Chile: Recuerdos de la ‘Guerra’…VALDIVIA – NELTUME – CHIHUIO – LIQUIÑE


VALDIVIA – NELTUME – CHIHUIO – LIQUIÑE

Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) – EMISION Santiago, Octubre de 1990


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Este libro ha sido editado digitalmente el 13feb03 por el Centro Documental Blestblest

VALDIVIA


1. LA GENTE DE LA TIERRA También aprisionada entre cordillera y mar, como todo Chile, la provincia de Valdivia limita al norte con la provincia de Cautín, al sur con la provincia de Osorno, al este con la República Argentina y al oeste con el océano pacífico. De acuerdo a la división administrativa del país realizada en 1974, Valdivia pertenece a la X Región llamada de Los Lagos. Originalmente la provincia de Valdivia presentaba una cubierta vegetal de bosques exuberantes. Una gran variedad de especies arbóreas como el alerce, araucaria, lenga, el coigüe, la lepa. el ulmo. entre otras. Sobre una topografía quebrada se encuentran ríos encajados y una cordillera salpicada de lagos donde los valles tienen amplias paredes, de las cuales escurren cascadas y torrentes. El llano central presenta a su vez fuertes ondulaciones que años atrás estaban cubiertas de grandes bosques nativos. El territorio que corresponde a la actual provincia de Valdivia estaba habitado antes de la llamada Conquista Española, por una población originaria que se denominaba a sí misma «Mapuche», que en su lengua significa «gente de la tierra». Esta población se extendía por el norte hasta el Valle de Illapel y por el sur hasta Chiloé. Desde el punto de vista lingüístico era un solo pueblo: sin embargo, en tan vasto territorio se manifestaron diferencias dialectales y socioculturales que hasta hoy se mantienen. Los españoles al ocupar sus territorios los desplazaron hacia las tierras menos productivas, lo que ocurrió principalmente en el valle central, el que fue ocupado por los conquistadores. Al sur del Río Bio-Bío los mapuches lograron ofrecer larga resistencia, conservando este territorio hasta 1892: fecha en la que finaliza la guerra del Pacífico y el Gobierno de Chile decide anexar el territorio de la Araucanía al país. En los primeros años del dominio español se fundan algunas ciudades al sur de la Araucanía. Es así como en el año 1552 Pedro de Valdivia fundó la ciudad de Santa María la Blanca de Valdivia: posteriormente el Rey Carlos y la Reina doña Juana confirmaron la situación, nombrando a la Virgen del Rosario como patrona de la ciudad. Los españoles iniciaron la conquista de zonas interiores buscando oro y afianzando el dominio español ante la población mapuche, a quienes usaban para sus faenas. El pueblo mapuche para defender sus tierras organizó un gran levantamiento: es así como el año 1598 lograron recuperar los enclaves que los españoles habían instalado al sur del río Bio-Bio. Entre las zonas recuperadas se encontraba Valdivia. Luego, en 1680, Valdivia fue ocupada por el corsario holandés Sebastián de Cordes. Los españoles decidieron refundar Valdivia el año 1645, dado que con el descubrimiento del Cabo de Hornos, la ciudad se convirtió en una zona estratégica. El océano pacífico quedaba ahora abierto a las incursiones de las flotas europeas enemigas de España. Junto con refundar Valdivia, el virreinato del Perú decidió la creación de un baluarte marítimo del lugar, como defensa del pacífico sur. Para esto, se construyeron en 1645 los fuertes de Corral Niebla y Mancera en la rada, y el fuerte de Cruces, río arriba. En la primera mitad del siglo XVIII la ciudad es azotada por pestes, incendios y un terremoto. La situación se ve agravada debido a la escasa comunicación por tierra. La frontera establecida por la guerra entre españoles y mapuches, cenaban la vía hacia el norte. Valdivia fue también un enclave importante, durante las luchas por la independencia. Los españoles la convirtieron en su refugio, hasta que Lord Cochrane la rescata para el bando «patriota». Pero en definitiva será el Coronel Bcaucheff quien entrará a la ciudad en 1820 ocupándola. Sin embargo, la guerra de resistencia del pueblo mapuche continuó contra el ejército de la Nueva República de Chile. La larga ludia termina desgastando al pueblo mapuche y finalmente la frontera establecida en el río Bio desaparece definitivamente. El pueblo indígena es desplazado del valle central, hacia el interior precordillerano y hacia sectores de la costa. A mediados del siglo pasado, bajo la administración del presidente Manuel Montt, comienza el proceso que se ha denominado de «colonización» y que da a la provincia de Valdivia un gran impulso económico. Manuel Montt apoya la instalación de emigrantes alemanes nombrando como agente de colonización, a Vicente Pérez Rosales en 1853. Los alemanes, que provenían de un país con gran desarrollo manufacturero e industrial, fueron los pioneros del gran crecimiento que experimentó la ciudad de Valdivia. De este modo, alrededor de 1860 se instalaron diversas industrias: La cervecería y maltería Anwandter; o las curtiembres pertenecientes a las familias Schulke, Pausember y Rudolff. En 1888 Hoffmann se estableció con una destilería, fábrica de cecinas, agencia de vapores, entre otras. Behrens fundó un astillero en 1872. Valdivia florecía económicamente, tenía una sucursal del Banco de Chile, y el puerto de Corral, ubicado en la desembocadura del río Valdivia, había alcanzado notoria importancia en el transporte marítimo. Chile empieza a convertirse en un lugar interesante para las inversiones extranjeras en el campo de la minería. En Valdivia se constituyó la sociedad «Altos Hornos de Corral» con capitales franceses que explotaron el hierro del mineral «El Tofo». Pero, pese a toda esta situación de desarrollo y la llegada de los colonos, todos los territorios Valdivianos seguían sin pertenecer verdaderamente al gobierno de Chile. La zona seguía siendo denominada «territorio de la Araucanía». Es bajo el gobierno de J.J. Pérez que se implementa un plan de ocupación de la zona en 1861. A cargo de este plan estaba el Coronel Cornelio Saavedra; su plan consistió en avanzar trasladando paulatinamente las plazas militares al sur del Bio-Bio. A pesar de ello, en 1880 se inicia la última gran rebelión de los mapuches, los que atacan la ciudad de Traiguén al norte de Valdivia. Finalmente la resistencia será vencida. El Ejército, al mando del Coronel Urrutia, bajo el Gobierno de Domingo Santa María, anexa definitivamente el territorio de la Araucanía al gobierno de Chile en 1892. Los mapuches fueron obligados a establecerse principalmente en las zonas precordilleras o en las pocas tierras de la llanura que aún les quedaban. A pesar de ello, la ciudad de Valdivia continuó su desarrollo industrial, el que llegó a tener su máximo apogeo a comienzos del siglo XX. Los productos de las industrias habían alcanzado un alto nivel de elaboración y parte de ellos se comercializaban fuera de Chile, se hacían exportaciones a otros países de América Latina y a Europa, especialmente a Alemania. Los bosques también pasan a ser un recurso que puede dar grandes ganancias y ya algunos colonos comentan en su correspondencia la prosperidad que podía dar a la región la explotación forestal. Así, se comienzan a construir los primeros aserraderos en la región precordillerana, los que darán nacimiento a nuevos poblados. Esta actividad industrial y forestal, que fue fundamental para el desarrollo del país, sirvió también para echar las bases de un movimiento, que se traduciría, con el correr del tiempo, en una mayor organización social. Desde los inicios del siglo XX y hasta el año 1960, Valdivia vive períodos de auge y retrocesos. Su primera declinación se produce después de la primera caída luego de la Primera Guerra Mundial y la apertura del Canal de Panamá. Posteriormente vuelve a recuperarse en base a su industria y al transporte marítimo. Actividades que fueron gravemente al celadas por el terremoto de 1960. Una vez más la provincia intenta incrementar sus recursos privilegiando el sector agropecuario y forestal. Se buscan nuevos mercados para la madera y sus derivados, logrando vender una gran parte de la producción a la República Argentina. A partir de 1950 las ventas se extienden a otros países extranjeros: esta vez con madera foliada, aglomerada y terciada, y también con papeles y cartones. De este modo, la industria de la madera, a partir de la década de los cincuenta, llega a ser la actividad más importante de la provincia. Pero, desgraciadamente, esta explotación se hizo sin una programación que protegiera la naturaleza. Siempre primó el fin de lucro, y bosques milenarios no tardaron en comenzar a destruirse. De este modo, se agregó otra forma de agresión al hombre, la pérdida de su entorno ecológico. Como lo veremos a través del desarrollo de este trabajo, a pesar del progresivo resurgimiento económico, hubo sectores de trabajadores, entre ellos el campesinado, que mantuvo condiciones miserables de vida. El despojo de tierras a los mapuches se siguió consumando. Era usual que los trabajadores agrícolas fueran explotados por los latifundistas. Se les pagaba en especies o en fichas canjeables por alimentos de las pulperías, las cuales por lo demás, eran propiedad de los mismos patrones. A veces se les entregaba un pequeño pedazo de tierra para cultivar, debiendo compartir su cosecha a medias con el patrón. A pesar de esta situación de aplastamiento social, como veremos más adelante, lentamente se va creando la organización sindical de campesinos y trabajadores de la zona forestal. El 16 de febrero de 1954 se crea la Universidad Austral en Valdivia, su fundador y primer Rector fue el Dr. Eduardo Morales, quien había sido discípulo del Profesor Alejandro Lipschutz. El impulso a esta iniciativa se apoyó en personalidades locales y en catedráticos de la Universidad de Chile, como Jorge Millas, Elezar Huerta, Fernando Santivan, Luis Oyarzún y Félix Martínez Bonatti. entre otros. Ademas del gran impulso cultural que la creación de la Universidad significó, empezaron a formarse los profesionales que Valdivia necesitaba. Estudiantes universitarios, especialmente de las carreras de Agronomía e Ingeniería Forestal comienzan, a través de sus prácticas, a conocer las zonas rurales de la costa y de las regiones cordilleranas. Se inicia un profundo intercambio entre trabajadores, campesinos, indígenas y estudiantes. Si bien el proceso de Reforma Agraria se había iniciado en la época del Gobierno de Jorge Alessandri, el gran impulso se dió en el Gobierno de Eduardo Frei, alrededor de 1967, período en el cual además, fue aprobada la ley 16.625 de sindicalización campesina. A fines del gobierno Demócrata Cristiano, campesinos y mapuches, apoyados por organizaciones partidarias de izquierda y sectores cristianos, inician un proceso de recuperación de sus tierras: para volver a ser dueños de ellas, como en el caso de los mapuches: o para trabajarla como en el caso de los campesinos. En su libro ‘El Gobierno del Presidente Salvador Allende 1970-1973. Una evaluación’, Gonzalo Martner define el Plan de Desarrollo de la Región, Valdivia-Osorno: «La estrategia del plan se apoyaba en los sectores agropecuario y forestal, agregando un esfuerzo manufacturero y turístico. Dentro del proceso de industrialización se incluía el desarrollo del sector metal mecánico particularmente la industria de astilleros y equipo eléctrico pesado considerando las ventajas de localización que ofrecen estas provincias. En lo esencial, la estrategia de desarrollo planteaba la necesidad de especializar áreas geográficas de producción, complementarias e interdependientes entre sí y ligadas por un sistema urbano y de transportes, que garantizara la comunicación y los intercambios permanentes, junto con los servicios especializados que otorgaran las ciudades de acuerdo a su jerarquía.» Es dentro de este plan que se desarrolla el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, lugar donde suceden los graves acontecimientos que relatamos en esta investigación y que se inician brutalmente el día 11 de septiembre de 1973, fecha del Golpe de Estado en Chile. forestalSregionS 2. GOLPE DE ESTADO EN VALDIVIA Valdivia no escapó a la grave y progresiva polarización política-ideológica y humana que todos los habitantes de Chile vivieron desde antes del triunfo de la Unidad Popular y durante los tres años de gobierno de Salvador Allende. Los sectores de derecha, a raíz del proceso de reforma agraria, con expropiación y toma de fundos, se habían organizado con fuerza en el sur de Chile (1) y se enfrentaban cotidianamente en los campos, industrias, universidades e incluso en la calle, con sectores de izquierda, los que a su vez más seguros y confiados, querían impulsar grandes cambios sociales y políticos. El Golpe de Estado encontró a los partidarios del gobierno de Salvador Allende, en Valdivia como en el resto del país, en compás de espera y de expectación pero no de resguardo ni de organización. Refiriéndose a ese momento, el ex Gobernador del Departamento de Panguipulli y también presidente local del Partido Radical en la época, Lautaro Hodges Soto (2), nos contó en junio de 1990, que en aquel lejano 11 de septiembre de 1973 se enteró como cualquier hijo de vecino de lo que estaba ocurriendo:« yo estaba en una esquina esperando la movilización cuando pasó el periodista Enrique Gerding, del diario El Correo, quién me ofreció llevarme en su vehículo. Allí me informó lo que pasaba. El mismo día 11 a las ocho de mañana las radios santiaguinas informaron que el golpe había comenzado, pero a esa hora nadie tenía información oficial. Me fui a hablar con el Intendente, Sandor Arancibia. Ahí ya estaban algunos dirigentes de la Unidad Popular y había una desorganización total poique nadie tenía ninguna información.» «Durante los tres primeros días los que estaban de acuerdo con el golpe recorrían las calles tocando las bocinas (…) pero había un ambiente raro: la gente, fueran los que apoyaban el golpe o los que se sentían denotados, como nosotros, estaban igualmente nerviosos. Había una confusión total». «Con el Toque de Queda, a las cinco de la tarde teníamos que estar en la casa y perdíamos toda comunicación. No se podía andar en la calle en grupos de más de tres personas juntas: no se podía conversar con nadie. En la noche no se podía salir. No se podía hablar en Chile». «Así pasaron los primeros días y empezaron las detenciones. Unos autos con parlantes del ejército pedían a la ciudadanía que por favor colaborara con las fuerzas armadas denunciando a personas o situaciones sospechosas (…) o sea, a quienes quisieran hacer boicot o atentar contra la propiedad privada. También pedían que se denunciara cualquier exceso que pudieran cometer uniformados porque no querían molestar a nadie, sino simplemente cumplir con su deber». Según Lautaro Hodges, en los primeros meses del golpe de estado, existió gran cantidad de detenidos en Valdivia. En la cárcel pública había alrededor de 900 hombres detenidos por razones políticas. Lautaro calcula un total de dos mil detenidos, si se consideran los distintos lugares que fueron usados como centros de detención: comisarías, gimnasio del Banco del Estado y otros gimnasios y regimientos. La prensa, especialmente la local, interpreta los hechos de la siguiente manera: El Correo de Valdivia del 12 de septiembre dice: «Valdivia recibió con sorpresa pero serenidad, el anuncio formulado por la Junta Militar. (…) a las 11:17 horas de ayer dejó su cargo de Intendente, Sandor Arancibia Valenzuela y en su reemplazo tomó posesión el GENERAL HÉCTOR BRAVO MUÑOZ (…) el Intendente manifestó al reportero, que no entregaría su cargo. A las 10:25 horas se detuvieron frente a la Intendencia varios vehículos militares y de Carabineros. Fuerte guardia policial se colocó frente a la Intendencia (…) Llega a la Intendencia el Coronel Héctor González quién ingresa al despacho de la autoridad provincial (…) 11:17 horas: desciende las escalinatas, hacia la calle, el Intendente Sandor Arancibia, escoltado por un teniente y un carabinero (…) El reportero preguntó a Arancibia ¿hacia dónde lo llevan?; ‘a mi casa, detenido’, fue la respuesta». «Soldados de la división de Caballería circularon en diversos puntos de la ciudad, especialmente en los diversos barrios periféricos» (idem). Por los primeros bandos el General Héctor Bravo Muñoz, instituido en autoridad , máxima administrativa y militar de la provincia, ordena que los extranjeros deben entregarse a las comisarías: anuncia que se detendrá a quiénes porten armas, e informa que el toque de queda regirá entre las 19 y 7 horas. El bando número 12, del 13 de septiembre, publica una lista de 32 personas que deben presentarse a las oficinas de la jefatura de Zona en Estado de Sitio. Se señala que el incumplimiento de esa orden implicará la rebeldía del infractor. El 13 de septiembre asume su cargo como nuevo Alcalde de Valdivia, Antonio Azurmendy. Al día siguiente se reanudan las clases. El 15 de septiembre el Bando No 21 publica una lista de 42 personas citadas a la jefatura de Zona de Emergencia, señalando sanciones por rebeldía en caso de incumplimiento. Entre los citados de encuentran Femando Krauss Iturra y José Rene Barrientos Warner, quienes posteriormente fueron ejecutados. El bando número 22, señala que queda prohibida la iniciación de actividades en las industrias intervenidas, hasta que la Junta de Gobierno designe los delegados militares. Además, indica que cualquiera infracción a estas disposiciones, como intento o ejecución de sabotaje, significará la inmediata aplicación de la pena máxima. El bando número 22 declara nulo o ilegales los llamados «Comités de la Unidad popular», CUP, en todas las reparticiones públicas, semifiscales o particulares. Lo mismo se define para cualquier otro grupo que tenga finalidades políticas: ellos deberían disolverse de inmediato y dejar de existir. Se añadía que tanto las asociaciones ilícitas, como sus asociados serían, para los efectos criminales, procesados por la Ley de Seguridad Interior del Estado. A través del bando número 24 se prohíbe el tránsito de tractores fuera de los horarios del trabajo. El bando número 25 ordena el deber patriótico de izar el pabellón nacional, y advierte que la infracción será sancionada con penas que van desde prisión en su grado máximo a reclusión menor en su grado medio. Por primera vez, el 15 de septiembre, se informa de allanamientos y detenidos en diversos operativos. En El Correo de Valdivia se lee: «Numerosos detenidos han sido puestos a disposición de la Fiscalía Militar, luego de operativos y allanamientos dispuestos por el Jefe de Zona en Estado de Sitio, General de Brigada Héctor Bravo Muñoz. El número de estos detenidos, sin embargo, no ha sido precisado. A la división de caballería han llegado a diversas horas del día vehículos fuertemente custodiados por carabineros o efectivos militares, trayendo a individuos con manos en la nuca, los que luego de ser mantenidos incomunicados y posteriormente interrogados han sido detenidos o puestos en libertad (…) la mayoría de los detenidos deberá responder ante la fiscalía militar por infracción a la Ley sobre Control de Amias o por infracciones a la Ley de Seguridad Interior.» «Varios de los allanamientos han respondido a denuncias por reuniones políticas clandestinas. Sobre el resultado en detalle de éstos, tanto en residencias particulares, como otros efectuados en industrias y establecimientos educacionales, se mantiene la reserva del caso, por encontrarse en estado de sumario». Al día siguiente, en el Regimiento Maturana el General Héctor Bravo informa a la Prensa de un gigantesco arsenal incautado en Valdivia. El General habla de un sinnúmero de armas de todo tipo y documentos incautados en los diversos operativos, y muestra a los periodistas lo que supuestamente es parte del armamento encontrado. En la noche de ese mismo día, según la prensa local, a las 22:40 horas se produce un enfrentamiento armado ente un grupo de «extremistas» y carabineros. Los hechos son de corta duración. Es el día domingo 16 de septiembre cuando la prensa local informa por primera vez sobre operativos en la cordillera: «En la zona el que más atención despertó -se refiere a los operativos- fue el cumplido en la región del Complejo Panguipulli. Sobre estas acciones no ha mediado información oficial de parte de las esferas militares» El 18 de septiembre El Correo de Valdivia bajo el título «DETENIDO EL EX ALCALDE», informa: «Aumenta el número de detenidos en Valdivia. Ayer se sumó a los anteriores una gran cantidad producto de operativos y allanamientos (…) entre ellos, el dirigente de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, Ricardo Wilde, quién llegó ayer a la división en calidad de detenido con otros cuatro individuos en una camioneta de la CORA. En el mismo vehículo venían cajas de armamento». «Otro de los detenidos de ayer es el ex Alcalde de Valdivia Luis Díaz Bórquez, el que habría sido encontrado en la población Teniente Merino en un entretecho». «La acción de las FFAA y Carabineros al mando del General de Brigada Héctor Bravo Muñoz ha sido intensa. La noche del domingo se registraron operativos en diversos puntos de la ciudad, con resultados que, por el momento, se mantienen en reserva. Uno de los operativos fue junto al río. Otro, en el sector Krammer a la tres de la madrugada. Numerosas personas han sido detenidas también, por infracción al Toque de Queda». Por otra parte, el mismo día 18 de septiembre. El Mercurio informa de una declaración dada por el General Héctor Bravo Muñoz: «fueron detenidos en los primeros momentos un total de 70 extremistas y el ejército incautó una importante cantidad de armamentos, entre otros varios fusiles automáticos de procedencia extranjera (…) En los casos de resistencia esporádica presentada dijo que el más grave fue el del Complejo Maderero Panguipulli (…)». Además el General H. Bravo informó que los Servicios de Inteligencia detectaron un autogolpe, «preparado en la región por elementos del MIR confabulados con sectores de la Unidad Popular (…) . ‘Encontramos toda la documentación, dijo, incluso detalles de horario hasta con minutos, la hora precisa era las 11:00 de la mañana. Sin embargo, los extremistas se habían cuidado de no escribir el día. Por fortuna, a juicio del General Bravo, el Ejército se adelantó en el pronunciamiento militar». El 20 de septiembre. El Correo de Valdivia pone como titular: «CAEN COMANDANTE PEPE Y JEFES GUERRILLEROS DEL COMPLEJO». «Un total de 24 detenidos llegan a la cárcel de Valdivia». Se informa además de «disparos aislados en el Aeropuerto ‘Las Marías’, calificado como intento de tomarse los aviones y permitir que líderes políticos huyan de la ciudad.» Y relata que «continúan los operativos en distintos puntos de la ciudad, entre otros en el Hospital Clínico Regional». En otrá sección el mismo diario informa: «TRIBUNALES FUNCIONAN CON ABSOLUTA NORMALIDAD», «La corte de Apelaciones no acogió ayer el único recurso de amparo presentado hasta el momento en favor de uno de los detenidos por las autoridades militares de Valdivia. El recurso interpuesto por el abogado Daniel Sánchez fue en favor de Hernán Lovera Lovcra, pero el tribunal no lo acogió en atención de que el detenido es procesado por la justicia militar, consecuentemente, el amparo debe ser conocido y resuello por la Corle Marcial de Santiago. La Corte de Valdivia remitió de inmediato dicho recurso a la Corte Marcial». En el Bando Nº 30, se prohibe todo tipo de actividad política informando que las infracciones serán sancionadas con penas de 61 días a cinco años. El día 23 de septiembre, nuevamente El Correo de Valdivia relata que: «A raíz de un incendio de la Dirección Provincial de Educación son detenidos 23 funcionarios. Posteriormente quedan libres 21, siendo incomunicados Mario Gaete y Lautaro Hodges. El numero de detenidos asciende a 150». El 25 de septiembre el mismo diario, bajo el título de: «ALLANAMIENTO MASIVO EN LA POBLACIÓN GIL DE CASTRO» describe: «Un barrio residencial y una población de emergencia fueron allanadas ayer en Valdivia. Efectivos militares realizaron un curativo en el sector de la Población Bancaria de Isla Teja en cumplimiento de las disposiciones de la Ley de Control de Armas. Poco después del medio día, patrullas de carabineros efectuaron un allanamiento masivo en la Población Emergencia del sector de Gil de Castro, con el objetivo de dar una batida principalmente a delincuentes habituales y oíros elementos indeseables que se domicilian en ese barrio. De paso se inspeccionó viviendas y patios en busca de armas. En este operativo fueron detenidos numerosos individuos que permanecían en las casas y que no pudieron explicar su presencia allí en horas de trabajo». El 26 de septiembre nuevamente El Correo de Valdivia informa a través del subtítulo de una foto: «Extremistas del Complejo Maderero Panguipulli llegan a declarar a la fiscalía. Intensa labor se despliega en el esclarecimiento del autogolpe que preparaban elementos de la Unidad Popular. Los principales implicados son mantenidos en estricta incomunicación». En su edición del 28 de septiembre El Mercurio informa: «caen detenidos el ex diputado del Partido Socialista Luis Espinoza Villalobos y el Médico mirista Bruno García Morales, en un allanamiento practicado en el domicilio del médico (3). El radiograma llegado a la policía civil dice que ambos estaban escondidos en la Población «Huachocopihue», calle Inglaterra 471″. El 29 de septiembre, en un extenso artículo. El Correo de Valdivia, entrega la siguiente información: «Se realizó la visita semestral a la cárcel de Valdivia, ubicada en el sector de la Isla Teja. En representación del General Héctor Bravo, presidió la visita junto al presidente de la Corle de Apelaciones, Ministro Teodoro Croquevielle, el delegado del General en las funciones de Gobierno Interior, Coronel Héctor Gonzalez. Participaron en la visita asimismo, los ministros Juan Osvaldo Faúndez y Edgardo Pineda miembro del más alto Tribunal de Justicia de Valdivia, miembros directivos del colegio de abogados y periodistas». El artículo se refiere a las condiciones del recinto carcelario, las que califica de inmejorables y dice: «La visita contó, esta vez, con varias alternativas curiosas: la visita exterior de las celdas de incomunicación: el no ingreso de la comitiva al recinto de los 396 prisioneros actualmente procesados por la Fiscalía Militar y la visión muy rápida y por fuera del palio de las mujeres donde era dable apreciar la presencia de la Dra. Eliana Horwitz: de la esposa del ex-Jefe de Socoagro. Nubia Becker de Jaramillo; de la dirigente del regional socialista. Leda Santibáñez y de la señora de apellido Castillo, esposa de un profesor de la Universidad». Luego de la visita se informa que hay 509 detenidos en la cárcel. Que en contra de 396 se instruye proceso por infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado, a la Ley sobre Control de Armas, así como por una serie de otros delitos atentatorios contra la Seguridad Institucional. Se nombra como incomunicados en celdas especiales a José Gregorio Liendo, Fernando Krauss, Rene Barrientos, Pedro Barría, Sergio Bravo y Luis Pezo Jara (seis de los 12 ejecutados del día 3 y 4 de octubre de 1973) y además a Luis Díaz Bórquez, ex Alcalde de Valdivia, Irene Yolanda Avila, esposa de José Gregorio Liendo, Luis Ortiz Orellana. Carlos Iván Aedo. Luis Domingo Rodríguez, Raúl Rodríguez, Juan Burgos, Héctor Canales, Rene Jara y Luis Fuentealba Cárdenas. El día 30 de septiembre de 1973 la prensa local dice: «A raíz de operativos militares realizados en la cordillera y en la costa caen detenidos 22 lugareños del Complejo Maderero Panguipulli, en el paso de Carirriñe y ademas Horacio Lara Guarda (Presidente del Comité Campesino Héctor King) y Luciano Olivares Ángulo. Los nuevos detenidos llegan a Valdivia y quedan a disposición de la Fiscalía Militar para los interrogatorios de rigor, previos a la iniciación de proceso.» La ejecución de doce personas es informada profusamente por la prensa en los primeros días de octubre: «el día tres de octubre fue fusilado José Gregorio Liendo, al día siguiente fueron ejecutados Rudomir Saavedra Bahamondes, Víctor Eugenio Rudolph Reyes, Victor Segundo Saavedra Muñoz, Santiago Segundo García Morales, Luis Mario Valenzuela Ferrada, Sergio Jaime Bravo Aguilera. Luis Hernán Pezo Jara. Fernando Krauss Iturra, José Rene Barrientos Warner, Pedro Purísimo Barría Ordóñez y Enrique del Carmen Guzmán Soto.» El 10 de octubre el General Héctor Bravo desmiente rumores de ejecuciones sumarias, según el alto oficial «fueron fusilados «12 extremistas» por determinación de Consejos de Guerra», e informa que: «Aparte de éstos, han sido ejecutados dentro del Toque de Queda tres personas, entre ellos Víctor Hugo Carreño». Por otra parte, el día 7 de octubre «La semana Local» de El Correo de Valdivia dice: «Durante la semana siguió cobrando actualidad la investigación del Ejército para desarraigar el movimiento marxista en la Provincia (…) Diversos allanamientos siguieron configurando el cuadro que mostraba el hallazgo de armas, artículos vitales y medicamentos e instrumental quirúrgico como para dotar un hospital y cinco móviles. En esta oportunidad se habla de médicos detenidos por estar involucrados en los hechos». Posteriormente se construye una relación entre este hallazgo de medicamentos, instrumental quirúrgico, y el «Plan Z» para Valdivia. El 9 de octubre la piensa da a conocer más detalles del «Plan Z de Valdivia». El gobierno militar acusaba al gobierno de la Unidad Popular” de haber organizado un llamado «Plan Z». El Correo informa lo siguiente: «Las versiones dadas en una circular señalaban el comienzo de un operativo en la noche del domingo 16 con la colaboración directa de alrededor de un millar de cubanos, ilegalmente introducidos en país y cuya misión sería la ocupación del Cuartel Militar de Bueras» y anuncia que: «Los Consejos de Guerra funcionan a partir de éstos días con el propósito de considerar y sancionar la responsabilidad que les cabe a los implicados en el ‘Plan Z’». Entre los principales implicados en este Plan figuran el ex Intendente de la Provincia. Sandor Arancibia: el Secretario Regional del Partido Socialista, Uldaricio Figueroa: la dirigente Leda Santibáñez: el ex Alcalde de la Comuna Luis Díaz Bórquez: el Publicista Juan Yilorm Martínez: el dirigente del Regional Socialista y de la CUT, Lorenzo Ponce; los dirigentes del Sindicato IMMAR, Benito Gaete y Genaro Pérez y algunos médicos en otros. A través de la lectura de la prensa de los días 14.21,25 y 29 de octubre se puede seguir en detalle la persecusión y arresto de numerosas personas: «caen detenidos los médicos Doctores Luna y Villarroel y el ex-jefe de Área Dr. Hernán Bahamondes, todos vinculados en el Plan Z: posteriormente, Uldaricio Figueroa y Osvaldo Alvarado, delegado del Gobierno en el Complejo Maderero Panguipulli. Ambos figuran como cerebros del «Plan Z» y ambos se han entregado voluntariamente a los Carabineros. El día 25 de octubre de 1973 se destaca la visita del General Augusto Pinochet a la ciudad. En esa oportunidad él sentencia: «si los extremistas no se entregan tendrán que morir luchando; si se entregan serán sometidos a Procesos de Guerra». El único Consejo de Guerra que pudimos obtener fue el del Plan Z, causa rol No. 145573. Según las actas, este plan consistía en: «(…) que ante la posibilidad del derrocamiento del Gobierno, del ex – presidente Salvador Allende por las Fuerzas Armadas y Carabineros, el Partido Socialista elaboró un detallado plan para presionar a las Fuerzas Armadas y Carabineros consistente en: a) Secuestrar a los hijos y cónyuges de oficiales y personal de Ejército y Carabineros. Una vez secuestrados serían llevados en calidad de detenidos y rehenes al Coliseo Municipal, pidiendo en cambio la rendición de los oficiales y personal con sus armas a cambio de la vida de sus familiares; b) Los que se opusieran serían fusilados; c) Se procedería al ingreso de armas por el paso cordillerano de Huahún, teniendo como nexo para la realización del mismo a Osvaldo Alvarado, en el Complejo Maderero de Panguipulli. Habrían participado en este plan Sandor Arancibia Valenzuela, Uldaricio Figueroa Valdivia, Genaro Pérez, Victor Honnazabal, Benito Gaete, Victor Navarro, Luis Diaz Borquez y Leda Santibáñez Azócar». Más adelante se dice: «Que es hecho público y notorio (…), que existía en todo el país un plan de guerra civil cuyo fin era establecer una dictadura marxista en el país, eliminando a sus fuerzas armadas y de carabineros». «(…) este plan de traición a la patria existía hasta sus últimas consecuencias en la provincia de Valdivia, organizado militarmente para favorecer al enemigo marxista en perjuicio de las tropas chilenas, a tal punto que viajaron a esta ciudad ciudadanos cubanos para estudiar las posibilidades de un desembarco foráneo en puerto de Corral, extranjeros que fueron solícitamente atendidos en Valdivia por algunos de los inculpados, por instrucciones precisas dadas a Uldaricio Figueroa, Sandor Arancibia y Leda Santibañez por el entonces Presidente de la República Salvador Allende, a través de su hija Beatriz, según se desprende inequívocamente de las cartas que con membrete y timbre de la Presidencia de la República fueron encontradas en la Intendencia de la Provincia (…)»(Ver Nota 1). Este Consejo de Guerra, condenó el 29 de abril de 1974, a 20 personas: Uldaricio Figueroa y Víctor Hormazábal a la pena de muerte, la que les fue conmuada, el 27 de mayo de 1974 a presidio perpetuo. Sandor Arancibia, Leda Santibáñez, Luis Díaz, y José Gallardo a la pena de presidio perpetuo; Juan Yilorm a la pena de 16 años de presidio. Al resto de las personas procesadas se les condenó a penas que iban de tres a cinco años. En octubre de 1975 se conmutan estas condenas por extrañamiento y de acuerdo al Decreto Ley 504. En este Consejo de Guerra se menciona constantemente a los dirigentes del Complejo Maderero. El asalto al cuartel de carabineros de Neltume es ligado al Plan Z. El Complejo, por su ubicación geográfica, por sus antecedentes, por su actividad era, según los militares, «el lugar indicado para evitar o impedir el derrocamiento del Gobierno de Salvador Allende por las Fuerzas Armadas y de Carabineros». Veamos ahora la historia del Complejo. 3. COMPLEJO FORESTAL Y MADERERO PANGUIPULLI LTDA. En los primeros años del Gobierno de la Unidad Popular, se con formó una gran empresa maderera y forestal filial de la Corporación de Fomento de la Producción: el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli Ltda. Su superficie se extendía en las zonas cordilleranas y Precordillerana de la provincia de Valdivia. Esta empresa se caracterizó por tener una dirección colectiva y una gran organización sindical. En el contexto de la efervescencia social, durante los primeros meses del Gobierno de la Unidad Popular, los campesinos de las zonas precordilleranas reiniciaron la ocupación de las tierras. La revista Punto Final del 8 de marzo de 1971, en su reportaje «LA VERDAD SOBRE LAS GUERRILLAS DE VALDIVIA» escribe: «La primera toma que se realizó fue la de Carranco, uno de los fundos que visitó el Ministro Tohá en su segundo viaje destinado a investigar las denuncias de la Democracia Cristiana sobre la posible existencia de focos guerrilleros en esa región. En el fundo Carranco trabajaban alrededor de 70 obreros. Era la cuarta vez que había sido tomado. En 1944, y en 1953 los campesinos habían sido desalojados con una violenta represión policial (…). En la lucha de hoy aún participan compañeros que estuvieron peleando en esos tiempos. Estos trabajadores tienen una tradición de combatividad. Sus casas fueron quemadas muchas veces, y se les llevaba amarrados hasta Villarrica, a la Cárcel». La toma del fundo Carranco. ocurrida el 26 de noviembre de 1970, a pocos días de asumir el poder Salvador Allende, fue llamada «el grito de Carranco». Lautaro Hodges, antiguos militantes del MIR y los propios campesinos, nos informaron sobre el proceso de tomas de fundo: «los trabajadores tenían una buena organización. En Neltume tenían un excelente sindicato (…) y los mapuches también tenían su propia organización». «Los campesinos eran apoyados por un grupo de alumnos de la Universidad Austral y de La Universidad Técnica de Valdivia. Los estudiantes de la Facultad de Ciencias Forestales y Agrarias, al realizar sus prácticas de terreno en el fundo Trafún, conocieron la realidad socioeconómica de los campesinos y mapuches y algunos se quedaron con ellos trabajando». « Los campesinos recurrían a la loma, con la esperanza de mejorar su situación económica. Los mapuches, simplemente, para recuperar sus tierras perdidas». «La prensa de oposición explotaba estos hechos. La gente que no conocía la zona pensaba que al tomarse un fundo debía haber un enfrentamiento entre patrones y campesinos. Pero esto no era efectivo. Por el contrario eran tan grandes las extensiones de tierra, que bastaba ponerse de acuerdo con los trabajadores que lo cuidaban para realizar la toma». «Los campesinos, apoyados por el MIR y otros partidos de izquierda, colocaban cadenas y letreros en la entrada del predio. No había actos de agresión y apenas unas pocas armas que nunca se usaron (…) Carabineros con un inspector del trabajo y del Seguro Social más el Gobernador, llegaban a conocer las parles en conflicto. Si verificaban que no había ningún problema, conversaban con la gente (…), luego Carabineros informaba a la Dirección General que se habían (ornado un predio en tal o cual parte, (…) que no había lloridos ni muertos ni enfrentamientos. La toma pasaba a consignarse al Juzgado como un acto ilegal.» De esta forma se fueron tomando otros fundos: Pilmaiquén, Huilo Huilo, Arquilhue, entre otros. En el mismo artículo citado, de la revista Punto Final, Roberto Sepúlveda informa que : «La toma de Trafún (más de 22.000 hectáreas) se originó en la negativa de los dueños. Germán y Victor Kunstman, para discutir el pliego de peticiones de los 136 trabajadores. La Inspección del Trabajo, por su parte no llamó nunca a comparendos». Roberto Sepúlveda, uno de los obreros, explica esta situación: «Aquí nos pagaban cada dos meses. Se nos iba la plata en la pulpería. Kunstman tiene un Supermercado y también es dueño del Molino Collico. De ahí traía los alimentos. La asignación familiar nunca la pagó en plata, la daba en comida y cuando reclamábamos, nos decía que entonces nos quitaría la pulpería. Y como nosotros no teníamos cómo ir al pueblo a comprar, teníamos que quedamos callados (…) La mayor parte de las veces, nosotros salíamos para atrás con la pulpería y no sacábamos un peso de sueldo». «Las boletas de la pulpería así lo demuestran. Dejan en claro también un hecho que a nadie llama la atención: el analfabetismo. Las boletas lienen a un costado un espacio para poner la huella digital para los que no saben firmar y ese es el signo por el cual gran parte de los trabajadores anotaba deudas (…)». «En Pirihueico, otro de los fundos cerca de Liquiñe, el administrador detuvo a dos campesinos que quisieron entrar. El administrador iba acompañado de carabineros que golpearon duramente a los obreros. Los trabajadores del fundo son virtuales prisioneros del administrador, porque los carabineros del Retén de Pirihueico no los dejan salir si no presentan autorización de él. Allí. los trabajadores deben pedir permiso hasta para casarse (…). En Paimún otro de los fundos tomados- el arrendatario, propietario de 50 vacas, sacaba 5 litros de leche y luego botaba el resto al río». El 15 de marzo de 1971 se realizó la llamada Operación Ardillas. Se expropiaron 14 predios de la cordillera y precordillera de la provincia de Valdivia. De este modoso formó en Complejo Forestal. En superficie éste abarcaba más de 360.000 Has. Los antecedentes que dieron origen a su constitución so encuentran en la Ley de Desarrollo de Zonas Fronterizas, la que propicia la integración al desarrollo nacional de zonas marginadas. Los predios que lo estructuraban se extendían a lo largo de la cordillera y precordillera de las comunas de: Panguipulli, Valdivia, Lago Ranco, Los Lagos, Río Bueno y Futrono. La herramienta legal que se utilizó para crearlo fue la Ley Nº 16.640 de Reforma Agraria. El 17 de octubre de 1971 se constituyó oficialmente bajo la razón social de «Complejo Forestal y Maderero Panguipulli Ltda». Sus socios fueron la Corporación de Fomento (CORFO) y la Forestal Pilpilco. Posteriormente otras expropiaciones y/o traspasos sumaron nuevos predios a la naciente empresa. Su extensión alcanzó una superficie de 420.000 Has., lo que correspondía a un 27% de toda superficie de la Provincia de Valdivia. Esta gran extensión hizo que para su mejor administración el Complejo fuera dividido en siete sectores. Cada sector agrupaba a un número determinado de fundos, existiendo en cada uno de ellos un predio principal que hacía de núcleo. Aquí sólo mencionaremos en detalle los sectores que están más estrechamente relacionados con la represión y con los 44 campesinos y trabajadores ejecutados o desaparecidos. El sector Nº 1 estaba compuesto por el fundo Trafún de 20.000 Has..Paimún de 4131 Has. y Carranco de 28.000 Has. Este sector sumaba 52.631 Has.en total. El predio principal era Trafún. Cerca de la entrada de este fundo se encontraba Liquiñe, aldea campesina mapuche que se ubica junto a un río y aun cerro escarpado que tiene con cascada. Había una iglesia y una escuela misional Capuchina. También existía. y existe hasta hoy, una hostería llamada «Termas de Liquiñe». Dueña de esta propiedad era la familia de apellido García. El Sector No. 5 estaba conformado por los predios Neltume de 8403 Has.. Pilmaiquen de 33.542 Has..Pirihueico de 16.886 has., sumando el sector una superficie total de 58.831 Has. Neltume era el centro principal del Complejo. ahí se encontraba la administración central. El Sector No. 6 se encontraba en el extremo sur del Complejo y estaba compuesto por los predios Arquilhue de 36.562 Has., Maihue de 14.074 Has., Huinahue de 420 Has., Rupumeika de 3.000 Has.y Tralun sur de 12.500 Has. En total tenía una superficie de 72.416 has. El predio principal era Arquilhue. En este sector se encuentran los poblados de Arquilhue, Currihue, Chabranco y las termas naturales de Chihuio. Allí existía una casa patronal perteneciente a la familia González. Los objetivos de la sociedad, según su escritura de constitución, eran: 1. La explotación forestal y maderera de los recursos de su propiedad o de terceros. 2. La conservación y la preservación de los recursos naturales del área geográfica bajo su administración. 3. La comercialización. ventas y exportación de su producción, así como aquellas gestiones comerciales relacionadas directa o indirectamente con sus actividades. Para la Administración del Complejo se creó una dirección conjunta entre profesionales, técnicos y trabajadores. Esto permitió a los trabajadores alcanzar cargos de dirección en la empresa y de control de la producción. En el Consejo Administrativo también participaban representantes de los trabajadores. El objetivo de esta administración en una primera etapa fue el logro de tres metas básicas: 1. Estructurar la orgánica administrativa y procedimientos de curación. 2. Lograr una meta de producción satisfactoria en sus distintas ramas o actividades: maderas aserradas, productos industriales y agropecuarios, etc. 3. Recopilar la información y antecedentes básicos que permitan la formulación de un plan de desarrollo a mediano plazo de la empresa. Al hacer el balance del primer año de funcionamiento del Complejo, Lautaro Hodges Soto, Gobernador del Departamento de Panguipulli, en su Memoria Anual, período 1970- 1971 escribió: «Durante el año el Complejo ha ido afiatando su organización. administración y formas internas de trabajo. Esto ha permitido que se haya seguido produciendo, en base a elementos con que contaba cada predio al momento de expropiarse (…) En este año la marcha general del Complejo se estaba afinado y sus diversas actividades entraban a canales normales de tranquilidad en lo sindical y laboral. En lo laboral se duplicó la cantidad de obreros, dando trabajo estable a cerca de mil cesantes, por la desocupación o disminución de las faenas de los mismos fundos expropiados. De esos nuevos trabajadores había un buen porcentaje de indígenas de comunidades adyacentes, a las que de paso se les restituyó tierras usurpadas por los particulares, propietarios de los fundos que hoy ocupa el complejo.» En este primer año en el Complejo se corta y elabora madera, se fabrican placas de terciado, puertas y ventanas. Lautaro Hodges agrega que: «Al finalizar el año 1971 se hizo volteo de árboles por cinco millones de pulgadas y se construyeron una infinidad de caminos para el madereo. Se exportaron miles de pulgadas de maderas a Argentina y Cuba», y asegura que «(…) lo producido en pulgadas dentro del primer año, en ningún caso fue inferior a lo que cada fundo producía separadamente antes de la formación del Complejo». Este enorme desarrollo se ve interrumpido por el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. A finales de ese mes. el Gobierno Militar designa al Coronel Delegado Rene López García, para realizar una evitación. El objeto era reunir antecedentes para fundamentar una política económica en su manejo. El informe Titulado «Breve Síntesis del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli Ltda. (COFOMAP)» está fechado en Valdivia el día 8 de enero de 1974. (ver anexo Nº 1.) Al revisar los informes, relacionados con el funcionamiento del Complejo, podemos apreciar un desarrollo óptimo de la empresa forestal más grande hasta entonces habida en Chile. La situación descrita, no guarda ninguna relación con la violenta y brutal represión que se ejerció contra los trabajadores en los días posteriores del Golpe de Estado. Lo que sucedió luego con el Complejo, no es fácil de reconstituir ni de comprender. A este respecto hemos entrevistado a campesinos de la zona, ex trabajadores, obreros ; empleados, así como al actual Gerente General de la Compañía Forestal y Madereía Panguipulli, cuyas oficinas se encuentran actualmente en Santiago. Además, hemos recopilado informaciones de prensa de estos años referida a la situación del Complejo A partir del Golpe de Estado, la empresa quedó en manos del gobierno militar. Las nuevas autoridades no respetaron la evaluación técnica, altamente positiva que hiciera Coronel Delegado Rene López García. Muy por el contrario. Los fundos que constituían el Complejo Maderero fueron traspasados a la Corporación Nacional Forestal (CONAF), instancia que a su vez, bajo el gobierno militar fue entregada a la Corporación de Fomento (CORFO). Bajo esta figura legal el 95% de las tierras pasaron? a manos de la CORFO y el 5% restante quedaron a cargo de la SACOR. (4) Con la nueva administración, el Complejo, que antes producía divisas al país, abastecimiento interno y beneficios a la comunidad, registró una pérdida tributaria de 1.200 millones de pesos anuales. Esto llevó a la CORFO a licitar las tierras del Complejo rompiendo su unidad. Luego de un proceso que duró años, los Fundos Neltume y Carranco fueron devueltos a sus antiguos dueños. Más tarde, la familia Echevarri vendió Neltume a una empresa francesa. Esta empresa adquirió además las dos fabricas. Otros fundos corrieron distinta suerte. La actual Compañía Forestal y Minera Panguipulli S.A.quedó finalmenle constituída sólo por los dos últimos fundos que quedaron por licitar por parte de CORFO, y que anteriores llamados no habían podido ser vendidos, ellos eran: Pilmaiquén y Arquilhue. Comprados en 1987 bajo la política de ‘Capitalismo Popular’ y con la inscripción le) de ellos en octubre de ese año, se formó finalmente la actual Compañía Forestal y Maderera Panguipulli S.A. Esta compañía estaba formada por tres Sociedades Anónimas cerradas, lo que signicaba que cada sociedad no podía tener mas de 100 socios. 280 personas constituían la Compañía. El 80% eran socios y el 20% restante, lugareños que trabajaban allí. Los actuales ejecutivos del Complejo declaran que: «El capitalismo popular fue una utopía. Al cabo de tres años sólo quedaron el 30% de los accionistas iniciales y los lugareños optaron por vender su parte ya que no tenían acceso para obtener créditos que les permitieran pagar lo que adeudaban». Actualmente, esta Compañía produce sólo 35.000 pulgadas de raulí aserrado, y hace manejo de renovables de la misma especie. Tanto las antiguas como las actuales autoridades del Complejo, opinan que el Gobierno Militar utilizó «los bienes nacionales otorgados por la explotación de los fundos y la madera en beneficio propio». La revista Hoy Nº 318 de 1983. relata que: «El yerno del General Pinochet Ugarte, Julio Ponce Lerou, fue nombrado Gerente General de la CORFO, cargo que ocupo hasta septiembre de 1983». Ese año la prensa informó ampliamente sobre sus malversaciones. Y fueron conocidas las querellas criminales que contra Poncc Lcrou se entablaron, el Fiscal Militar de Temuco -Alfonso Podlech- y el abogado Ricardo Claro, quienes lo acusaron sin ambigüedades de enriquecimiento ilícito. La misma revista Hoy informa que en una documentación de 24 páginas con fotocopias de escrituras del Diario Oficial, que circuló en el primer semestre de 1983, se acusa a Ponce Lerou de «utilizar el Complejo Panguipulli de 500.000 hectáreas, como si fuera fundo propio, haciendo usode los medios técnicos, humanos y económicos del Complejo para sus actividades personales relacionadas con el sector forestal y ganadero, que son su fuerte en el sur de Chile». Por otra parle, el abogado Víctor Carmine, encargadode recuperar los Fundos Neltume y Carranco para sus antiguos propietarios, en una declaración séllala que: «en la contabilidad de CORFO no aparece la producción de los predios», agregando que «en Neltume y Carranco se explotaban unos seis millones de pulgadas de madera hasta el momento en que la producción fue paralizada». Textualmente Carmine dice así: «si consideramos que la pulgada de raulí en pié cuesta dos dólares 50 centavos, se obtiene la cifra de 15 millones de dólares en sólo dos fundos, que conozco directamente y que representan apenas el 10% del Complejo». El artículo de la revista Hoy continua con algunas preguntas que el propio Víctor Carmine hace: «¿Qué ha pasado en los otros predios?, ¿Cuanta madera ha salido?, ¿en qué condiciones?, ¿qué ha pasado con los animales que allí había?». Sostiene que, por la actuación bastante decidida del Sr. Ponce Lerou, que contrató a los abogados Pablo Rodríguez y Evaristo Figueroa, la devolución no ha sido posible y agrega que: «Hay seis millones de pulgadas que no se sabe donde están y tendrá que pagar CORFO o alguien». De este modo, lo que fuera el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, desde el punto de vista social, económico, humano y político, quedó bajo el Gobierno Militar y con el correr del tiempo, prácticamente reducido a la nada. 4. ANTECEDENTE DE LA INTERVENCIÓN REPRESIVA EN LA ZONA DEL COMPLEJO El operativo militar realizado en la zona se inició el 12 de septiembre. Sin embargo, sólo a partir del 16 de septiembre la prensa local da cuenta de ellos. Como sabemos, en la Provincia de Valdivia, luego del Golpe de Estado, la máxima autoridad administrativa y militar era el General Brigadier Héctor Bravo Muñoz. Este era el Comandante de la Cuarta División de Ejército y su jurisdicción se extendía desde la Provincia de Malleco a Llanquihue. Su base estaba en la ciudad de Valdivia. El Jefe de Estado Mayor de la cuarta división era el Coronel Carlos Paulsen Baeza. En los operativos militares de la zona sur participaron activamente las unidades de Valdivia, con apoyo de unidades de Temuco, Osorno y Puerto Montt. También participaron Comandos Especiales venidos desde Santiago. El mayor despliegue militar en la provincia se realizó en la zona cordillerana precordillerana. y estaba dirigido principalmente a los habitantes de los fundos que conformaban el Complejo. Las unidades que estaban bajo la IV División del Ejército eran: «el Regimiento de Infantería Motorizado No. 8 Tucapel, al mando del Teniente Coronel Pablo Iturriaga Márchese con asiento en Temuco: el Regimiento de Infantería de llanura No. 12 Sangra, a cargo del Coronel Rubén Rojas Román, con asiento en Puerto Montt; el Regimiento de Infantería de Montaña No. 10 La Concepción, al mando del Coronel Hernán Ramírez Ramírez, con base en Lautaro: el Regimiento de Caballería No. 3 Húsares, al mando del Teniente Coronel Alejandro Morel Donoso con sede en Angol: el Regimiento de Artillería No. 4 Miradores, al mando del Coronel Elio Bacigalupo Soracco, con base en Traiguén; el Regimiento de Artillería Motorizada Maturana, al mando del Coronel. Héctor González, con guarnición en Valdivia: el Regimiento de Telecomunicaciones No. 4 Membrillar, al mando del Teniente Coronel Patricio Bravo Pantoja, con asiento en Valdivia: el Regimiento de Ingeniería Motorizado No. 4 Arauco, comandado por el Teniente Coronel Lizardo Abarca Maggi, con base en Osorno; y el Batallón Logístico No. 4, dirigido por el Teniente Coronel Luis Vega Fonseca, con asiento en Victoria». «El encargado del trabajo de inteligencia destinado a recopilar antecedentes sobre los obreros madereros y campesinos del Complejo (…) ., era el jefe del departamento de inteligencia de la división, el Coronel Haroldo Buslos Maureira» (La Época 30.06.90) El mismo diario informa que: «Al sector sur del Complejo, (se refiere a las zonas de Futrono. Llifén, Arquilhue, Curriñe y Chabranco), se dirigió el contingente de Caballería Nº 2 ‘Cazadores’. El Comandante era el Teniente Coronel Santiago Sinclair Oyanedel y el Segundo Comandante era el Mayor José Feliú Mandinagoitia». «Al sector norte del Complejo se dirigió contingente del Regimiento de Artillería Motorizada ‘Maturana’ Su Comandante en la época era el Coronel Héctor Gonzalez. En este sector se encontraba el poblado de Neltume y Liquiñe». El Regimiento de Telecomunicaciones No 4 ‘Membrillar’ también operó principalmente en ese sector. El Comandante de éste era el Teniente Coronel Patricio Bravo Pantoja». En el diario El Mercurio del 27 de junio de 1990, el actual senador designado Santiago Sinclar señala que: «la mayoría de las unidades que integraban la IV División del Ejército tuvieron intensa actuación en el ámbito que cubre la jurisdicción, patrullajes, controles, etc. Ahí intervinieron muchas unidades, porque ese es un sector sumamente amplio, extenso, muy difícil, densamente cubierto con todo tipo de vegetación». Por su parte, el jefe de las fuerzas de Carabineros en la zona era el General Eduardo Gordon, primo hermano del militar que fuera después Director de la Central Nacional de Informaciones- CNI. Bajo su mando estaban las comisarías, tenencias, retenes y otras unidades policiales, incluso las ubicadas en la zona precordillerana de Futrono. Simultáneamente con informar el desarrollo de los operativos, la prensa local y nacional justificaba la represión. Así, El Correo de Valdivia del 16 de septiembre de 1973 informa: «Uno de los operativos más delicados están cumpliendo efectivos de la Fuerza aérea de Chile y Carabineros en la precordillera y cordillera tanto en las cercanías como en el propio Complejo Maderero de Panguipulli, el cual como es de conocimiento público se convirtió en un foco de adiestramiento guerrillero y en un arsenal de elementos extremistas (…). A la acción de las tropas militares se suma la de helicópteros fuertemente artillados (…). Es preciso tener presente que los guerrilleros no solamente cuentan con armamento poderoso sino además con vehículos motorizados de diverso tipo tales como jeeps, tractores, camiones, camionetas, etc (…)». El Mercurio, en su edición del 29 de septiembre precisa: «Unidades especializadas del Ejército que llegaron desde la Capital, están actuando en el Complejo de Panguipulli con miras a terminar la resistencia que han opuesto mas de 200 extremistas de las 3600 personas que se encuentran en dicho lugar (…) Las unidades militares han efectuado nuevas detenciones y están cumpliendo rastreos por el lugar y siguiendo a los integrantes del foco que ha resistido y que ha huido aprovechando la topografía del lugar cordillerano». Al final del artículo. El Mercurio agrega: «El comandante ‘Pepe’ y sus secuaces se entregaron casi sin ofrecer resistencia, lo que se ha considerado como una franca derrota de quienes conducían al Complejo Maderero de Panguipulli. Es posible que los que huyan hayan ocultado o lleven buena parte del arsenal de armas». El semanario Ercilla del 26 de septiembre al 2 de octubre de 1973, dedica un extenso artículo al desmantelamienlo de focos guerrilleros en la zona sur (actuales novena y décima región). Destacan las opiniones vertidas por el Comandante de la División de Caballería de Valdivia, General Héctor Bravo Muñoz y el jefe de la zona de Llanquihue y Chiloé, Coronel de la FACH Sergio Leigh Guzmán, hermano de Gustavo Leigh, Comandante en Jete de la Fach y miembro de la Junta Militar. Entrevistando a antiguos militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y revisando sus documentos oficiales de esa época: especialmente los referidos a su política campesina y mas específicamente a su política para el sector forestal, se puede deducir que en ese período este partido no tenía entre sus objetivos principales el de constituir un foco guerrillero. Su trabajo estaba dedicado a realizar un avance en la organización social; construyendo una alianza obrero-campesina que les permitiera resolver el problema social y alcanzar una participación mayoritaria en la administración del poder. Eso explica tal vez que el General Héctor Bravo Muñoz haya declarado a la revista Ercilla Nº 1.991 de 1973 que: «Entre los casos esporádicos de resistencia que pernos encontrado está el del Complejo Maderero. La acción más importante se registró el día 14, cuando un grupo de ochenta guerrilleros armados atacó El Retén de Neltume, ataque que fue rechazado sin registrarse bajas, por los doce carabineros que defendieron el lugar. De inmediato llegó apoyo militar, logrando capturarse algunos prisioneros, quienes nos confirmaron la presencia de extranjeros en el grupo de extremistas (…) En el Complejo había alrededor de 3000 hombres, todos bajo fuerte influencia extremista. Tenemos dispuestas acciones de limpieza en la zona, con operativos terrestres con apoyo de helicópteros y aviones (…)». El Coronel Sergio Leigh, por su parte, manifestaba al mismo semanario Ercilla. su i extrañeza por la ninguna resistencia extremista en la zona sur del país. «Puede ser por temor -dice-, pero también sabemos que muchos pobladores vivían aterrorizados por los marxistas: eran de la U.P. sólo por miedo (…) no puede ser verdad tanta belleza, tanta calma nos preocupa. Pero puede haber una explicación: la batalla principal se dio en Santiago y quien ganara allá iba a controlar el país, hasta en estas cosas influye el centralismo: puede que hayan comprendido que no hay justificación alguna para combatirnos». Una versión similar dio Federico Willoghby -secretario de prensa de la Junta de Gobierno- a periodistas extranjeros y nacionales. El Mercurio del 21 de septiembre reprodujo así sus declaraciones: «El comandante Pepe fue detenido junto a otros 16 extremistas y su esposa Yolanda Avila Vásquez, sin oponer mayor resistencia (…)» En 1990 y en relación con el proceso en torno a las fosas clandestinas de Chihuío, don Héctor Bravo Muñoz, General del Ejército actualmente en retiro declaró: «durante mi desempeño como Comandante en Jefe de la IV División de Ejército. en el período comprendido entre diciembre de 1972 y enero de 1974, me correspondió actuar en el pronunciamiento militar del 11 de septiembre de 1973, circunstancia en la cual desempeñé los cargos de Jefe de Zona en Estado de Sitio de la Provincia de Valdivia, Intendente y Gobernador del Departamento. En atención a mi calidad de Comandante en Jefe de la División, me correspondió asimismo. actuar corno Juez Militar». Enseguida hace una relación de las actuaciones efectuadas por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en especial su ataque al cuartel de carabineros de Neltume, ubicado dentro del Complejo Maderero Panguipulli, los arsenales encontrados en Nehueltué. Textualmente dice: «las escuelas de guerrillas: y la personalidad de líder de José Liendo conocido con el alias de ‘Comandante Pepe’, crearon un cuadro que obligó a reuniones con jefes de carabineros, que determinaron la necesidad de iniciar la búsqueda de personas y armas involucradas en este hecho dentro del complejo de Panguipulli. Esa operación fue planificada para hacerse desde Valdivia, con personal y medios de la propia Guarnición militar y con la colaboración de la base Maquehua de la Fuerza Aérea ubicada en Temuco y que facilitaría helicópteros. Igualmente colaboraron en estas operaciones hacia el complejo, tropas de la Guarnición Militar de Temuco, que se encontraban al mando del hoy fallecido Coronel Pablo Iturriaga Marchesse (…) El primer operativo con resultado fue, el que con fecha 19 de septiembre, logro aprehender en algún lugar del Complejo y luego de siete días de búsqueda, a José Liendo o Comandante Pepe’ y a varios de sus seguidores. Los detenidos fueron trasladados a Valdivia, sometidos a proceso y luego a Consejo de Guerra, de acuerdo a las normas vigentes en ese momento». El Mercurio del 18 de noviembre de 1973 publicó un articulo titulado «OPERATIVOS DE LIMPIEZA DE GRUPOS EXTREMISTAS ARMADOS». En él informa: «más de un millar de soldados, médicos, enfermeras, dentistas, aviones y helicópteros participaron en el operativo de limpieza de grupos extremistas armados y en el plan de asistencia social a los habitantes de las regiones cordilleranas de la región sur. La jomada se cumplió en la cordillera de Nahuelbuta desde Concepción a Coronel y en plena cordillera de los Andes hasta el límite con la provincia de Osorno». «La realización de este movimiento masivo de Ejército fue anunciada en Valdivia semanas atrás por el propio Presidente de la Junta de Gobierno, General Augusto Pinochet, en su calidad de Comandante en Jefe del Ejército y con propósito primordial de otorgarle a esta vasta zona un impulso decisivo no sólo en el aspecto producción, sino sacar del medio marginal en que se encuentran habitantes de esos apartados rincones cordilleranos». «Así mismo, eliminar focos de guerrilleros que aún persisten, como un manera de devolver totalmente la tranquilidad a la ciudadanía». El artículo prosigue con la descripción del operativo propiamente tal: «intervino la Brigada Especial Contra Guerrillas, bajo las órdenes del General Nilo Floody Buxton. La Brigada la conformaron compañías del Regimiento Lautaro, Tucapel, Arauco, Fuerzas Especiales del Cazadores y Regimiento La Concepción de Arauco, y fue Comandada por el Teniente Coronel Carlos Alejandro Medina Lois». Más adelante, uno de los reporteros gráficos que participó invitado en el operación informa que: «El General Floody les aseguró que las guerrillas en esos lugares escarpado y casi inaccesibles no tienen ningún sentido porque en este momento los lideres marxistas están en las embajadas y sin ninguna posibilidad de brindar apoyo logístico. Además, señaló, el pueblo tomó conciencia de la función del gobierno militar y no está dispuesto a prestar ningún tipo de ayuda. Frente a este panorama los extremistas que arrancaron a la sierra, están destinados a morir y si hubiera grupos, exclamó, serán inmediatamente aplastados por las fuerzas militares. En la operación participaron también aviones de reconocimiento de las bases Puerto Montt y Temuco. La central de operaciones se estbieció en Panguipulli desde donde se organizan las patrullas en vehículos y helicópteros. Entre los lugares recorridos podemos mencionar: Liquiñe, Coñaripe, Villarrica, Pucón, Choshuenco, Pirihueico, Quechumalal, Toledo, Riñihue, Neltume, Llifén, Ranco. Maihue, Arquilhue. Hua-hun, etc.». Luego el corresponsal destaca la formación de la oficialidad que dirigía la operación: «La Brigada Antiguerrillas, cuyo jefe es el Comandante Carlos Medina Lois, está integrada por profesionales graduados en el extranjero, con lugares de honor. Han estado en cursos efectuados en Francia, Panamá, Estados Unidos: han sobrevivido en plena selva con indígenas, precisamente con el objeto de especializarse en este tipo de combate y para la lucha contra los guerrilleros». Finaliza el artículo señalando que: «la presencia de los periodistas Huenter y De la Rosa, fue posible debido a las facilidades que otorgaba el Jefe de Zona en Estado de Sitio, General Héctor Bravo Muñoz: el jefe del operativo. General Nilo Floody, el comandante Medina, el Mayor Luis Parera y todos los oficiales de la expedición, profesionales y soldados». No tenemos certeza de la fecha exacta en que se inició este gran operativo descrito por el diario El Mercurio, posiblemente días antes o después del 28 de octubre de 1973, fecha en que los periódicos informaban de la visita de Pinochet a Valdivia. Tampoco podemos descartar la posibilidad de que muchos de los integrantes de este operativo estuvieran inmediatamente después del golpe en la zona, ya que como veremos más adelante un conscripto señala que el Teniente Coronel Alejandro Medina Lois había llegado el día 12 de septiembre de 1973 a Neltume. Iguales antecedentes entrega el libro Chile, la Memoria Prohibida.

prensa


Notas Nota 1. Textos de las cartas según actas del Consejo de Guerra causa Rol Nº 1455-73. «Presidente de la República-Chile-Santiago, 5 de marzo de 1973. Estimados compañeros Uldaricio Figueroa y Sandor: deben saber ya por Ariel que vamos con una visita grata. Les rogamos pongan el máximo de los máximos para que la estadía sea buena; confiamos en la capacidad de organización de ustedes. El sentido del viaje es de descanso. Nosotros vamos en avión el día martes; alrededor de las 11.30 llegamos por allá y nos regresamos el sábado tipo 11 de la mañana. En el avión viajamos seis compañeros. Sé que Ariel les pidió que ojala tengan con buenas condiciones preparada una casa como para 12 personas, pero en total vamos a ser 17 compañeros. Creo que el resto, si no cabe en la casa. se puede ir al hotel pero de Valdivia. Si no hubiera condiciones para una casa, que sería lo ideal, habría que tener un bloque del Hotel. Según supe el primer día habría un paseo fluvial, el otro día pesca en el Lago Ranco con posible alojamiento ahí (esto hay que amarrarlo bien). Y al día siguiente, salida a Todos los Santos y posiblemente Puerto Montt. También aparte de pesca, tiene interés en cazar. A la compañera del invitado se le podría hacer un viaje alternativo a Temuco porque le interesa todo lo de artesanía y folclor. Al partido y al Presidente les interesa atenderlos lo mejor posible, pidiéndoles se esfuercen por ello. Quedan ustedes responsabilizados de ello. No se preocupen de los gastos, ya que hay pleno apoyo para ésto. Con mi compañero Luis y los compañeros del GAP pueden ver todos los detalles con plena confianza. Hasta pronto. Fraternalmente, Tati P.D. Traten de tener equipo de pesca y caza, y al menos dos (2) vehículos. Luis al final se va en el avión con nosotros, en cambio en el auto un médico militante socialista de total confianza. Se llama Oscar Soto. (Hay un timbre) «Presidencia de la República – Chile, Secretaría Privada. S.E.» «Presidencia de la República-Secretaria». Compañera Leda: Como los compañeros son hombres y no se fijan en detalles que hacen agradable una estadía espero que ustedes pongan el cariño, la delicadeza y también la organización. Fíjate que la casa tenga calefacción o chimenea, que existan elementos de confort ( tipo toallas-cosas tocador, etc.) y piensa que debe haber sus buenas frazadas porque estarán lejos del trópico de ellos, inclusive un bonito ramo de flores a nombre de ella que se llama Lorna, no se preocupen por los gastos que tenemos apoyo. Le escribí además a Sandor y Uldaricio insistiendo en que es muy importante salir bien parados. Hasta pronto, gracias y éxitos, (aún no sé votación de Valdivia) Fraternalmente, Tati


1. El Movimiento Nacionalista Patria y Libertad. 2. Lautaro Hodges Soto fue detenido por primera vez junto a 23 funcionarios de la Dirección de Educación Provincial, a raíz de un incendio que ocurrió en sus establecimientos. Luego fue detenido el S de octubre de 1973 y procesado por el Consejo de Guerra (Causa Rol Nº 1597-73) que acusa a 57 personas por pertenecer supuestamente a la organización paramilitar llamada Mando Unico y por supuesta participación en el asalto al Reten de Carabineros de Neltume. El dictamen de este proceso con fecha 5 de junio de 1974, dicta sobreseimiento total temporal por falla de méritos respecto a Lautaro Hodges. 3. Para el 28 de septiembre de 1973 ambos se encontraban detenidos. El doctor Bruno García, se presentó voluntariamente a la Cuarta División de Ejército, para aclarar el llamado, a través de un bando. Lo dejaron detenido de inmediato por orden del mayor Bustos. El diputado Luis Espinoza nunca estuvo en el domicilio del doctor García. Al momento del golpe ya se encontraba detenido desde hacía meses, procesado ante la justicia ordinaria por desacato al Poder Judicial. Semanas después fue trasladado a Puerto Montt donde fue ejecutado por presunto intento de fuga. 4. SACOR: Sociedad Agrícola filial de Corfo Ltda. Creada el 31.08.64


Edición digital del Centro Documental Blest. UE. 13feb03


001 a 2 huenanteCRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

CARLOS MARX

SECCIÓN SEXTA: EL SALARIO

Capítulo XVIII

EL SALARIO POR TIEMPO

Párrafo 14:

Estas lamentaciones jeremíacas son interesantes, entre otras cosas, porque revelan cómo el cerebro capitalista sólo acusa el reflejo de las condiciones de producción. El capitalista ignora que el precio normal del trabajo envuelve también una determinada cantidad de trabajo no retribuido, y que precisamente este trabajo no retribuido es la fuente normal de la proviene su ganancia. Para él, la categoría del tiempo de trabajo excedente no existe, pues aparece confundida en la jornada normal de trabajo que cree pagar con el salario. Lo que sí existe para él son las horas extraordinarias, la prolongación de la jornada de trabajo, rebasando el límite que corresponde al precio normal del trabajo. Frente a sus competidores que venden la mercancía por menos de lo que vale exige incluso que estas horas extraordinarias se pagan aparte (extra pay). Tampoco sabe que este pago extraordinario envuelve también trabajo no retribuido, ni más ni menos que el precio de la hora normal de trabajo. Así por ejemplo, el precio de una hora de una jornada de trabajo de 12 son 3 peniques, valor producido en media hora de trabajo, mientras que el precio de la hora extraordinaria son 4 peniques, supongamos, valor que se produce en de hora de trabajo. Es decir, que en el primer caso el capitalista se embolsa gratuitamente la mitad de cada hora de trabajo y en el segundo caso la tercera parte.

– Página –461–   El CAPITAL “TOMO I” –Traducción de Wenceslao Roces – Primera edición en alemán tomo I — 1867- Primera edición en Español 1946- tercera reimpresión 2006 – Fondo De Cultura Económica México Comentarios y sugerencias : Editorial@fondodeculturaeconomica.com  en Chile a /httpmarxismo-cl/ o bien Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl o Twitter    Amador Ibañez ‏ @marxismo_cl

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3 comentarios

Archivado bajo ¡¡¡ Unidad Latinoamericana !!!

3 Respuestas a “Chile: Recuerdos de la ‘Guerra’…VALDIVIA – NELTUME – CHIHUIO – LIQUIÑE

  1. Mónica

    ¡¡muchos de ellos fueron víctimas de los engaños y las mentiras de la UP, para transformar a Chile en otra Cuba!! Un Chile en donde abríamos vivido como lacayos de los gobernantes, tal como ocurre con fidel castro y cía: el pueblo cagandose del hambre y ellos viviendo como reyezuelos.
    ¡¡eso no es democracia…, eso es la opresión misma del hombre por otros hombres!! ¡¡el comunismo es una mierda!! solo hay que recordar a la unión sovietica, a cuba, a la república oriental de alemania (mal llamada democrática), a china comunista, a camboya, etc.

  2. Mónica

    Ojalá que se atrevan a publicar el comentario que acabo de subir unos minutos atrás, porque ustedes para ocultar la verdad son mandados hacer, y este tipo de posteos que primero son revisados por ustedes, son los típicos que nunca publican porque no les conviene ¡¡manga de oportunistas!!

  3. Pingback: El golpe en Valdivia: los retazo de un oscuro 11 de septiembre • Capsular

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