos llevo a constituir nuevas reflexiones a la interna que fueron gestando la visión de centralidad que para nuestra organización hoy adquiere el mundo del trabajo, estableciendo una conceptualización amplia de esta, la que debe articularse en espacios organizativos desde dentro y fuera del espacio laboral formal. De este modo (y según nosotros) la articulación con sindicatos debe ir construyéndose en la medida que también se levantan opciones de organización para trabajadoras y trabajadores no sindicalizados (sobre todo del mundo de los servicios o de las “pequeñas empresas” que prestan servicios a empresas más grandes y donde la sindicalización es escasa. Es precisamente bajo esas concepciones señaladas que nuestra organización al ser un espacio de síntesis territorial urbano ha podido actuar con un fuerte dinamismo y movimiento que ha aportado en la construcción de una direccionalidad del mismo movimiento NO+AFP en Osorno.

Creemos que las reflexiones anteriores solo han sido posibles al calor de las mismas experiencias en las cuales hemos participado desde nuestra joven organización. Estamos seguros eso sí que al igual que es fundamental hoy en día pensar en una nueva forma de organizarnos desde el trabajo (creando nuevos referentes sindicales y de trabajadores a nivel nacional y local), también es sumamente relevante constituir espacios de organización potentes en las poblaciones y barrios donde las familias trabajadoras ocupan su tiempo de ocio o trabajo doméstico. Y es precisamente para los objetivos estratégicos anteriormente mencionados que las organizaciones sociales en los diferentes territorios y comunas del país deben poner a disposición su trabajo de inserción. Ampliando, profundizando y abriendo nuevas trincheras que permitan la organización de las y los trabajadores, vinculando su lucha por mejores condiciones de vida laboral y previsional con la lucha por una salud, educación y vivienda digna, creando una nueva cultura y arte popular, en fin: reconstituyendo una concepción clasista del pueblo con centralidad en la clase trabajadora.

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 10:

En la fase                                          T

                                      D`–M

                                                      Mp. la magnitud acrecentada sólo es indicada por M`, pero no por T ni por Mp. Pero, como M es la suma de T más Mp., M` indica ya que la suma de T más Mp.  contenida en ella es mayor que el primitivo P. Además, la fórmula T` y Mp` sería falsa, pues, como sabemos, el crecimiento del capital lleva aparejado un cambio de su composición de valor, en el transcurso del cual el valor de Mp. aumenta, mientras que el de T disminuye siempre en término relativos y con freuencia, además, en trérmino absolutos.

– Página –74 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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DISCURSO DE SALVADOR ALLENDE EN EL DIA DEL TRABAJADOR (1 DE MAYO DE 1971)

Trabajadores de Chile:

Éste no es un día de fiesta; éste es un día de recuerdo, de rememoración. Un día para mirar hacia atrás, más allá y dentro de la frontera de la patria y rendir un homenaje a todos aquellos que, en distintas latitudes, cayeron luchando por hacer más digna la vida del hombre y conquistar la auténtica libertad.

Hoy termina una semana en la que, por mi intermedio, el Gobierno del pueblo ha dialogado con los más diversos sectores nacionales. Hemos conversado con los jóvenes de la Unidad Popular; con los médicos recién graduados para señalares la responsabilidad que implica el ejercicio de su profesión; hemos estado en un organismo de la importancia de la CEPAL para llevar el pensamiento nuestro y destacar la realidad de los países pequeños, en vías de desarrollo, frente a los países industriales, para señalar, una vez más, la dura explotación a la que hemos sido y somos sometidos, y para reclamar el derecho a la autodeterminación y a la no intervención. Y, otra vez, no como político, pero sí como Generalísimo, título que me otorga la Constitución Política, he dialogado con los representantes de las Fuerzas Armadas, en este caso con la guarnición de Santiago. Junto con reafirmar como respetamos el cometido profesional de nuestras Fuerzas Armadas y de Carabineros, como son respetuosos de la Constitución y la ley, destacamos también que ellos no pueden ser una parcela independiente al margen del gran proceso de transformaciones que Chile encara en lo económico, en lo social y en lo cultural, para hacer más digna y justa la vida del hombre de nuestra tierra. Estuve dialogando, además, con la comunidad universitaria en la Universidad Técnica del Estado; con los dirigentes sindicales de Yarur, y con los trabajadores que vinieron de Panguipulli para contarme el drama de los que laboran en la madera y en los aserraderos. Hoy con este acto culmina esta semana; con este 1 de mayo tan distinto a otros primeros de mayo del pasado.

Estamos aquí en este día que tiene una profunda y honda significación; que es trascendente porque están aquí ustedes, trabajadores de Chile, junto con nosotros; porque estamos aquí Gobierno y pueblo, porque el pueblo es Gobierno, y, por serlo, interpreta las ansias y los anhelos de las grandes mayorías. Hemos llegado al Gobierno y avanzamos a la conquista del poder. La diferencia con el pasado es notoria, no sólo por la concentración multitudinaria que desde aquí diviso, que triplica y quizás aumente en cantidad superior a los actos realizados otros años, sino porque veo a miles y miles de mujeres. A ellas les rindo homenaje en dos ancianas que hace más de una hora estoy observando, y que han llegado con su cansancio de siempre a decirnos con su ejemplo cómo sienten y apoyan al Gobierno Popular.

Saludo a los representantes que han venido de otros países en su calidad de dirigentes sindicales, trayendo a los nuestros su palabra solidaria. Saludo a los personeros de países amigos, diplomáticos o jefes de misiones comerciales, y destaco la presencia en esta tribuna del jefe de la Iglesia chilena, cardenal Silva Henríquez. Ella implica un hecho de profundo contenido, porque él tiene conciencia de que en el Gobierno del pueblo han sido y serán respetadas todas las creencias. Siendo mayoritaria la Iglesia Católica chilena, recibe el cariño popular porque cada vez su verbo está más cerca del pensamiento de Cristo.

Y saludo a todos los dirigentes sindicales chilenos, a mis compañeros dirigentes de la CUT. Y rindo homenaje a aquellos que, si bien ya cumplieron con su deber, nunca dejaron de estar junto a los trabajadores, en la persona del primer presidente de la Central Única, mi estimado amigo Clotario Blest.
Hemos venido a hablarle al pueblo; a hablarle de sus derechos, de sus deberes fundamentales, de sus responsabilidades. Yo quiero que ustedes mediten el alcance y el contenido de mis palabras. Algo grande y trascendente ha sucedido en la patria con la victoria del 4 de septiembre. No ha sido un hecho casual; ha sido el esfuerzo sacrificado y anónimo de millares y millares de chilenos que tuvieron fe en ellos mismos, que creyeron en los partidos populares y que entendieron la gran tarea histórica que debemos cumplir. Éste ha sido el fervor de generaciones y generaciones que supieron de la cárcel, del destierro y de la muerte, para darnos la posibilidad de llegar al Gobierno y conquistar el poder. Pero la victoria alcanzada en las urnas implica una gran responsabilidad, y yo quiero que se entienda muy bien, muy claramente. Desde luego, que se sepa, que se aprecie, que se medite lo que significa que un pueblo por vez primera en la historia, dentro de los cauces legales y de las leyes de la democracia burguesa, haya alcanzado el Gobierno para trasformar la sociedad e ir abriendo camino a las profundas transformaciones estructurales que conduzcan al socialismo. Reitero: es la primera vez que esto acontece. Queremos que las libertades políticas así conquistadas se transformen en libertades sociales. Queremos que cada trabajador comprenda que la teoría revolucionaria establece que no se destruye absoluta y totalmente un régimen o un sistema para construir otro; se toma lo positivo para superarlo, para utilizar esas conquistas y ampliarlas. Es conveniente que eso se entienda y se adentre en la conciencia de cada uno de ustedes. Las conquistas políticas las mantendremos, porque el pueblo las alcanzó en sus luchas y las consagraron las leyes y la Constitución chilenas. Y los logros positivos en el orden económico, derivados del Gobierno Popular de Pedro Aguirre Cerda y expresados en el acero, en el transporte, en energía, combustibles y electricidad, serán puntos de apoyo, para extenderlos y organizar el capital social de que tanto hemos hablado.

En otro sentido, es conveniente no olvidar jamás que tenemos un compromiso y que lo vamos a cumplir: acatar el derecho de opinión, el derecho a crítica. Y de aquí les contesto a los jóvenes de la Universidad Católica -tan inquietos- que el Gobierno del pueblo respetará a los que disientan de él. No nos inquieta la crítica, lo único que exigimos es que ella se realice dentro del contexto jurídico que nosotros estamos observando.

Quiero reiterar que, por primera vez en la historia, un pueblo conscientemente ha buscado el camino de la revolución con el menor costo social. Y ese hecho es indispensable que se entienda: con el respeto a todas las ideas, con el irrestricto respeto a todas las creencias.

Quiero recordarles que tenemos un programa y que vamos a cumplirlo cualesquiera sean las dificultades que tengamos que vencer. Para que Chile rompa el retraso, la cesantía, la inflación, la miseria moral y fisiológica; para que el niño tenga futuro y el anciano tranquilidad, debemos aprovechar los excedentes que producen economías e invertirlos planificadamente en el desarrollo económico y social de nuestro país. Por eso es que son fundamentales las nacionalizaciones para fortalecer el área de la economía social de la que habla nuestro programa. Por eso vamos a nacionalizar las riquezas fundamentales en manos del capital foráneo, así como a los monopolios que actualmente también detenta el capital extranjero o el gran capital nacional.

Queremos hacerlo en función de las necesidades de Chile y su pueblo, de nuestra capacidad técnica para mantener las empresas estratégicas, no en iguales sino en más altos niveles de producción. Es esencial entender esto y también darse cuenta de que es el Gobierno el que debe acelerar o detener este proceso de acuerdo con la realidad. Y yo apelo a la conciencia de los trabajadores para que entiendan que es su Gobierno el que fija la técnica y los métodos de cómo proceder y que deben dispensarle la confianza necesaria para que pueda alcanzar las metas que se ha trazado.

Estamos abriendo en Chile un nuevo horizonte para ustedes. En los sectores social y mixto de la economía los trabajadores dejarán de ser simples asalariados. Óiganlo bien, van a dejar de ser simples asalariados para integrarse, junto a los representantes del Estado -que son ustedes mismos-, a la dirección de esas empresas, respetando la organización sindical, que tiene una actividad diferente. Si planteamos eso respecto del área social y del área mixta, debe entenderse que es fundamental que en las empresas privadas funcionen comités de producción. Hay en el país más de 35.000 empresas, y nosotros, en esta etapa, tan solo vamos a nacionalizar menos del uno por ciento -oigan bien- , y en Chile existen 35.000. Por lo tanto, debe comprenderse que la actividad de las empresas no nacionalizadas, las empresas medianas y pequeñas, es indispensable en el proceso del desarrollo económico. Queremos que en ellas haya comités de producción, porque el trabajador no es una máquina; es un ser humano que piensa, sufre, tiene esperanzas y puede contribuir al mejoramiento de la producción, aun en esas organizaciones.

El compañero Víctor Díaz, cuyo documentado discurso era necesario para que los obreros tuvieran conciencia de la realidad que confrontamos, ha señalado que el Gobierno, por mi intermedio, ha resuelto entregar el canal de la Radio Balmaceda a la CUT. Al respecto yo les digo: ¿conocían los trabajadores, los periodistas, los comentaristas, los que allí laboran, la realidad de esa empresa? Se lo voy a decir. En primer lugar, hace más de dos años que está caducada la concesión de su frecuencia de onda larga. El Gobierno demócrata – cristiano no le otorgó una nueva concesión y esa Radio Balmaceda, con un capital de 300 millones, debe 3800 millones de pesos. Y 2.800 millones los ha obtenido del Banco de Crédito e Inversiones sin ningún respaldo, y ha conseguido 700 millones más sobre la base de letras para responder a este enorme pasivo. Yo no creo, y lo digo claramente, que haga bien la Democracia Cristiana en querer adquirir esa radio, ya que implica -si no un compromiso- un hecho extraño para un partido político. Esa emisora ha perdido diez veces su capital; esa radio debe ser de los trabajadores, porque yo no la he entregado ni a los trabajadores socialistas ni a los radicales ni a los comunistas: se ha entregado a la Central Única, donde también, y por suerte, hay trabajadores cristianos, hay trabajadores de la Democracia Cristiana.

He dicho que en las empresas privadas y públicas debe haber comités de producción porque nuestra necesidad fundamental, nuestra prioridad básica, es aumentar la producción. Tantas veces lo he dicho y tantas y tantas lo volveré a decir: los pueblos progresan sólo trabajando, produciendo más, estudiando más. pero es muy distinto -y esto lo entienden y lo saben- trabajar para una minoría que producir para Chile y para todos. Por eso yo recalco e insisto que es fundamental el mayor esfuerzo, el mayor sacrificio y el mayor empeño patriótico de ustedes para trabajar y producir más, porque al hacerlo estarán asegurando el futuro de la patria y demostrando a los que conspiran contra ella y el Gobierno que se han dado. Por eso destaco que ha hecho bien el compañero Víctor Díaz en realzar lo que representa el esfuerzo de los obreros del carbón, de Purina, del salitre o de otros sectores textiles nacionalizados. Ello es demostración de una conciencia que es útil destacar y un ejemplo que hay que imitar. También es conveniente saber que el nuevo sentido del trabajo implica nuevas obligaciones. Antes, cuando el Estado estaba al servicio de los capitalistas, los trabajadores del sector público o privado adoptaban necesariamente una actitud requeritiva, postulando aumentos de sueldos y salarios frente al alza del costo de la vida. Es decir, luchaban reivindicativamente. Hoy, tienen que entenderlo, los trabajadores son Gobierno; el pueblo es Gobierno. El sector público no está financiando a una minoría. Está poniendo los excedentes económicos al servicio de ustedes, al servicio del pueblo y de Chile. Por eso es necesario mirar desde otro lado de la barricada, para asumir la responsabilidad, la enorme, la trascendente responsabilidad que implica ser Gobierno.

Una parte del Estado está en manos de los trabajadores a través de los partidos populares y de la Central Única, que representa todos los niveles de la organización sindical. Y si digo una parte del Estado es porque hay otros poderes independientes, como el Judicial o como el Legislativo, donde no tenemos mayoría. Por eso debe entenderse que, junto con las dificultades inherentes a esta realidad, hoy tenemos que fijarnos objetivos distintos. El primero de todos: consolidar el poder político. El segundo, ampliar ese poder político, el poder popular. Y hacer esto en la forma más efectiva y realista, de acuerdo a las condiciones chilenas. Cuando yo hablo de ampliar el poder político, pienso que más allá de los límites de la Unidad Popular hay miles y miles de ciudadanos que pueden estar junto a nosotros; hay cientos y miles sin domicilio político, y hay otros que, teniéndolo, no pueden olvidar ni los principios, ni las ideas, y por eso yo los llamo fraternalmente, limpiamente, a trabajar por el Chile nuevo y por la patria mejor que queremos para todos los chilenos.

Consolidar y ampliar el poder popular supone vitalizar los partidos políticos, sobre loa base de hacer efectiva la unidad, para mantener un diálogo ideológico, polémico, crítico, pero con lealtad y no mirando la parcela partidaria, sino la gran responsabilidad común que enfrentamos.

Fortalecer el poder popular y consolidarlo significa hacer más poderosos los sindicatos con una nueva conciencia, la conciencia de que son un pilar fundamental del Gobierno, pero que no están dominados por él, sino que, conscientemente, participan, apoyan, ayudan y critican su acción.

Significa fortalecer el poder popular, organizar la movilización del pueblo, pero no tan solo para los eventos electorales; movilizarlo diariamente, a todas horas, minuto a minuto. Y hay que tener conciencia de ello.

Un pueblo disciplinado, organizado, consciente, es, junto a la limpia lealtad de las Fuerzas Armadas y de Carabineros, la mejor defensa del Gobierno Popular y del futuro de la patria.

Fortalecer, ampliar y consolidar el poder popular significa ganar la batalla de la producción. Óiganlo bien, compañeros trabajadores: ganar la batalla de la producción. Tengo aquí para ustedes, a mano, un resumen de un documento publicado en Estados Unidos por un semanario financiero. No reproducen los diarios chilenos lo que aquí se publica. ¿Pero qué dice? ¿Qué señala? ¿Qué se pretende entre líneas? Se afirma que los préstamos del Banco Mundial no están directamente bajo el control de los Estados Unidos, pero que gran parte del capital viene de la Tesorería de ese país, y que, con seguridad Washington puede influir en la decisión. Quieren cerrarnos los créditos, pretenden iniciar ese camino.

Dice que cada actividad, y se refiere a los préstamos, parecería ser contraria a la legislación existente, que, interpretada por cualquier criterio sensato, parecería prohibir la ayuda de Estados Unidos a Chile. Y agrega, con la mejor voluntad del mundo, que los Estados Unidos podían hacer poco o nada para salvar a Chile del desastre. ¡Qué piadosos y compasivos están con nosotros! ¿no? Porque, según ellos, los trabajadores chilenos tienen menos y mucho menos que comprar ahora. Y agregan que en Chile no habrá producción. Y dicen: “Los trabajadores tienen poco tiempo para su trabajo”. El ausentismo en Valparaíso promedia un 25% al día de las faenas portuarias y agregan con ironía, “salvo el día lunes, que alcanza a un 40%”. Esto no se ha publicado aún en Chile, pero refleja un propósito que el pueblo debe atisbar: empezar ya a crearnos dificultades económicas que repercuten sobre las bases políticas en que se afianza el Gobierno. Los diarios nuestros, los diarios que reclaman libertad, mientras tanto publican lo que se les ocurre y reproducen artículos que, por desgracia, en muchas capitales latinoamericanas y de Europa, escriben en contra nuestra, desfigurando lo que somos, lo que queremos y a donde vamos. Pero al lado de eso, que sabíamos iba a ocurrir, está la amplia solidaridad, está la actitud de respeto de Gobiernos que, sin compartir la orientación nuestra, tienen concepciones de principio afines en cuanto a la autodeterminación y a la no intervención; está la presencia de los trabajadores, que han manifestado su adhesión a Chile en los países industriales del capitalismo y en los países industriales del socialismo; está la actitud de los trabajadores latinoamericanos, cuya solidaridad sentimos tan de cerca, porque sabemos que es leal, porque la historia de ayer y la de hoy hará posible la lucha cada vez más intima, más profunda de nuestros pueblos.

Y quiero destacar, como un hecho de gran significación moral y solidaria: la palabra de Cuba. Hace poco se realizó en La Habana una monstruosa concentración, porque era el aniversario de la victoria del pueblo en Playa Girón. Chile estuvo presente en la palabra del senador de la Unidad Popular, compañero y amigo Volodia Teitelbom. Fidel Castro, junto con hacer una síntesis histórica de las luchas de los pueblos latinoamericanos y del pueblo cubano, tuvo frases para Chile que reflejan su amplio y grande espíritu solidario, trasunto del fraternal espíritu del pueblo de Cuba por nosotros. ¿Qué dijo Fidel Castro, cuyo discurso ha sido tan solo publicado parcialmente y tergiversando, extrayendo párrafos de él para comentarlo a su sabor por los sectores reaccionarios? ¿Qué dijo Fidel Castro refiriéndose a nosotros?

“Lógicamente, nosotros estamos de todo corazón junto al pueblo chileno y estamos dispuestos a mostrar nuestra solidaridad en cualquier campo. Nosotros, por ejemplo, ahora hemos restablecido el comercio con Chile. Le enviamos azúcar, que es un producto importante del consumo popular chileno. Ellos nos mandan frijoles, ajo, cebollas.

Mientras los chilenos puedan retribuirnos nuestra azúcar y nos puedan mandar alimentos y nos puedan mandar madera, recibiremos alimentos y recibiremos maderas; pero si como consecuencia de las maniobras contrarrevolucionarias del imperialismo y de la contrarrevolución interna sabotean la producción de alimentos de Chile y el día de mañana no nos pudieran mandar ni ajos, ni cebollas, ni frijoles, no importa, no por eso dejaremos nosotros de mandar nuestra azúcar al pueblo de Chile.”
Y agrega: “Al pueblo hermano de Chile, al Gobierno de la Unidad Popular, al Presidente Allende le decimos: al pueblo de Chile no le faltará azúcar, haremos lo que sea necesario, con más producción, hasta nuestro propio consumo”. Y termina:

“Expreso al pueblo de Chile, desinteresadamente, fraternalmente, con el espíritu de Girón, que cuando lo necesiten pueden contar con nuestra sangre: que cuando lo necesiten pueden contar con nuestras vidas”. Ésa es solidaridad, ése es un concepto de la revolución sin fronteras.

Aquí se ha pretendido decir que, a través del ofrecimiento de las vidas de los hombres de Cuba, hubiera pensado Fidel que no tenía Chile en sus Fuerzas Armadas o en Carabineros o en su pueblo la capacidad de resistencia frente a una amenaza. No. Basta recordarles a aquellos que desfiguran la palabra de Fidel Castro que nuestros pueblos nacieron a la independencia política porque hombres nacidos en patrias distintas levantaron la común bandera, y Bolívar y Sucre y San Martín y Martí y O’Higgins fueron latinoamericanos para luchar con las armas por su independencia.

Por eso, no vengan a desfigurar ni la historia ni la raíz del contenido fraterno que tienen que tener los pueblos para nuestro Gobierno y para las luchas nuestras. Pero, reitero, el gran combate, la gran batalla de Chile es ahora y será siempre la producción. La producción, que lo entiendan, que se lo graben aquí y para siempre, que se lo graben aquí en el cerebro y en el corazón, repito, la batalla de ahora y de siempre es la batalla de la producción. Hay que producir más. Y para aumentar la producción a largo plazo necesitamos también aumentar las inversiones, los excedentes, óiganlo bien, los excedentes de las empresas. Las utilidades de las empresas servirán, en parte, para mejorar los sueldos y salarios de los que allí trabajan, pero el más alto porcentaje de esas utilidades y esos excedentes deben ser invertidos para crear nuevas fuentes de trabajo, nuevas empresas, para movilizar la capacidad ociosa de muchas de ellas. Por eso ha hecho muy bien el compañero Víctor Díaz en señalar que no puede haber pliegos de peticiones exagerados. Que no se les vuelva a pasar el tejo, porque no se lo vamos a aceptar. Éste no es un simple juego de rayuela, aquí se esta jugando el destino de Chile; aquí no puede haber sectores privilegiados, aquí no puede haber aristocracia de obreros o empleados o técnicos, aquí todos tenemos que amarrarnos el cinturón. Compañeros, si las empresas del sector público no tienen utilidades, ¡imagínense ustedes!, si todo lo gastáramos en sueldos y salarios, ¿que sucedería, como podríamos avanzar? Las llevaríamos directamente a la quiebra y a la ruina. Y eso deben entenderlo muy claramente las empresas del sector mixto, las del sector social no les pertenecen a ellos. La CAP no es de los trabajadores del acero. Chuquicamata, El Salvador y El Teniente no son de los trabajadores del cobre. Son de los trabajadores de la patria. Y los obreros del cobre y del acero deben estar orgullosos de laborar para ellos, pero, sobre todo, de hacerlo para el resto de sus hermanos de clase, para Chile entero. Por eso, deseo citar dos ejemplos, y quiero que pongan atención. (Es bastante tarde, van a llegar con apetito a sus casas y la mayoría de las viejitas no les van a tener almuerzo) Quiero poner dos ejemplos: cobre y tierra. Y escuchen, compañeros. Cobre: el cobre es el sueldo de Chile. Y deben entenderlo también el Gobierno y el pueblo norteamericanos. Cuando nosotros planteamos nacionalizar nuestras minas no lo hacemos para agredir a los inversionistas de Estados Unidos. Si fueran japoneses, soviéticos, franceses o españoles, igual lo haríamos. Es que necesitamos el cobre para Chile. Necesitamos lo que sale más allá de nuestras fronteras como utilidad de esas compañías, para poder impulsar el desarrollo de la nación, junto al hierro, el salitre y a las empresas nacionalizadas. Recuerden que en algo más de 50 años han salido del país, por concepto de utilidades del cobre, más de 3000 millones de dólares. Ahora, con la nacionalización, anualmente debemos retener 90 millones adicionales de dólares. Eso significara, en los próximos 20 años, al precio de 50 centavos la libra, 1830 millones de dólares. Si el precio promedio llegara a 55 centavos la libra, serían 2114 millones de dólares. Este excedente, este mayor ingreso, lo necesitamos para poner en marcha los planes de desarrollo económico de Chile, junto a los excedentes de otras empresas o industrias en manos del Estado, junto a los tributos y a los impuestos que pagamos todos, absolutamente todos los chilenos. De allí entonces que sea fundamental que se entienda la importancia que tiene el cobre y por qué nosotros debemos entender y hacer que el pueblo entienda lo que representa de responsabilidad para los obreros, para los técnicos, para los profesionales chilenos.
Se han ido, se van de Chuquicamata 240 técnicos norteamericanos. No los hemos echado pero se van. Tenemos que reemplazarlos por técnicos y obreros nuestros, tenemos que reemplazarlos por nuestros profesionales, tenemos que improvisar la técnica cueste lo que cueste, y tenemos que hacer producir más a Chuquicamata. Tendrán que sudar cobre los chilenos que allí trabajan para defender a Chile. Y tendrán que hacerlo, porque nosotros, el pueblo, se lo estamos pidiendo y exigiendo.

Ayer en la mañana tuve horas amargas, compañeros. Me dijeron que se habían parado en la semana tres secciones de Chuquicamata, sin razón justificada alguna. Y esto ocurre ahora, cuando hay obreros en la dirección de esas empresas. Me dijeron que estaban exigiendo que se pagara indemnización a todos los trabajadores, para ser recontratados después cuando nosotros tomemos definitivamente las compañías. Me golpeaba mi conciencia y me dolía como revolucionario que esto fuera cierto. Esta mañana me llamaron desde Antofagasta y me dijeron que la asamblea gremial rechazó esa proposición que habían hecho, en mala hora, algunos trabajadores, y, lo que es peor, algunos dirigentes políticos que andan a la caza de votos. Eso demuestra la conciencia de los compañeros de Chuquicamata y desde aquí los saludo, porque su actitud también representa un aporte esencial para la patria.

He dicho que, junto al cobre, está el problema de la tierra. Y tienen que entenderlo ustedes. Ustedes que trabajan en Santiago, la mayoría de ustedes que están aquí en esta gran concentración, que no son campesinos. Pero a lo largo de Chile, me oyen, seguramente trabajadores del agro. Éste es un problema muy serio. Si el cobre es el sueldo de Chile, la tierra es el alimento para el hambre, y no puede seguir produciendo lo que hasta ahora ha producido. Por eso se ha impulsado la reforma agraria; por eso se ha modificado la propiedad de la tierra; por eso hay que cambiar los métodos de explotación; por eso hay que poner el crédito, la semilla, el abono y la ayuda técnica junto al campesino, al pequeño y mediado agricultor; por eso hay que terminar con el minifundio, y por eso hay que terminar con el latifundio. Fíjense, compañeros que me escuchan a lo largo de Chile: todos los años nacen 300000 o más chilenos. Y a pesar de la alta mortalidad infantil, son muchas nuevas bocas las que hay que alimentar. Si la producción se mantuviera en los niveles que hoy alcanza, y que sólo representa un incremento de 1,8% mientras la población crece en 2,5 a 2,7% al año, nos encontraríamos el año 2000 (año al cual ustedes van a llegar, y yo también, ¿ah?) con que el año 2000 tendríamos que importar, óiganlo bien, 1000 millones de dólares en carne, trigo, grasa, mantequilla y aceite. Hoy importamos 180 a 200 millones de dólares al año. Y el 2000 tendríamos que importar 1000 millones de dólares. Toda la exportación chilena alcanza a 1050 millones de dólares. Calculen ustedes el drama que tenemos por delante y la tremenda responsabilidad que implica la reforma agraria. Por eso les digo muy claro; por eso le he dicho al pueblo de Chile; se lo he dicho a los trabajadores de la tierra; se lo he gritado con pasión para que me entiendan en Cautín y en Valdivia, en Osorno y en Llanquihue, en las provincias agrarias del centro y del norte: vamos a terminar con el latifundio. Este año expropiaremos 1000 predios que están más allá de la reserva legal y terminaremos con el minifundio. Pero no basta expropiar, hay que hacer producir la tierra y tenemos que respetar la ley. No podemos aceptar que se atropelle al propietario que tiene derecho frente a la ley. No podemos crear el caos en la producción. No podemos apropiarnos de tierras y dejarlas sin producir. El Gobierno tiene que respetar la determinación y la planificación del ejecutivo.

Yo les digo a ustedes, y se los digo a los funcionarios de INDAP y de CORA: no pueden traspasar la ley. ¿Qué haría un hombre, que haría yo, si hubiera sido agricultor durante cuarenta o cincuenta años de mi vida, si no tuviera más que mi casa y el pan para mis hijos, si la ley me da un derecho y llegan funcionarios que no respetan la ley? ¿Qué hace ese hombre que no puede a su edad encontrar otro trabajo? ¿Por qué nosotros no vamos a tener un sentido humano y justo? Yo reclamo del pueblo que trabaja en la tierra, yo reclamo de los campesinos, que tengan confianza, que para eso hemos creado el Consejo Campesino. No se salvará ni un latifundio en Chile, pero el propietario mediano y pequeño contará con nuestro apoyo, con nuestra ayuda, con los técnicos necesarios, con la semilla y con el abono para cumplir con los planes de producción indispensables para alimentar al pueblo, camaradas.
Por eso tenemos que tener conciencia: la revolución no se hace en las palabras, compañeros, se hace en los hechos. Y hacer la revolución no es tan fácil, si no ya la habrían realizado otros pueblos, en otras latitudes o en este continente.

Se necesita tener el nivel político, la responsabilidad necesaria para entenderlo; no basta hablar de la revolución. Hay que hacer la revolución interior, que le dé autoridad a uno para poder exigirles a los demás, y por eso les hablo así el día 1º de Mayo, con pasión, frente a la responsabilidad que tenemos nosotros ante Chile y ante la historia: Nuevas metas, más organización, más disciplina, desprendimiento, no egoísmo; superar el horizonte pequeño de cada empresa, industria o de cada cerco para mirar el problema de clases en su conjunto, sean campesinos, obreros, empleados, técnicos o profesionales. Por eso debo decirles a ustedes que he leído con inquietud un documento publicado en el diario La Prensa, el 29 de abril, en que se hace una entrevista a un dirigente campesino, compañero de apellido Fuentes. No ha sido desmentido, por eso lo comento. ¿Qué dice este dirigente? Dice que está con el Gobierno, pero que si el Gobierno se queda a mitad de camino, continuará adelante. Dicen que tienen autonomía para hacer las cosas que quieran, dicen que a pesar de que el Gobierno no expropiará todos los predios, ellos piensan que es necesario y que por eso lo hacen y lo harán, y agregan, «porque hay que pararle el carro al compañero Allende y al compañero Baytelman».
Camaradas, el compañero Víctor Díaz dijo: «compañero Allende, échele para adelante». Yo le voy a echar para adelante; no le voy a poner el pie al freno, camaradas. Pero que lo sepan de una vez por todas, sobre todo los militantes de la Unidad Popular: aquí hay un Gobierno y un Presidente, y si yo le echo para adelante, es porque tengo los pantalones bien amarrados y no acepto… (Y perdón, señor cardenal Silva Henríquez, por esta expresión, pero yo sé que usted me entiende y la comparte.)
Pues bien, he puesto este ejemplo parque si cada cual toma el camino que se le ocurra, aquí se va a producir el caos, compañeros, y eso es lo que ellos quieren: que no se produzca en la tierra; que no se produzca en las industrias; que haya dificultades. El poder de compra que ustedes tienen ahora ha hecho que se venda coma nunca antes. Pero hay que reponer ciertas cosas. Dentro de 15 días o dos meses se acaban los stocks, y si las industrias no producen, Chile no está acostumbrado a racionamientos y no los queremos. Por eso hay que producir en el campo, en las industrias, compañeros. y por eso quiero, también muy tranquilamente, como compañero de ustedes, decirles lo siguiente: traigo un informe del señor Contralor General de la República, hecho a pedido mío. Se estudian en él dos empresas fiscales, sobre todo una de ellas, y aquí están las cifras que marcan el porcentaje de ausentismo de sus trabajadores y empleados. (Esto es lo que publicaba con tanta alegría el semanario americano a que hice referencia.) Y lo que es peor, en este informe de la Contraloría se confirma lo que yo le dije al pueblo allí en la otra plaza, hace muy pocos días. Les dije que por desgracia faltaban a su trabajo empleados y obreros simulando estar enfermos, y agregué que, lamentablemente, también había algunos profesionales médicos que no teniendo sentido de su responsabilidad, que no comprendiendo el juramento hipocrático, se prestaban para dar certificados que en el fondo son falsos. Obreros y empleados que ganan más no trabajando, porque la ley es absurda, y médicos que reciben un porcentaje por cada certificado que den. Ha habido algunos que han obtenido así 50, 60, 80 millones de pesos al mes. Se lo he expresado al Colegio Médico de Chile. yo he sido presidente de ese Colegio durante cinco años, tengo autoridad moral para decirlo, porque esa ley la hice yo, al igual que la que creó el Servicio Nacional de Salud, al igual que el Estatuto del Médico Funcionario: jamás la profesión médica en este país ha podido caer a los niveles morales a que algunos han querido llevarla. No podemos aceptar la colusión entre obreros y empleados y médicos para estafar al Fisco, al pueblo y al propio Chile, camaradas.

Para terminar (es que no me gusta la explotación del hombre por el hombre), ustedes ya saben lo que el Gobierno ha hecho y lo detalló recién el compañero Víctor Díaz. Desde el medio litro de leche hasta controlar el 53 por ciento de las acciones bancarias y hasta entregar a los bancos nacionalizados el mercado del dólar. Desde la nacionalización de empresas monopólicas, hasta la reconquista de las riquezas básicas en manos del capital extranjero. Hemos hecho y haremos todo el esfuerzo necesario para detener la inflación, para disminuir la cesantía. Pero no se detiene la inflación si no se produce más, camaradas. Porque genera mayor demanda y no habiendo como respuesta mayor producción, suben los precios, y las consecuencias ¿las pagan quiénes?, ustedes. Y, sobre todo, los pensionados, los jubilados, las montepiadas, los que viven de ingresos rígidos, sueldos o salarios. El Gobierno hace, cumple, realiza, pero la responsabilidad no la tiene sólo él. La tienen ustedes también.

Fundamentalmente, la tienen los trabajadores. Cuando hablo de trabajadores, hablo de campesinos, obreros, empleados, técnicos, intelectuales, profesionales. Hablo de pequeños, medianos empresarios, industriales y comerciantes. La responsabilidad la tienen los trabajadores. Lo que debilita y divide a los trabajadores, debilita al Gobierno, y tienen que entenderlo. Lo que fortalezca a los trabajadores, fortalece al Gobierno, y tienen que entenderlo. El futuro de la revolución chilena está, hoy más que nunca, en manos de los que trabajan. De ustedes depende que ganemos la gran batalla de la producción. El Gobierno, día a día, muestra lo que es capaz de hacer. Pero no podrá realizar más si no contamos con el apoyo, la voluntad consciente y revolucionaria de ustedes, compañeros trabajadores.
Por eso -como decía- hay que vitalizar los movimientos, los sindicatos, los partidos populares, y, sobre todo, deben tener conciencia de su responsabilidad los campesinos y los obreros. La revolución, el destino, el futuro de Chile están en manos de ustedes. Si fracasamos en el campo económico, fracasaremos en el campo político, y será la decepción y la amargura para millones de chilenos y para millones de hermanos de otros continentes que nos miran y que nos apoyan. Tenemos que darnos cuenta de que más allá de nuestras fronteras, desde África y de Asia, y aquí en el corazón de América Latina, hombres y mujeres miran, con apasionado y fraterno interés, lo que estamos haciendo nosotros. Piensen, compañeros, que en otras partes se levantaron los pueblos para hacer su revolución y que la contrarrevolución los aplastó. Torrentes de sangre, cárceles y muerte marcan la lucha de muchos pueblos, en muchos continentes, y, aun en aquellos países en donde la revolución triunfó, el costo social ha sido alto, costo social en vidas que no tienen precio, camaradas. Costo social en existencias humanas de niños, hombres y mujeres que no podemos medir por el dinero. Aun en aquellos países en donde la revolución triunfó hubo que superar el caos económico que crearon la lucha y el drama del combate o de la guerra civil .Aquí podemos hacer la revolución por los cauces que Chile ha buscado, con el menor costo social, sin sacrificar vidas y sin desorganizar la producción. Yo los llamo con pasión, los llamo con cariño, los llamo como un hermano mayor a entender nuestra responsabilidad; les hablo como el compañero Presidente para defender el futuro de Chile, que está en manos de ustedes, trabajadores de mi patria.

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 09:

Tan pronto como D` o M` se plasman como D+d, M+m, es decir, como la relación entre el valor del capital y la plusvalía considerada como su vástago, esta relación se expresa en ambos, una vez en forma de dinero y otra vez en forma de mercancía, sin que por ello la cosa cambie en lo más mínimo. Por tanto, esta relación no brota de cualidades y funciones que correspondan al dinero como tal. La cualidad que caracteriza al capital es, en ambos casos, expresada solamente como resultado, la de ser valor que pare valor. M` es siempre el producto de la función de P, y D` simplemente la forma de M` transformada en el ciclo del capital industrial. Por tanto, tan pronto como el capital en dinero realizado reanuda su función específica como capital en dinero realizado reanuda su función específica como capital-dinero, deja de expresar la relación de capital contenida en D`=D+d. Si la fórmula D…D` está ya recorrida y D` inicia de nuevo el ciclo éste no figura ya como D`, sino como D, aun cuando se capitalice toda la plusvalía contenida en aquél. El segundo ciclo comienza, en nuestro ejemplo, con un capital en dinero de 500 libras esterlinas, en vez de comenzar con 422 como en el primero. El capital en dinero con que se abre el ciclo excede en 78 libras esterlinas al del ciclo anterior. Esta diferencia existe cuando se compara un ciclo con otro, pero no existe dentro de cada ciclo por separado. Las 500 libras esterlinas adelantadas como capital-dinero, de las cuales 78 existían antes como plusvalía, desempeñan exactamente el mismo papel que las 500 libras esterlinas con las que otro capitalista abre su primer ciclo. Y lo mismo ocurre con el ciclo del capital productivo. El P` acrecentado aparee, al reanudarse el ciclo, como P, exactamente los mismo que P en la reproducción simple P…P.

– Página –73-74 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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Manuel Jesús SEPULVEDA REBOLLEDO , 28 años, obrero maderero; Asesinado por la derecha política terrorista

Militancia:

Sin Militancia

Región:

X Los Lagos

Fecha Detención/Muerte:

09-10-1973

Edad:

28 añós

Ciudad:

VALDIVIA

Ocupación:

OBRERO MADERERO

Comuna- Instancia Calificadora:

CVR violación de DDHH

SEPULVEDA REBOLLEDO MANUEL JESUS

Es detenido cuando tenía 28 años. Se había casado con Adelina Rother, campesina como él. Vivían en Curriñe y tenían tres hijos. Manuel era obrero del Complejo y a pesar que realizaba diferentes trabajos, sus compañeros lo recuerdan como Totero. (4)

Manuel, al igual que Daniel Méndez, Rosendo Rebolledo, José Orlando Barriga y Carlos Acuña participaba en la Iglesia del Señor.

Según testimonio de Juan Aceitón «Manuel fue citado a declarar a la Comisaría del Bueno una semana después del Golpe de Estado. Permaneció detenido tres días y luego fue puesto en libertad. Al volver contó que había sido torturado. Citó a la gente del sindicato y les dijo: ‘estamos sonados cabros, esta cosa no va a ser tan fácil, no nos van a dejar tranquilos’». En esa oportunidad pensaron en algunas posibilidades, una de ellas era la de irse a la Argentina, pero la desestimaron por temor a represalias contra sus familias.

El día 9 de octubre los militares detuvieron a Manuel. El, junto con los otros detenidos es conducido a la Administración de Currine para luego ser trasladado a la casa patronal de Chihuío.

http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2011/07/15/entregan-restos-de-cinco-trabajadores-desaparecidos-en-1973/

http://www.latercera.com/noticia/entregan-restos-de-detenidos-desaparecidos-a-familiares-en-valdivia/

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 08:

…Y, así como en la órbita de la producción el capital industrial el capital industrial sólo puede existir con la composición que corresponde al proceso no capitalista, en órbita de la circulación sólo puede existir bajo las dos formas correspondientes de mercancías y dinero. Pero, como la suma de los elementos de producción se manifiesta desde el primer momento como capital productivo por el hecho de que la fuerza de trabajo es fuerza de trabajo ajena comprada por el capitalista a su propio poseedor, del mismo modo que compra los medios de producción a  otros poseedores de mercancías; como, por tanto, el proceso de producción se manifiesta también de por sí como función productiva del capital industrial, el dinero y la mercancía apareen también como formas de circulación del mismo capital industrial y sus funciones como funciones de circulación de éste, que sirven de introducción a las funciones del capital productivo o brotan de él. Su concatenación como formas funcionales que el capital industrial tiene que recorrer en las distintas fases de su proceso cíclico es lo que la función del dinero y la función de la mercancía sean aquí, al mismo tiempo, funciones del capital-dinero y del capital-mercancías. Es falso, por tanto, querer atribuir a su carácter de capital las cualidades y funciones específicas que caracterizan al dinero como dinero y a la mercancía como mercancía; como también es falso, a la inversa, pretender atribuir las cualidades del capital productivo a su modalidad de existencia bajo la forma de medios de producción.

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16 de 30 Chile: Recuerdos de la ‘Guerra’ Ejecución de los 17 campesinos

El miércoles 9 de octubre de 1973 no será olvidado jamás por los campesinos de los caseríos de Arquilhue, Curriñe y Chabranco. Fue un día lluvioso en esas zonas cordilleranas de nieves abundantes.

El clima no favoreció el traslado de los prisioneros hasta su destino final. Camiones y jeeps quedaron atascados en el fango. Por esa causa militares y prisioneros tuvieron que continuar el viaje a pie. El puente Pillanleufú estaba cortado y no pudieron seguir. Esto fue contado mucho tiempo después por el campesino Benjamín Vidal, cuya casa está entre los bosques a la orilla del camino.

«Frente a mi casa pasaron cargados como mulas con todas las carpas y cosas de los militares, iban bien ‘enmochilados’, los obligaban a cantar y los llevaban apuntados con metralletas».

Heriberto Omar Villegas Villanueva, Carné de identidad 7.551.661-4, ex-soldado, relata lo siguiente:

«Fui conscripto desde el 15 de enero de 1973 al 31 de diciembre de 1974, en el Regimiento de Caballería No 2 Cazadores de Valdivia, y en tal carácter me correspondió participar en el operativo a Chihuío. Recuerdo que después de detener a las personas en Chabranco y continuar viaje, el convoy no pudo seguir a causa de la lluvia y el barro. Los camiones quedaron atascados. Entonces los jefes hicieron bajar a los detenidos y los obligaron a continuar el viaje a pie. Además les ordenaron cantar y algunos de ellos -que eran evangélicos- entonar alabanzas».

Hernán Tejeda, otro conscripto que participó en el operativo recuerda así ese momento:

«Cuando los camiones ya no pudieron seguir, nos fuimos de ahí a patita, soldados y prisioneros. En algún momento alguien dijo: ‘¿quién de los prisioneros sabe cantar?…) Me acuerdo de uno que cantaba tan lindo, como Aceves Mejías. Cantaban como despidiéndose, parece que sabían que los iban a matar y también había evangélicos que cantaban alabanzas». ‘? «Cuando se oscureció, el capitán Luis Osorio Garardazanic mandó que no cantaran más. Nos dijo que andaban guerrilleros y ordenó silencio. Esto era para que no supieran la ubicación que teníamos.

Cuando llegamos a ese lugar, había una casa tipo hotel de dos pisos, como abandonada. Eran como a las doce o una de la mañana. Estábamos todos mojados. Allá ya había militares. A los campesinos los dejamos en una pieza del primer piso, o más bien, un corredor. Después no supe más porque a mí me mandaron a patrullar».

La familia de apellido Arango que vivía cerca de ahí se encerró en su casa y por entre las maderas miró lo que ocurría:

«Cortaron los alambres para colgar ropa y con ellos amarraron a los detenidos. Durante toda la noche los campesinos clamaban a Dios, mientras tanto los militares junto con Américo González preparaban un asado. Don Américo puso el vino, oíamos sus risas y sus tallas junto al lamento de los campesinos».

Heriberto Omar Villegas, conscripto, no alcanzó a llegar a la casa de Chihuío. Lo dejaron al cuidado de un camión atascado. En declaración jurada dice:

«Según el relato de los conscriptos me enteré que, en la madrugada de ese día, un oficial pidió voluntarios, pero sólo tres o cuatro conscriptos dieron un paso adelante. El pelotón se completó con personal de planta, cabos y sargentos. Entonces dieron la orden de fusilar».

Relata Hernán Tejeda:

«El fusilamiento yo no lo vi. Me habían mandado a patrullar. Yo iba con el cabo González a caballo y con un lugareño llamado Orlando que nos servía de guía (6). Esa noche llegamos casi al límite con Argentina. No encontramos a nadie. Al volver, cuando fallaban unos dos kilómetros para llegar, sentimos unos balazos. Con el cabo González hicimos bromas y dijimos: ‘andarán cazando cabritos’ y en broma también el cabo me contestó: ‘no, deben haber matado a los prisioneros (…) Pero cuando llegamos vimos a los militares todos ensangrentados. No lo podíamos creer. Entre los militares andaba uno que llegó en helicóptero, grandote, medio pelado. Era un comandante de la aviación posiblemente. Supe que ese fue el que dio la orden de fusilar».

«En el terreno frente a la casa se encontraban los cuerpos de los trabajadores muertos, los habían dejado botados allí».

Bernando Alarcón, otro conscripto que presenció el fusilamiento, cuenta:

«a los campesinos se les dijo que arrancaran (…) cuando ellos empezaron a moverse les dispararon ráfagas de fusil. Los trabajadores cayeron (…) A algunos los remataron en el suelo (…)».

La familia Corona, que por esa época vivía cerca de la casa patronal y que actualmente vive en Bariloche, informó: «muy de amanecida, don ítalo González vino a pedimos una carreta tirada por bueyes». Norberto, hijo del matrimonio, arregló la carreta y la llevó frente a la casa. Los militares echaron los cuerpos de los asesinados a la carreta, uno encima de otro. Los trasladaron como a ochocientos metros de la casa patronal. Allí los dejaron botados y tapados con ramas y troncos. La carreta quedó toda ensangrentada.

Orlando Garnica Hurtado, carné de identidad 8.739.322-4, quien en esa época tenía catorce años. nos cuenta:

«al día siguiente, el 10 de octubre, los militares iniciaron su descenso hacia Valdivia. Yo empecé a buscar el lugar donde habían dejado los cuerpos y los encontré. Había 18 cuerpos sin vida, estaban a ras del suelo, totalmente desnudos. Sus ropas estaban amontonadas a un lado de los cadáveres. Los cuerpos tenían heridas de armas cortantes. Algunas de sus extremidades estaban cortadizas, dedos y manos estaban separados cerca de los cuerpos. Durante varios días no subí al lugar. Estaba horrorizado. A nadie le conté nada. Al cabo de unos días fui nuevamente. En el lugar encontré tres tumbas. La remoción de la tierra era visible y por la dimensión era evidente que allí había cuerpos humanos».

«Cuando llegamos al Regimiento (…) –relata el conscripto Hernán Tejeda-, (…) el Teniente Luis Rodriguez Rigo-Righy informó a Sinclair lo que había pasado. Él le preguntó dónde los habían dejado y si los habían sepultado. Cuando le respondió que los habían dejado así no mas, Sinclair se enojó y ordenó que la patrulla volviera de inmediato a darles sepultura (Ver nota 1)».

«Esa noche alojamos en Valdivia y al día siguiente pidieron voluntarios. Yo me ofrecí junto con otros. En una camioneta Toyota fuimos diez o doce -creo-. Llevábamos palas y picotas. Al llegar arriba yo me quedé de guardia, así es que no participó de la excavación. Ese día no llovía y estaban los alrededores muy bonitos. En una bolsa quintalera metieron los carné y relojes. En una fosa grande colocaron a nueve y en la otra, a los demás. Las fosas no fueron muy profundas, como de un metro veinte no más».

«Cuando terminaron de enterrar a los campesinos, volvimos; íbamos muertos de miedo pues decían que andaban guerrilleros (…) Pero no nos pasó nada».

  1. LOS DÍAS POSTERIORES

Lo que sucedió en esa región precordillerana, luego de la ejecución de los dieciocho campesinos, lo hemos reconstituido trabajando con sus familiares; entrevistando a campesinos de la zona que fueron testigos y que aún viven en ese lugar y buscando el testimonio de conscriptos de esa época que participaron directa o indirectamente en los hechos.

Luego del amanecer del l0 de octubre, los militares permanecieron en la zona. Al día siguiente subieron nuevos contingentes. El cuartel general fue instalado en Arquilhue.

La cancha de fútbol, donde habían compartido tanta alegría, y que previamente servía a los campesinos para sus juegos dominicales, fue transformada en pista de aterrizaje. El galpón, que estaba en la parle de atrás y que antes era utilizado como camarín, fue reacondicionado para lugar de interrogatorio y tortura.

Teniendo su base en Arquilhue los militares salían a patrullar todo el sector. Se internaban en la cordillera hasta Chihuío, y más arriba aún, hasta el límite con Argentina o recorrían los caminos cordilleranos hasta Neltume. A su paso iban deteniendo personas ya individualizadas. Dejaban conscriptos apostados en algunas de las casas de campesinas.

Según el testimonio de dos conscriptos y lugareños todos estos operativos contaban el apoyo de funcionarios del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), los que eran fácilmente identificables. Iban vestidos de civil, manejaban la información y llevaban las listas de sospechosos en sus manos.

Los comandos especiales, llegados a Neltume desde Santiago el día 12 de septiembre, también llegaron a la zona sur del Complejo Maderero. Ocupaban sus propios medios movilización: camiones, helicópteros y utilizaron además una avioneta de uno de dueños de fundo. Este la facilitó gentilmente para instalar un fusil ametralladora con el cual se bombardeó algunos sectores cordilleranos.

Un conscripto de esa época, Pedro Mella Contreras, carné de identidad 5.989.795-0 nos contó:

«Luego de ser arrestado -el día 27 de septiembre, para ser investigado por mis simpatías acerca del gobierno de la Unidad Popular- e interrogado por un Coronel del SIM de apellido Pantoja, fui liberado y el 10 de octubre enviado a la base de Arquilhue.»

«Al llegar allá lo primero que escucho son comentarios en voz baja, de militares y lugareños. Hablaban de detenciones y muerte de campesinos del lugar, en una casa patronal más arriba en Chihuío, y cuyos nombres habían sido entregados a los militares por un tal González, ayudándolos él mismo a identificarlos y detenerlos. El militar a cargo había ordenado las ejecuciones al amanecer del 10 de octubre».

«La patrulla que participó en todo este accionar había vuelto a Valdivia. En esa época yo, que había ingresado a hacer el Servicio Militar en enero de 1973, pertenecía a la compañía de fuerzas especiales y comandos de la IV División de Caballería del Ejército. El jefe de esa compañía era un suboficial llamado Luis Campos. Veintiocho conscriptos pertenecíamos a esa Unidad. Todos fuimos trasladados a Arquilhue».

«Allí, en un pequeño galpón, al costado de la cancha de aterrizaje, que antes al parecer era una cancha de fútbol, interrogaban y torturaban a los campesinos del sector. A mí me tocó ver y custodiar a uno de unos 65 años que fue terriblemente golpeado por el militar Luis Campos, quién no consiguió saber dónde estaban las armas (…) El campesino decía que no las había visto nunca. Quedó tendido en el suelo, sangrando y casi desvanecido. En murmullos le di palabras de aliento».

«Las unidades traídas desde Santiago a la zona norte del Complejo se movilizaban al comienzo en helicópteros, eran paracaidistas, boinas verdes, que venían armados para la guerra. Estas fuerzas especiales estaban a cargo del Coronel Medina Lois. El había llegado a Neltume el 12 de septiembre».

«El rastreo y persecución a posibles extranjeros, habitantes del sector y campesinos que arrancaban armados, se inició el mismo 10 de octubre, aunque creo que el día 9 también había subido un grupo a la cordillera. Me tocó varias veces salir a caballo, teníamos órdenes de disparar ante cualquier cosa que se moviera. Recuerdo que matamos chanchos, perros, gallinas pero a ningún hombre».

«En todas las casas de campesinos había guardia militar. Vigilaban por si hasta ellas llegaran a solicitar ayuda los campesinos que huían. Por comentarios supe que serían como seis los que arrancaban despavoridos. Alcancé a divisar a uno, flaco, barbón, asustado. Guardé silencio».

«Rastreábamos todos los caminos y senderos. Mirábamos hasta las pisadas la presencia de una de ellas, grande y de suela de goma, les reafirmó la hipótesis de que andaban extranjeros, aunque nunca nadie vio ni detuvo a ninguno de ellos».

Un matrimonio sueco que había estado detenido en la cárcel de Valdivia -según un preso político de esa época-, fue liberado rápidamente ante gestiones de su embajada y porque no eran culpables de nada.

Pedro Mella concluye:

«Los miles de hombres armados no fueron encontrados en el Complejo Maderero ni en ninguna otra parte».

«Mientras estuvimos allí nos hicieron agrandar el camino de tierra que une Arquilhue con Nellume, para que pudieran circular los camiones militares toparnos los que veníamos avanzando desde el sur, con los que venían del ixxi fue como el encuentro de dos regimientos armados (…) en guerra».

«Luego de un mes nos volvimos a Valdivia. Allí supe que a los campesinos asesinados los habían enterrado en una fosa cavada por los propios militares».

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 08:

D`, como simple punto final de D…D`, lo mismo que M`, tal como aparece dentro de todos estos ciclos, no expresa de por sí el movimiento, sino su resultado: la valorización del valor del capital realizado en forma de mercancía o en forma de dinero y, por tanto, el valor del capital como D+d o como M+m, como la relación  entre el valor del capital y su plusvalía, considerado éste como su vástago. Expresan este resultado como distintas formas de circulación del valor del capital valorizado. Pero ni la forma M`ni en la forma D`la valorización operada es, función ni del capital-dinero ni del capital-mercancías. Como formas o modalidades especiales y distintas, que corresponden a funciones especiales del capital industrial, el capital-dinero sólo puede ejercer funciones de dinero y el capital-mercancías funciones de mercancías, y la diferencia que entre ellos existe es, simplemente, la que existe entre la mercancía y el dinero. Por las mismas razones, el capital industrial, en su forma de capital productivo, sólo puede estar formado por los mismos elementos que cualquier otro proceso de trabajo productivo: por un lado, las condiciones materiales de trabajo (los medios de producción; por otro, la fuerza de trabajo empleada productivamente,  con arreglo a un fin…

– Página –72-73 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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Chile. Suprema rechaza la media prescripción y condena a 9 agentes de la DINA por torturas a 37 personas

Resumen Latinoamericano / Resumen.cl / 28 de abril de 2017

La Corte Suprema condenó a 9 agentes de la DINA por la aplicación de apremios ilegítimos -torturas- a 37 personas detenidas en el centro clandestino de detención Villa Grimaldi -el campo de detención y torturas más grande de Santiago.

La Suprema confirmó el fallo del Ministro Leopoldo Llanos, cuya investigación logró acreditar la responsabilidad de Pedro Octavio Espinoza Bravo, Miguel Krassnoff Martchenko, Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo, Fernando Eduardo Lauriani Maturana, Gerardo Ernesto Godoy García, Francisco Maximiliano Ferrer Lima y Ricardo Lawrence Mires, condenados a penas únicas de 10 años y un día de presidio; y de, Basclay Humberto Zapata Reyes y Orlando Manzo Durán, los que deberán purgar 7 años de presidio.

El máximo tribunal del país rechazó la media prescripción a la que apelaban las defensas de los violadores de DDHH, señalando que por ser delitos de lesa humanidad, dicho beneficio no es aplicable:

“(…) sin perjuicio de lo razonado por la sentencia, que esta Corte comparte, cabe agregar que el artículo 103 del Código Penal no sólo está contemplado en el mismo título que la prescripción, sino que se desarrolla luego de aquélla, pero como en la especie se trata de un delito de lesa humanidad, lo que el fallo declara expresamente, por aplicación de las normas del Derecho Internacional y dado que tanto la media prescripción como la causal de extinción de la responsabilidad penal se fundan en el transcurso del tiempo como elemento justificante para su aplicación, la improcedencia de aplicar la prescripción total alcanza necesariamente a la parcial, pues no se advierte razón para reconocer al tiempo el efecto de reducir la sanción, dado que una y otra institución se fundamentan en el mismo elemento que es rechazado por el ordenamiento penal humanitario internacional, de manera que ninguno de tales institutos resulta procedente en ilícitos como el de la especie (SCS Rol N° N° 28.650-16 de 28 de septiembre de 2016)”

La investigación del Ministro Leopoldo Llanos logró establecer que :

“I) Los eventos investigados en este proceso ocurrieron, entre fines de 1974 y durante el año 1975, en el centro clandestino de detención conocido como ‘Cuartel Terranova’ o ‘Villa Grimaldi’, ubicado en Avenida José Arrieta N°8.200 de la comuna de Peñalolén en la Región Metropolitana, que fue el centro secreto de detención y tortura más grande de Santiago; y en el centro transitorio de incomunicación conocido como ‘Cuatro Álamos’, ubicado en la calle Canadá a la altura del 3.000 de Vicuña Mackenna, Paradero 5, y que se encontraba al interior del Campamento de Detenidos de ‘Tres Álamos’. Ambos centros de detención eran administrados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), aunque el primero estuvo dirigido por oficiales de Ejército, y el segundo por un oficial de Gendarmería.

  1. II) En ‘Villa Grimaldi’ operaban grupos de agentes de la DINA, quienes, con conocimiento e instigación del Director del organismo, y ostentando diversos grados de jerarquía en el mando, ordenaron algunos y ejecutaron otros, capturas de personas militantes o afines a partidos políticos o movimientos de izquierda, a quienes encerraron ilegalmente en el lugar, doblegándolos bajo tormento físico de variada índole, con el objeto de hacerlos entregar información sobre otras personas de la izquierda política para aprehenderlas.

IlI) Si bien los primeros detenidos llegaron a mediados del año 1974, fue en enero de 1975 que ‘Villa Grimaldi’ pasó a convertirse en el centro de operaciones de la Brigada de Inteligencia Metropolitana, que ejercía la función de represión interna en Santiago. A las personas privadas de libertad se les mantenía todo el tiempo con la vista vendada, en deficientes condiciones higiénicas y con escaso alimento. Los lugares más característicos donde se mantenía a los detenidos eran los siguientes; a) ‘La Torre’, b) ‘Casas Chile’, c) ‘Casas Corvi’.

  1. IV) Dichos tormentos consistieron -a vía ejemplar, además, de los malos tratos precedentemente descritos- en someter a los prisioneros a golpes de puños y pies en distintas partes del cuerpo; descargas eléctricas (‘parrilla’); colgarlos de pies y manos durante horas (‘pau de arara’); golpes a manos abiertas en ambos oídos (‘teléfono’); sumergirlos en agua o taparles la cabeza con bolsas de plástico, casi hasta la asfixia (‘submarino seco’ y ‘mojado’); y vejaciones sexuales, en el caso de las mujeres. Además, se les mantenía por horas hacinados en pequeñas celdas, donde debían permanecer de pie por falta de espacio físico. A todo lo anterior se agregan los malos tratos de palabra, insultos y amenazas de nuevas torturas o de causarles daño a sus familiares directos; así como hacerlos presenciar las torturas de otros prisioneros, en algunos casos, cónyuges de los detenidos, o vinculados con ellos por parentesco o amistad.
  2. V) Una de las agrupaciones que se encontraba en ‘Villa Grimaldi’ se denominaba ‘Brigada Caupolicán’ (cuya función principal, en 1974 y 1975, fue reprimir al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, ‘MIR’), y estaba compuesta a su vez, por agrupaciones o grupos de carácter operativo, denominados ‘Vampiro’, ‘Halcón I’, ‘Halcón II’, ‘Tucán’ y ‘Águila’. La Brigada Caupolicán estaba dirigida por un oficial de Ejército con rango de mayor, en tanto que los grupos operativos antes mencionados eran comandados por tenientes de Ejército o de Carabineros. Los integrantes de estos grupos eran sargentos, cabos y soldados pertenecientes a distintas ramas de las Fuerzas Armadas, a Carabineros, y a la Policía de Investigaciones. Además, formaban parte de dichos grupos algunos civiles.
  3. VI) En el período anteriormente señalado, estuvieron privados de libertad en los ya aludidos centros de detención, donde fueron sometidos a tormentos o torturas, las siguientes personas: Omar Barraza Díaz, Nuvia Betsie de Lourdes Becker Eguiluz, María Cecilia Bottai Monreal, Lucrecia Brito Vásquez, Edwin Patricio Bustos Streeter, Renán Gregorio Castillo Urtubia, María Cristina Chacaltana Pizarro, Rafael Francisco Donoso Garay, Salvador Alejandro Donoso Garay, Raúl Flores Castillo, Ricardo Frodden Armstrong, Gerardo Cornelio García Huidobro Severín, Hilda Amalia Garcés Durán, Martín, Humberto Hernández Vásquez, Selva Hidalgo Fuentes, Pedro Alejandro Matta Lemoine, José Danor Moya Paiva, Amelia Negrón Larre, Juan Patricio Negrón Larre, María Isabel Ortega Fuentes, Lelia Pérez Valdés, Juan Alejandro Rojas Martínez, Osvaldo Torres Gutiérrez, Rosa Lizama Leiva, Gladys Díaz Armijo, Jesús Clara Tamblay Flores, Marcia Scantlebury Elizalde, María Isabel Matamala Vivaldi, Alicia Alvarado Vistoso, Sergio Carlos Requena Rueda, Roberto Gajardo Gutiérrez, María Dabancens Gándara, Delia Veraguas Segura, Mariluz Pérez Allende, Ofelia Nistal Nistal, Lautaro Videla Moya y María Alicia Salinas Farfán”

Ver fallo (PDF)

http://www.pjud.cl/documents/396729/0/TORTURAS+VILLA+GRIMALDI+SUPREMA.pdf/ba9a06a4-8d46-4369-a91f-d26e98133daa

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 07:

En P…P´, P no expresa que se ha producido plusvalía, sino que la plusvalía producida ha sido capitalizada; expresa, por tanto, que se ha acumulado capital y que, por consiguiente, P`, a diferencia de P, está formado por el valor del capital primitivo más el valor del capital acumulado con sus operaciones.

– Página –72 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

https://unidadmpt.wordpress.com/2012/05/08/transcribiremos-a-la-letra-el-capital-de-carlos-marx-tomo-uno/

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Rubén VARGAS QUEZADA, 56 años, obrero tejuelero, dirigente del Sindicato ” Esperanza del Obrero”. Asesinado por la derecha política terrorista

Militancia:

Sin Militancia

Región:

X Los Lagos

Fecha Detención/Muerte:

09-10-1973

Edad:

51 años

Ciudad:

VALDIVIA

Ocupación:

OBRERO MADERERO COMPLEJO PANGUIPULLI

Comuna- Instancia Calificadora:

CVR violación de DDHH

RUBÉN VARGAS QUEZADA

Rubén, carne de identidad 62.139 de Valdivia, había nacido en Loncoche, el 6 de junio de 1924. Fue inscrito el año 1939 en la misma circunscripción. Tenía 49 años cuando fue detenido en Chabranco el 9 de Octubre de 1973.

Rubén se casó en 1947 en Máfil con Hilda del Carmen Cifuentes Candia. Con sus diez hijos vivían en el caserío de Chabranco. Eran evangélicos y pertenecían a la Iglesia Cristiana de Jesucristo.

Rubén se desempeñaba como obrero tejuelero, realizando diversas labores, tales co arreglar caminos, acarrear madera, entre otras.

Lo recuerdan: «alto, delgado, alegre y tranquilo, con una nube en un ojo». Al parecer al momento del Golpe de Estado, Rubén Vargas era el Presidente del Sindicato al que pertenecían todos los campesinos ejecutados con él.

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 06:

Si comparamos P…P` con D…D` o con el primer ciclo, vemos que no tienen, uno y otro, en modo alguno, la misma significación. De por sí, como ciclo aislado, D…D` expresa simplemente que D, el capital-dinero (o el capital industrial en su ciclo de capital-dinero) es dinero que pare dinero, valor que pare valor, fuente de plusvalía. En cambio, en el ciclo de p el proceso de valorización queda ya consumado al terminarse la primera fase, la del proceso de producción, y después de recorrer la segunda fase (la primera fase de la circulación) D`–D`, el valor del capital + la plusvalía existen ya como un capital en dinero realizado, como D` término final del primer ciclo. El hecho de haberse producido plusvalía se expresa, en la fórmula primeramente estudiada de P…P(véase forma explicita, t. II, p. 67), por m—d—m, que en su segunda fase cae ya fuera de la circulación del capital y representa la circulación de la plusvalía como renta. Bajo esta forma, en que todo el movimiento aparece representado por P…P, sin que por tanto exista diferencia alguna de valor entre los puntos extremos, la valorización del valor adelantado, la creación de plusvalía, se expresa exactamente lo mismo que en D…D`; con la diferencia de que en el acto M`–D`, que aparece como la última fase de D….D` y como segunda fase del ciclo, es, en P…P, la primera fase de la circulación.

– Página –72 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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15 de 30 Chile: Recuerdos de la ‘Guerra’ Sus vidas

Los seis campesinos detenidos en Futrono y Llifén

ROSENDO REBOLLEDO MÉNDEZ

Rosendo Rebolledo Méndez al momento de su detención tenía 40 años. Medía 1,75 y era algo macizo. Estaba casado con Ana Vergara, campesina al igual que él, tenían siete hijos y vivían en Chabranco.

Trabajaba en el Complejo como palanquero del aserradero. Rosendo era evangélico y predicaba en la Iglesia Cristiana de Jesucristo. Era también dirigente sindical.

Un hijo, Eliecer Rebolledo, lo recuerda así:

«cariñoso, buen amigo, decía cosas lindas. Era muy querido. Jugaba con nosotros, y con todos los «cabros» al fútbol. Eramos siete hermanos. El menor de nosotros nació el 27 de septiembre de 1973, o sea días después del golpe»

En noviembre de 1989 fuimos por primera vez a Chabranco, a entrevistar a la familia de Rosendo. La casa esta muy cerca de la escuela. Nos recibió el hijo mayor. Nos dijo que su madre estaba curando a una «guagüita» que tenía un «empacho» y que a el no le interesaba conversar nada acerca de su padre. Nos dijo:

«nosotros somos siete hermanos y a mí no me interesa mi papá, si está vivo o muerto. Yo estoy igual que él ‘apechugando’. El se fue a presentar a carabineros y nunca más volvió (…) fueron los culpables por querer tomarse el fundo y participaren reuniones del Sindicato (…) No me crió, si está vivo o muerto es lo mismo. Yo no me meto, aquí cada uno vive como puede. No me interesa lo qm pasa en el país. La gente tiene miedo, ven un jeep de carabineros y tienden a esconderse. Yo no, los carabineros son igual qué uno, sólo que tienen armas, me presenté a hacer el Servicio Militar, pero creo que por mi papá no me dejaron.»

Más tarde, Doña Ana Vergara, la esposa, relata así la detención:

«Días después del Golpe a el le llegó una notificación de Carabineros para que se presentara al Retén de Llifén. La notificación se la llevó un cuñado. Después nunca más volvió (…) Yo fui al Retén de Carabineros de Llifén y le pregunté al sargento porqué lo habían detenido, y él me contestó: ‘¿cómo no va a saber?. Con todos los líos que hay. Yo calculo que fue porque lo habían inscrito en el Partido Comunista. El Sargento me dijo: ‘las mujeres siempre se hacen las ignorantes’. Me mostró un libro de detenidos: ahí estaba su nombre, su firma y la hora de salida las cinco de la tarde. Después dijeron que lo habían llevado a Futrono. Allá fui a preguntar por qué lo habían detenido y me contestaron: ‘esas cosas no se explican’».

RICARDO SEGUNDO RUIZ RODRÍGUEZ

Lo que sabemos sobre Ricardo Ruiz Rodríguez, nos ha sido contado por su esposa Gladys Torres Manqui, que en 1973 tenía 19 años.

Ricardo había nacido en Valdivia el 15 de abril de 1949, tenía 24 años cual carabineros de Llifén llegaron a su casa el día 7 de octubre de 1973 a detenerlo. Mirta habla así:

«lo conocí en 1970 en Río Chico. Nuestras familias vivían entre Arquilhue ese pueblo. Ricardo, aunque era de Valdivia, salía a trabajar a los campos y en 1970 trabajaba en el Complejo Maderero. Cuando nos casamos -el 30 de abril de 1971 en la oficina de Llifén- nos fuimos a vivir al Fundo Pilmaiquén, cerca de Neltume, que se extendía hasta el límite con Argentina. Meses antes del Golpe de Estado nos fuimos a vivirá Arquilhue. Ya había nacido nuestro hijo y yo estaba embarazada del segundo».

«Ricardo era alto, corpulento, moreno, frente amplia. Tenía los ojos brillantes y claros, le decían ‘el dos de oro’. Usaba una barba corta. Era alegre, y conmigo no era mañoso. Cuando se enojaba le duraba sólo un ratito».

Un compañero de trabajo lo recuerda así:

«¡era tan joven y buen compañero!, lo vi por última vez después del Golpe. Estaba con Narciso García, su amigo, construyendo tranquilamente un cerco en pleno campo. Creo que nunca pensaron que muy pronto serían detenidos y asesinados (…)».

Su hijo Juan Carlos Ruiz Torres, nacido el 7 de agosto de 1972, tenía apenas un año y dos meses cuando su padre fue detenido; ahora, a los 18 años de edad, se expresa así:

«mi madre cuenta que era un hombre muy trabajador, cariñoso, siempre preocupado de que no nos faltara que comer».

Cuando vivía en Valdivia, siendo muy joven, había ingresado al Partido Socialista; «cuando lo conocí -dice su esposa- ya era militante. Siempre me decía que había que defender los derechos de los trabajadores. Pero yo no entendía, como le pasa a la mayoría de la gente que no entiende eso. Yo estaba asustada con que. fuera socialista y le decía que si pasaba algo lo iban a matar y él me respondía:

“cuando uno tiene una opinión tiene que ser firme en su decisión».

Ricardo, junto a su amigo Narciso García -también socialista-, dirigía las reuniones del Sindicato; allí les daba a sus compañeros mucha fuerza y seguridad. Mirta cuenta que les decía:,

«si alguna vez pasa algo no se preocupen, porque nosotros vamos a responder’». Pero Ricardo no tenía nada con que defenderse, no tenía ni escopeta en la casa y -en verdad- nadie tenía nada. En el Sindicato sólo hablaban de cómo organizarse mejor (…) para poder progresar».

«Cuando empezó a trabajar en el Complejo Maderero, manejaba una motosierra y, en 1973, había llegado a ser jefe de la huincha. Además, anotaba los días de trabajo de la gente porque tenía más educación que los demás compañeros».

El 11 de septiembre, u través de la radio, se enteraron del Golpe de Estado.

«El se quedó callado, como asustado. Después todos le dijeron que se fuer que se arrancara a la Argentina. Pero él decía ¿porqué me voy a arrancar? (…) Se quedaba callado, luego reflexionaba que si se iba ‘pueden tomar a la Mirta y pegarle hasta que diga dónde estoy’ (…) Creía que podrían matarme. Al final dijo:

‘no me voy, si está de Dios que me tomen, me toman. Si no, no. Yo no tenía miedo, porque creía que no lo iban a detener. El ni dormía. Pasaron varios días, casi un mes, y la gente ya estaba más tranquila. La verdad es que creíamos que los militares no llegarían».

«El día 7 de octubre, me acuerdo que era domingo, en la casa se detuvo el camión de la familia Fried; ellos eran los arrendatarios del fundo. Pensamos venían al frente donde había un taller mecánico, a arreglar el camión. Del camión se bajaron dos carabineros, no pensamos que venían a nuestra casa, pero repente llaman a Ricardo. El fue y volvió, venía muy palidito. Me dijo: ‘Me vienen a buscar para que vaya a hacer una declaración’. Me pasó el carné del partido dijo: ‘voy a dejar mi carné aquí’. Desde el camión me gritó: ‘me vas a roquín’, (así le llamaban a la vianda los trabajadores)».

José Flores, un campesino que estuvo detenido con Ricardo, le contó a Mirla que el retén les pegaban, les quemaban las piernas con bencina y los pinchaban con clavó (…). Y que al día siguiente los trasladaron al Retén de Futrono». José Flores le relató:

«Allá los siguieron torturando. Los sacaban del calabozo para pegarles después los entraban mojaditos con la transpiración, estaban tan golpeados que ya no se sabía ni lo que eran»

El día 9 de octubre, Ricardo junto a otros detenidos es entregado por los carabineros a la patrulla militar.

NARCISO SEGUNDO GARCÍA CANCINO

Narciso, de 31 años, oriundo de Arquilhue, trabajaba en el Complejo Maderero también era militante del Partido Socialista. Pertenecía, al igual que Ricardo al Sind» «Esperanza del Obrero».

Según Olivia Méndez, hermana de la ‘Iglesia del Señor’

«Narciso tenía regular estatura, gordito, de pelo negro y de cara blanqueada. Pertenecía a nuestra Iglesia y en numerosas ocasiones predicaba el culto, era muy amoroso»

Era casado y tenía cuatro hijos. Vivía en las casitas de madera del Complejo Maderero en Arquilhue. Un compañero de trabajo, que no quiso identificarse, informó al diario Fortín Mapocho (No 1.563 de 1990):

« Era una persona capaz de dar la vida por los demás. Un excelente compañero. Formaba parle del Consejo Administrativo del Complejo. Por parle de los trabajadores eran tres representantes y Ricardo era uno de ellos. Por parte de la empresa eran otros tres. El siempre se mantuvo ligado a los trabajadores y no se burocratizó. Habíamos logrado unimos para obtener más conquistas y mejorar nuestra situación (…)»

Mirta, esposa de Ricardo Ruiz, relata lo que José Flores le contó:

«nos fueron a dejar en el mismo jeep de Carabineros a Futrono. Al entregar a Narciso dijeron: ‘éste es el más bravo’».

Su esposa y los cuatro hijos se trasladaron a vivir a Santiago. No pudimos ubicarlos.

JUAN WALTER GONZÁLEZ DELGADO

Había nacido en 1941 en Llifén y era el mayor de cuatro hermanos. Tenía 32 años cuando fue detenido. De religión católica, era casado con Elizabeth Arismendi. Juan era Secretario del Sindicato «Esperanza del Obrero» y se desempeñaba como Jefe de predio, controlando una cuadrilla de obreros. Además trabajaba en la pulpería del Complejo Maderero.

De carácter alegre, era muy aficionado al baile y sabía tocar la flauta. Muy preocupado de su hogar. Al momento de ser detenido tenía seis hijos y la menor apenas siete días de vida.

José Aceitón Córdova cuando lo recuerda dice:

«era jefe, daba órdenes. Trabajaba por estos lados desde hacía más de 15 años. Antes era lanchero».

Cuando se refiere a su aspecto físico, señala: «era blanco, simpático, de regular estatura».

Otro compañero de trabajo agrega:

«A Juan González lo conocí porque había estudiado en la escuela de Llifén. Posteriormente, cuando se hizo hombre, se fue a trabajar al Complejo». Esta declaración salió publicada en el diario Fortín Mapocho. No 1.563 de 1990.

Juan González Delgado fue detenido el día 7 de octubre por carabineros y, al igual que los otros, fue conducido al Retén de Llifén. Posteriormente, fue trasladado a Futrono y el día 9 de octubre fue entregado a los militares junto a Narciso García C., Ricardo Ruiz R., Rosendo Rebolledo M. y Rosamel Cortez D.

LUIS ARNOLDO FERRADA SANDOVAL

Nació el 28 de octubre de 1931, pero aparece inscrito en la Oficina de Río Bueno d día 23 de agosto de 195I, carnet de identidad No 1 K.850 de Río Bueno.

No tenemos certeza sobre la fecha de su primera detención. Luis Amoldo vivía en el Asentamiento Los Guindos, a orillas del Lago Maihue -comuna de Futrono-, de modo que su casa estaba un poco alejada del habitual patrullaje de los carabineros.

Luis Arnoldo era casado con Uvaldina Vera Rojas. Tenía cuatro hijos, entre los cuales había una joven de 17 años que era retrasada mental.

Arnoldo era alto, delgado, enjuto, con el pelo negro y la frente amplia. Su apariencia era característica a la de un campesino sureño. Trabajaba como cajero y bodeguero en el Complejo.

Según su esposa, habría sido detenido antes del 9 de octubre por 24 horas. Carabineros le habría retenido el carnet de identidad, advirtiéndole que abandonara el lugar.

El día 9 de octubre. Amoldo fue a Futrono a hacer algunas compras para la casa retirar su carnet. Al parecer había decidido irse del lugar. La patrulla militar, que ya se encontraba en Futrono, lo detuvo mientras compraba en el Almacén. Amoldo intenta escapar, ayudado por la dueña, pero lo toman y lo suben al camión donde ya llevaban a otros prisioneros. Con todos ellos parten en dirección a la cordillera.

La Sra. Uvaldina relata que en la detención de su esposo participó un civil lian Bruno Obando, el que vestido de militar, acompañaba a la patrulla. Actualmente Obi trabaja como mayordomo en el fundo Carrán, propiedad de Alv;iro Flaño. Toda i información la obtuvo mientras hacía gestiones para encontrar a Amoldo. Además cuenta:

«mi esposo andaba con 30.000 escudos que nunca me devolvieron y yo no sé quién se quedó con el dinero».

JOSÉ ROSAMEL CORTEZ DÍAZ

Tenía 32 años al momento de su detención. Estaba casado con Irma Carrasco y tenía dos hijas: Mirta y Sandra. Vivían cerca de Curriñe, camino a Maihue. Rosamel Cortez trabajaba como obrero del Complejo Maderero haciendo distintas tareas: hacía fa manejaba motosierras, etc. También pertenecía al Sindicato «Esperanza del Obrero».

Las personas del lugar que siguen viviendo allí, describen a Rosamel Cortez como un hombre alto, de pelo negro, ojos claros, cara fina, de rasgos armoniosos y siempre con una sonrisa en los labios. Suave de modos y trato. Conocido por todos como «el Chamel».

El hogar de Rosamel no se encontraba en el mismo caserío de Curriñe, sino camino a Maihue. El 9 de octubre como a las diez de la mañana, algunos carabineros del Retén de Llifén se presentaron en su hogar. Allanaron violentamente la casa en presencia de toda la familia. Su esposa recuerda que «desarmaron el piso buscando amias. No encontraron nada». Ella les recriminó el daño pidiendo que le volvieran a clavar las tablas. Le contestaron: «ligerito vuelve su marido, él lo hará» (Este testimonio fue publicado por la revista Punto Final Nº 217 de 1990).

Posteriormente Rosamel Cortez es entregado por carabineros a la patrulla militar y conducido a Chihuío.

Los seis campesinos detenidos en Curriñe

Como ya se señaló, la caravana militar, luego de haber pasado por Futrono y Llifén, llegó al caserío de Curriñe el día 9 de octubre alrededor cerca de las tres do la tarde.

En Curriñe funcionaba la Administración del Complejo en el segundo y tercer piso de una casa. En el primer piso estaba la pulpería de los trabajadores del área sur del Complejo. Allí los militares instalaron la sala de interrogatorios. Los militares, dispersándose por Curriñe. disparaban al aire. Así anunciaban su presencia. Rápidamente reunieron a lodos los hombres del lugar, formándolos a orilla de un cerco con las manos en la nuca.

De las filas fueron sacados Pedro Segundo Pedreros Ferreira. José Orlando Barriga : Soto, Carlos Salinas Flores y Manuel Sepúlveda Rebolledo.

En la lista que llevaba la patrulla militar, aparecían además los nombres de Eliecer Freire Caamaño y Daniel Méndez Méndez. Ellos estaban a un kilómetro y medio de Curriñe, trabajando en el Aserradero de Folilco. Una patrulla militar se fue a buscarlos. Los detuvieron y los trasladaron a Curriñe.

CARLOS VICENTE SALINAS FLORES

A la fecha de su detención tenía 22 años. Era soltero y trabajaba como radio operador del Complejo, en el sector de Arquilhue. Había hecho su Servicio Militar y estaba en calidad de reserva. Su familia vivía en Chabranco, pero como Carlos trabajaba principalmente en Curriñe era pensionista en el hogar de Daniel Méndez Méndez quién vivía en la misma casa de la Administración de Curriñe.

Según antecedentes entregados en julio de 1990, por su hermano, supimos que Carlos no era miembro del Sindicato la «Esperanza del Obrero». Los militares se lo habrían llevado al comprobar que no se había presentado al llamado general hecho a los reservistas en septiembre de 1973.

Carlos, al momento de su detención, a pesar de sus 22 años tenía aspecto de niño. .Era moreno, de pelo negro y liso, «se lo dejaba algo largo y peinado hacia un lado» cuenta su hermano. Era delgado, de manos finas y dedos muy largos. Los suyos lo recuerdan como un joven alegre y cariñoso. La familia Méndez sigue sintiendo la ausencia de Carlos, en los juegos y en las conversaciones a la hora de la salida del trabajo.

Ellos siempre fueron muy unidos. El padre de Carlos también trabajaba en el Complejo. En octubre de 1973 la madre de Carlos se encontraba embarazada de su último hijo. Luego de la desaparición, la familia tuvo serias dificultades económicas.

JOSÉ ORLANDO BARRIGA SOTO

Nació el 21 de octubre de 1940 y fue inscrito en el año 1945 en la oficina del Regia Civil de La Unión. Su carné de identidad tiene el No. 121.011 de Valdivia. Se casó con Purísima de las Mercedes Martinez Valenzuela el 13 de septiembre de 1963.

Purísima, había nacido el 12 de febrero de 1947, y fue inscrita el mismo año, en la misma oficina de Paillaco.

José Orlando era alto, de cara alargada, moreno, de carácter reservado. Tenía 33 a cuando fue detenido. Tenía cuatro hijos y vivían en Curriñe. Había estudiado hasta tercer año de humanidades y en el Complejo se desempeñaba como herrero y maestro carpintero. Se había inscrito en el Partido Comunista pero a la vez participaba en la Iglesia del Señor, porque era evangélico.

Doña Purísima, a quien entrevistamos en noviembre de 1989 en Chabranco y en junio de 1990 en Valdivia, cuando fue a denunciar ante la Comisión Verdad y Reconciliación) acontecido a José, nos contó:

«Orlando era evangélico, había sido bautizado en la Iglesia del Señor. También era miembro del Sindicato «La Esperanza del Obrero», donde era tesorero. Por eso siempre andaba con el dinero en un maletín negro. Mi marido participaba en el Sindicato para defender los derechos de los trabajadores y juntos reclamarle al patrón».

«Después del Golpe había gente que decía que los del sindicato tenían armas. El señor Américo González dueño del Fundo de Chihuío, le había dicho eso mismo a los carabineros. Creo que por eso él estaba en la lista. Pero ellos no tenían nada».

«Unos días antes de lo ocurrido, los carabineros les dijeron: ‘córranse que viene muerte para ustedes’, por eso ellos quedaron tristes. El día que pasaron los militares, mi marido recién almorzado se había ido a la maestranza a ayudarle a mi papá, que era herrero. A las tres en punto llegaron los militares y ahí mismo lo detuvieron. Llevaba un casco blanco, como trabajador que era, los militares golpearon con un palo de coligue para que se lo sacara. Enseguida lo llevaron al primer piso de la administración donde lo interrogaron y golpearon, igual que a los demás».

Por último, José Orlando es subido a uno de los camiones y llevado a la casa patronal de Chihuío.

PEDRO SEGUNDO PEDREROS FERREIRA

Nació el 29 de octubre de 1924 en Cañete. En 1953 se casó con Luzmira Zenteno, oriunda de Paillaco. Tuvieron ocho hijos. Luzmira muere en el hospital de Valdivia en 1970. En esa época vivían en Maihue.

Pedro Segundo tenía 48 años al momento del Golpe de Estado. Se presentó voluntariamente al ser requerido por carabineros del Retén de Llifén en la segunda quincena de septiembre. En esta oportunidad es dejado en libertad, pero el día 9 de octubre es tomado prisionero en Curriñe por la patrulla militar.

José Aceitón Córdova, un trabajador del Complejo, refiriéndose a Pedro Pedreros dice:

«Era hombre antiguo. Más de 30 años que trabajaba por estos lados. Era el que más sabía. Había llegado a ser empleado. Estudió, conocía su trabajo». Luego como trayendo su imagen a su recuerdo evoca: «era alegre, bueno pa’ echar chistes y la palabra que tenía era: “oye cabro’; así daba las órdenes».

Luis Antonio, hijo de Pedro Segundo, tenía 17 años en 1973. Había perdido a su madre tres años antes. Cuando lo entrevistamos, dijo acerca de su padre:

« Estudió hasta completar la educación básica y a los 16 años se puso a trabajar en la firma Fried».

«Desde 1960 hasta 1965 vivíamos en el sector de Los Guindos que era parte del Fundo Maihue, mi papá trabajaba allí. Después nos trasladamos a Chabranco donde estuvimos hasta 1970. De ahí nos cambiamos a Curriñe donde trabajaba como Jefe de Predio».

Con estas palabras Luis Antonio se refirió a la detención de su padre:

«el 9 de octubre los militares llegaron como a las quince horas, se distribuyeron y dispararon al aire. Cuando ya tenían a todos los hombres contra un cerco, vi cuando sacaban a mi padre de la Administración de Curriñe. Recuerdo que llevaba su temo café, (…) siempre andaba bien ordenado con su ropa».

MANUEL JESÚS SEPÚLVEDA REBOLLEDO

Es detenido cuando tenía 28 años. Se había casado con Adelina Rother, campesina como él. Vivían en Curriñe y tenían tres hijos. Manuel era obrero del Complejo y a pesar que realizaba diferentes trabajos, sus compañeros lo recuerdan como Totero. (4)

Manuel, al igual que Daniel Méndez, Rosendo Rebolledo, José Orlando Barriga y Carlos Acuña participaba en la Iglesia del Señor.

Según testimonio de Juan Aceitón «Manuel fue citado a declarar a la Comisaría del Bueno una semana después del Golpe de Estado. Permaneció detenido tres días y luego fue puesto en libertad. Al volver contó que había sido torturado. Citó a la gente del sindicato y les dijo: ‘estamos sonados cabros, esta cosa no va a ser tan fácil, no nos van a dejar tranquilos’». En esa oportunidad pensaron en algunas posibilidades, una de ellas era la de irse a la Argentina, pero la desestimaron por temor a represalias contra sus familias.

El día 9 de octubre los militares detuvieron a Manuel. El, junto con los otros detenidos es conducido a la Administración de Currine para luego ser trasladado a la casa patronal de Chihuío.

ELIECER SIGISFREDO FREIRÉ CAAMAÑO

La familia de Eliecer ya no vive en Folilco luego de la detención y desaparición, los padres y hermanos se fueron a vivir a Ninhue, en la octava región.

Por los campesinos de la zona, sabemos que Eliecer tenía 20 años de edad y había hecho el servicio militaren Valdivia. junto con Rubén Duran también detenido ese día. Era soltero y vivía con sus padres en Currine. Trabajaba en el aserradero de Folilco como listonero. (5)

Juan Aceitón al recordar a Eliecer destaca su afición deportiva:

«Jugaba a la pelota en el equipo de los cabros jóvenes, el equipo se llamado «Juventud». Freire era muy bueno, jugaba como delantero o sea ‘wing’derecho.

Lo detienen el 9 de octubre en su lugar de trabajo en Folilco y lo conducen a la Administración de Currine, donde es interrogado y golpeado igual que a los demás: luego lo trasladaron a los camiones del convoy y lo llevaron a la casa patronal de Chihuío.

DANIEL MÉNDEZ MÉNDEZ

Tenía 41 años al momento de ser detenido. Vivía en Currine en la casa de Administración. Era casado con Rosa Barrientos Torres, campesina igual que él. Tuvieron ocho hijos. Su hermana y una hija, que viven en Valdivia, nos dijeron que:

«Daniel se desempeñaba como mecánico en el Complejo, pero también manejaba los camiones o trabajaba en los tractores. Nos hablaron de inquietudes. Preocupado por la situación de los campesinos, había llegado a Presidente del Sindicato «La Esperanza del Obrero» en tres periodos. Sin embargo, al momento del Golpe ya no estaba en ese puesto. Era evangélico, muy creyente, y participaba con muchas otras familias en las plegarias y alabanzas al Señor».

Su esposa Rosa Barrientos cuenta:

«El día 13 de septiembre Daniel había ido a la comisaría de Llifén a entregar una ‘armita’ que tenía, era un revólver chico que había comprado. Esa vez fue detenido por tres días, siendo castigado con los ojos vendados. Al tercer día llegó a la comisaría de Llifén un sargento que lo conocía. Este suboficial intercedió por él diciendo que era un hombre tranquilo y bueno y que lo liberaran».

En el Retén le habrían recomendado que se escondiera por ahí, en el monte. De regreso en su hogar, es recibido con asombro por los suyos, al verlo en el estado en que llega, «todo machucado, su cuerpo y la espalda estaba toda morada y sus pies también».

Su hijo, José Méndez Barrientos, el mayor de los ocho hermanos, a quién también entrevistamos, nos contó lo siguiente:

«Habíamos llegado a vivir a Currine en 1968. Mi padre era operador de un bulldozer en el Complejo. Yo en ese entonces estaba estudiando en Valdivia. Me avisaron que habían detenido a mi padre y de inmediato me fui a Llifén. Pude verlo en la Comisaría. Un sargento me dijo que lo iban a soltar y efectivamente lo hicieron. Luego supe que los militares, días después, se lo llevaron para adentro, hacia Chihuío».

Su sobrino, Juan Aceitón Méndez, al recordarlo dice:

«Mi tío era muy cariñoso y acostumbraba a jugar con nosotros (…)».

Daniel fue detenido en Folilco el 9 de Octubre. El tractor que él manejaba había quedado en pana. El estaba en ese lugar haciendo una tranca. Fue trasladado a su propia casa en la Administración de Currine donde es interrogado y golpeado. Cuando lo suben a uno de los camiones, su sobrino lo ve con la cabeza herida en dos partes y sangrando abundantemente.

Los cinco campesinos detenidos en Chabranco

Luego de subir a los campesinos a los camiones militares donde según los lugareños «los colocaban unos sobre otros, como sacos de trigo», el convoy se dirige de Curriñe a Chabranco. Allí el camino sube por un monte, sigue por una quebrada y llega a Chabranco. En este lugar, distante a seis kilómetros de Currine, fueron detenidos Neftalí Rubén Duran Zúñiga, Carlos Acuña Inostroza, Rutón Vargas Quezada, Sebastián Mora Osses y su hijo Femando Mora Gutiérrez.

RUBÉN VARGAS QUEZADA

Rubén, carne de identidad 62.139 de Valdivia, había nacido en Loncoche, el 6 de junio de 1924. Fue inscrito el año 1939 en la misma circunscripción. Tenía 49 años cuando fue detenido en Chabranco el 9 de Octubre de 1973.

Rubén se casó en 1947 en Máfil con Hilda del Carmen Cifuentes Candia. Con sus diez hijos vivían en el caserío de Chabranco. Eran evangélicos y pertenecían a la Iglesia Cristiana de Jesucristo.

Rubén se desempeñaba como obrero tejuelero, realizando diversas labores, tales co arreglar caminos, acarrear madera, entre otras.

Lo recuerdan: «alto, delgado, alegre y tranquilo, con una nube en un ojo». Al parecer al momento del Golpe de Estado, Rubén Vargas era el Presidente del Sindicato al que pertenecían todos los campesinos ejecutados con él.

CARLOS MAXIMILIANO ACUÑA INOSTROZA

Tenía 46 años cuando fue detenido. Era casado con María Ignacia Cortés Cortés y tenían dos hijos. Cuando él desapareció, la familia se fue a vivir a Quinchilca, en la comuna de Los Lagos.

Todo lo que pudimos saber de él es que vivía camino a Maihue y trabajaba en Curriñe, en el Complejo Maderero, manejando una motosierra con la que botaba árboles en la montaña.

NEFTALI RUBÉN DURAN ZUÑIGA

Cuando fue detenido tenía 22 años se había casado muy joven y separado también muy temprano. Vivía junto a sus padres en Chabranco. Era evangélico y pertenecía a la Iglesia de Jesucristo.

Se desempeñaba como fogonero del motor del aserradero de Chabranco y en algunas oportunidades, ayudaba a su padre «madereando con bueyes».

Su conviviente, Rosa Ercilia Alvarado, con la que tuvo un hijo que nació el día 12 septiembre de 1973 en Valdivia, lo recuerda así:

«lo conocí desde niña. El era tres años mayor que yo, siempre me gustó. Cuando el vino de Chabranco a hacer su Servicio Militar a Valdivia, nos hicimos pareja. Era alegre, franco, siempre haciendo bromas, me trataba con mi cariño. Tenía un enorme afán de superación».

Su madre relató a la revista Punto Final lo siguiente:

«Tres militares se presentaron a la casa, a las siete de la larde el día 9 de octubre, preguntando por Rubén. Cuando lo detuvieron se encontraba con ropa de trabajo cuidando las ovejas en el corral. Al pasar frente a la casa, le pregunté ¿no te vas a poner el vestón, hijo?». (Punto Final 217 año 1990).

Rubén fue trasladado a uno de los camiones del convoy que se encontraba en el camino. «Allí lo tiraron como un saco de papas», recuerda su madre.

SEBASTIÁN MORA OSSES

Sus antecedentes, como los de su hijo, fueron entregados por Alterneriana Gutiérrez, viuda y madre de los desaparecidos. La entrevistamos en Curriñe visitando a sus parientes en noviembre de 1989. Volvimos a conversar con ella en el mes de julio de 1990, en Valdivia.

Sebastián Mora nació cerca de Panguipulli en 1933. Estuvo algunos años interno en un Colegio. Sabía leer y escribir y al momento del Golpe era dirigente campesino.

Doña Alterneriana nos relató que conoció a Sebastián -quince años mayor que ella-, cuando ella tenía solo catorce años. «Nos conocimos en Futahuenle, en la comuna de Río Bueno, y a los dos o tres meses, nos casamos». Alterneriana vivía con sus padres que trabajaban para la firma Fried. Una vez casados se fueron a vivir al fundo de los Ulmos, cerca de Pallaco. Allí trabajaba Sebastián haciendo leña. Vivieron dos años en ese lugar. Mas tarde fue contratado por la firma Fried y se fueron a vivir a Puerto Quitaqui, en un río que va a Callumapu.

«Sebastián trabajaba haciendo caminos para llegar al mar. Allá estuvimos como tres años y luego la firma Fried nos trasladó con casa y todo a Cufeo, al lado de Los Ulmos. El trabajaba como jornalero de una casa a otra. Al cabo de dos años nos trasladaron al Fundo Las Águilas, en Máfil, cerca de Maihue. Allí estuvimos ocho años, Fernando, mi hijo mayor, nació en ese fundo. Era un fundo patronal, el dueño era Enrique Taladriz. Ahí Sebatián trabajaba como palanquero en el Aserradero. En ese fundo nacieron otros tres hijos. El patrón recomendó a Sebastián como ‘buen trabajador’ a don Pedro García para que éste le diera trabajo. Con él nos fuimos al fundo Las Violetas. Luego don Pedro García compró el fundo Vista Alegre, y para allá nos fuimos a vivir cinco años más. Mi esposo seguía trabajando como palanquero».

«En la época del Gobierno del Presidente Freí al Sr. García le tomaron el fundo. Nosotros fuimos testigos, pues teníamos la casa cerca de la tranca. Allí pusieron muy temprano en la mañana una bandera. Cerraron la tranca con cadenas y candados y ahí se juntaron todos los del Sindicato».

«Cuando le tomaron el fundo al patrón nos tuvimos que ir. Nos trasladamos al fundo de don Erwin Ronder y en el año de 1972, durante el Gobierno del Presidente Allende, nos fuimos a Curriñe. Sebastián comenzó a trabajar en el Complejo Maderero y luego nos trasladamos a Chabranco. Allí nos dieron casas prefabricadas que había dejado la firma Fried. El sitio era pequeño y además no teníamos plata para comprar animales».

«El había aprendido el oficio de palanquero con mi papá, y sabía armar y desarmar un aserradero. Le gustaba el trabajo y cuando estaba en la casa era muy bueno con sus ocho hijos. Jugaba y conversaba, sobre todo con Femando, el mayor. Los días domingo iba a mirar con los niños los partidos de fútbol. Éramos sencillos y tranquilos. Teníamos el rito de la antigüedad, si discutíamos ligerito transábamos, así era nuestra vida».

«Ambos éramos Evangélicos y teníamos a todos nuestros hijos bautizados y presentados en el Evangelio del Señor en la Iglesia de Onofre, Iglesia del Señor Jesucristo. Yo no era bautizada, lo hice cuando quedé sola. Pero no soy practicante pues después que se llevaron a Sebastián y a mi hijo me agarró el vicio del cigarro y no lo puedo dejar».

El 11 de septiembre de 1973 Alterneriana escuchó por la radio que «algo pasaba con el Presidente Allende», Sebastián ya se había ido al trabajo. Cuando volvió ella le contó la  noticia. El prendió la radio para escuchar y exclamó preocupado: ¡Quizás qué es lo que va a pasar!’ pero luego pensó que todo se iba a solucionar y que seguirían trabajando sin problemas».

El día 9 de octubre, Sebastián y su hijo fueron los últimos en ser detenidos por la patrulla militar, la que inmediatamente siguió camino a Chihuío.

FERNANDO ADRIÁN MORA GUTIÉRREZ

Como ya señalamos, era el mayor de los ocho hijos de Sebastián y Alterneriana. Tenía j sólo 17 años cuando lo detuvieron, había nacido el 3 de noviembre de 1955 y fue inscrito J el mismo año. Estudió hasta octavo básico cuando sus padres vivían en ‘Lo Águila’, cerca de Maihue.

Luego no pudo seguir estudiando porque sus padres no tenían dinero para enviarlo a la ciudad. A los catorce años comenzó a trabajar en el Aserradero de Vista Alegre. Estaba encargado de medir la madera; trabajaba de ocho de la mañana a seis de la tarde, «un ratito para almorzar».

« En el verano subían cerro adentro, cambiando el aserradero y en el invierno trabajaba en Chabranco, donde se desempeñaba como listonero y ayudante de canteador. En el año 1973 se había inscrito para ser llamado en el Servicio Militar».

Alterneriana, al recordar a su hijo, nos dice:

«Era noble, bueno, me daba todo el dinero que ganaba, no era insolente. No quiso seguir estudiando y me dijo: ‘yo quiero ayudarle a mi padre’. Yo lo crié como a mí me criaron. Era muy humanitario, cuando yo me enfermaba, era él el que se preocupaba de sus hermanos, los atendía».

Respecto de la circunstancias que rodearon la detención de Femando, existen dos versiones. La primera es que él vio cuando detuvieron a su padre y siguió a la patrulla militar preguntando por qué se lo llevaban y reclamando que lo liberaran. Le habrían dicho: ‘si no quieres dejar a tu padre, sube tú también’. La segunda versión señala que Fernando fue llevado por los militares para ayudar a empujar los camiones de la caravana, que se encontraban atascados. En ese momento Femando advirtió que su padre iba entre los detenidos y exigió que lo liberaran. Por esa razón lo habrían subido a uno de los camiones de la caravana.

Los vecinos de Chabranco ignoran cuantos hombres llevaban tirados en el suelo, tapados y custodiados por los militares vestidos en tenida de guerra.

 

EL CAPITAL  TOMO I I

CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

LIBRO SEGUNDO

EL PROCESO DE CIRCULACIÓN DEL CAPITAL

II Acumulación y reproducción en escala ampliada.

Párrafo 05:

                                                  T`

La fórmula P…M`–D`–M

                                                Mp…  P` expresa un capital productivo que se reproduce en mayor escala y con mayor valor y que inicia su segundo ciclo o, lo que es lo mismo, renueva el primero, como un capital productivo acrecentado. Tan pronto como comienza este segundo ciclo, volvemos a encontrarnos con P como punto de partida; só9lo que este P es un capital productivo mayor que el primero. Así, si en la fórmula la D…D´ el segundo ciclo comienza por D`, D` funcionará como D, como capital-dinero desembolsado de una determinada magnitud, será un capital-dinero mayor que aquel con que comenzó el primer ciclo, pero toda referencia a su acrecentamiento por medio de la capitalización de plusvalía se borra tan pronto como aparece en función de capital-dinero desembolsado. Su origen queda cancelado y desaparece bajo la forma de un capital-dinero que comienza su ciclo. Y lo mismo P`, a partir del momento en que funciona como punto de partida de un nuevo ciclo.

– Página –71-72 —   El CAPITAL “TOMO I I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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